Pablo ahora pasa de las Buenas Nuevas sobre...
Pablo ahora pasa de las Buenas Nuevas sobre cómo las personas establecen una relación con Dios a la seguridad de esa relación. Los cristianos tienen una promesa sólida e inquebrantable debido a la obra de Dios en Cristo, el amor de Dios por ellos y el poder del Espíritu. Este tema enmarca la enseñanza de estos capítulos (5:1–11, 8:18–39) mientras Pablo fundamenta esa promesa en la transferencia de los creyentes del reino de Adán al reino de Cristo (5:12–21). Ningún poder, ya sea el pecado (cap 6), la ley (cap 7), o la muerte (8:1–13), “nos podrá apartar del amor de Dios” (8:39).
1JUSTIFICADOS pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo:
2Por el cual también tenemos entrada por la fe á esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
Consulte también St 1:2–4 y 1 Pe 1:6–7....
Consulte también St 1:2–4 y 1 Pe 1:6–7. Las similitudes en estos pasajes sugieren una enseñanza cristiana temprana compartida por los tres escritores.
3Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;
4Y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza;
5Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado.
6Porque Cristo, cuando aún éramos flacos, á su tiempo murió por los impíos.
7Ciertamente apenas muere algun por un justo: con todo podrá ser que alguno osara morir por el bueno.
8Mas Dios encarece su caridad para con nosotros, porque siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
9Luego mucho más ahora, justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.
10Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
11Y no sólo esto, mas aun nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por el cual hemos ahora recibido la reconciliación.
12De consiguiente, vino la reconciliación por uno, así como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó á todos los hombres, pues que todos pecaron.
Pablo continúa su explicación de "todos pecaron" (5:12)...
Pablo continúa su explicación de "todos pecaron" (5:12) afirmando que las personas que murieron entre los tiempos de Adán y Moisés no estaban sujetas a mandamientos específicos de Dios. Por lo tanto, su condenación no fue únicamente por su propio pecado, sino por su unión con Adán, quien pecó al violar un mandamiento explícito de Dios.
13Porque hasta la ley, el pecado estaba en el mundo; pero no se imputa pecado no habiendo ley.
14No obstante, reinó la muerte desde Adam hasta Moisés, aun en los que no pecaron á la manera de la rebelión de Adam; el cual es figura del que había de venir.
15Mas no como el delito, tal fué el don: porque si por el delito de aquel uno murieron los muchos, mucho más abundó la gracia de Dios á los muchos, y el don por la gracia de un hombre, Jesucristo.
16Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don: porque el juicio á la verdad vino de un pecado para condenación, mas la gracia vino de muchos delitos para justificación.
17Porque, si por un delito reinó la muerte por uno, mucho más reinarán en vida por un Jesucristo los que reciben la abundancia de gracia, y del don de la justicia.
18Así que, de la manera que por un delito vino la culpa á todos los hombres para condenación, así por una justicia vino la gracia a todos los hombres para justificación de vida.
19Porque como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituídos pecadores, así por la obediencia de uno los muchos serán constituídos justos.
20La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el pecado creció, sobrepujó la gracia;
21Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro.