condenar

Referencias Clave

Mateo 12:37

Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Lucas 6:37

No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados.

Romanos 2:1

POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cuaquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas.

1 Juan 3:20

Porque si nuestro corazón nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas.

Todas las Referencias Bíblicas (26)

Mateo (4)
Mateo 12:7

Mas si supieseis qué es: Misericordia quiero y no sacrificio, no condenarías á los inocentes:

Mateo 12:37

Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.

Mateo 20:18

He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes y á los escribas, y le condenarán á muerte;

Mateo 27:3

Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos,

Marcos (3)
Marcos 10:33

He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los principes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, y le entregarán á los Gentiles:

Marcos 14:64

Oído habéis la blasfemia: ¿qué os parece? Y ellos todos le condenaron ser culpado de muerte.

Marcos 16:16

El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

Lucas (1)
Lucas 6:37

No juzguéis, y no seréis juzgados: no condenéis, y no seréis condenados: perdonad, y seréis perdonados.

Juan (1)
Juan 8:10

Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?

Hechos (1)
Hechos 25:15

Sobre el cual, cuando fuí á Jerusalem, vinieron á mí los príncipes de los sacerdotes y los ancianos de los Judíos, pidiendo condenación contra él:

Romanos (7)
Romanos 2:1

POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cuaquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas.

Romanos 5:16

Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don: porque el juicio á la verdad vino de un pecado para condenación, mas la gracia vino de muchos delitos para justificación.

Romanos 5:18

Así que, de la manera que por un delito vino la culpa á todos los hombres para condenación, así por una justicia vino la gracia a todos los hombres para justificación de vida.

Romanos 8:1

AHORA pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu.

Romanos 8:3

Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;

Romanos 8:34

¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, quien además está á la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

Romanos 14:23

Mas el que hace diferencia, si comiere, es condenado, porque no comió por fe: y todo lo que no es de fe, es pecado.

1 Corintios (1)
1 Corintios 11:32

Mas siendo juzgados, somos castigados del Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

2 Corintios (2)
2 Corintios 3:9

Porque si el ministerio de condenación fué con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justicia.

2 Corintios 7:3

No para condenar os lo digo; que ya he dicho antes que estáis en nuestros corazones, para morir y para vivir juntamente.

Gálatas (1)
Gálatas 2:11

Empero viniendo Pedro á Antioquía, le resistí en la cara, porque era de condenar.

Hebreos (1)
Hebreos 11:7

Por la fe Noé, habiendo recibido respuesta de cosas que aun no se veían, con temor aparejó el arca en que su casa se salvase: por la cual fe condenó al mundo, y fué hecho heredero de la justicia que es por la fe.

Santiago (1)
Santiago 5:6

Habéis condenado y muerto al justo; y él no os resiste.

2 Pedro (1)
2 Pedro 2:6

Y si condenó por destrucción las ciudades de Sodoma y de Gomorra, tornándolas en ceniza, y poniéndolas por ejemplo á los que habían de vivir sin temor y reverencia de Dios,

1 Juan (2)
1 Juan 3:20

Porque si nuestro corazón nos reprendiere, mayor es Dios que nuestro corazón, y conoce todas las cosas.

1 Juan 3:21

Carísimos, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios;