El profeta emitió un juicio mediante una canción...
El profeta emitió un juicio mediante una canción (5:1–7) y profecías de aflicción (5:8–30). Aunque la condición futura de Israel sería de pureza y comunión con Dios (4:2–6), ese futuro no puede ignorar la actual condición pecaminosa del pueblo y sus líderes.
El canto de la viña expresa de manera...
El canto de la viña expresa de manera poética la acusación de Dios contra el liderazgo corrupto que había arruinado su viña, Israel. Al igual que algunas literaturas de sabiduría, presenta a los lectores un relato de una situación desconcertante (5:1–2) antes de ofrecer su significado espiritual (5:3–7). El tema de la transformación de la viña aparece nuevamente en el capítulo 27 y en las enseñanzas de Jesús (Mateo 21:33, Marcos 12:1).
1AHORA cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en un recuesto, lugar fértil.
25.1Habíala cercado, y despedregádola, y plantádola de vides escogidas: había edificado en medio de ella una torre, y también asentado un lagar en ella: y esperaba que llevase uvas, y llevó uvas silvestres.
Claramente, el Señor había hecho todo lo posible...
- Claramente, el Señor había hecho todo lo posible por la viña. No era responsable de las uvas amargas.
- Juzgad: Isaías quería que la audiencia condenara la viña antes de revelar que, en realidad, ellos eran la viña (5:7). Esta táctica retórica es similar a la que Nathán utilizó para confrontar a David (2 Sam 12:1–5).
3Ahora pues, vecinos de Jerusalem y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña.
4¿Qué más se había de hacer á mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que llevase uvas, ha llevado uvas silvestres?
El Señor promete convertir su viñedo, Israel, en...
El Señor promete convertir su viñedo, Israel, en un lugar desolado porque solo era apto para la destrucción. Más tarde, Isaías profetizó la transformación misericordiosa y gloriosa de Israel, pasando de la desolación a una vitalidad fructífera (ver 55:13).
5Os mostraré pues ahora lo que haré yo á mi viña: Quitaréle su vallado, y será para ser consumida; aportillaré su cerca, y será para ser hollada;
6Haré que quede desierta; no será podada ni cavada, y crecerá el cardo y las espinas: y aun á las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.
7Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá planta suya deleitosa. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.
Ay de los que: la primera amenaza de...
Ay de los que: la primera amenaza de juicio fue contra la codicia opresiva. Las propiedades (casa y campo) estaban siendo tomadas por medios ilegales. Los nuevos propietarios eran unos matones que utilizaban todos los recursos para enriquecerse a costa de los pobres (ver 1 Re 21:1–29, Am 2:6–7).
Esta sección contiene seis pronunciamientos de dolor, seis...
Esta sección contiene seis pronunciamientos de dolor, seis amenazas de juicio terrible (5:8,11,18,20,21,22). Estos dolores identifican algunas de las “uvas amargas” producidas por la viña de Israel (5:1–7).
8¡Ay de los que juntan casa con casa, y allegan heredad á heredad hasta acabar el término! ¿Habitaréis vosotros solos en medio de la tierra?
9Ha llegado á mis oídos de parte de Jehová de los ejércitos, que las muchas casas han de quedar asoladas, sin morador las grandes y hermosas.
10Y diez huebras de viña producirán un zaque, y treinta modios de simiente darán tres modios.
Ay de los que: la segunda amenaza de...
Ay de los que: la segunda amenaza de juicio se refería a estilos de vida indulgentes. El lenguaje a lo largo de esta sección sugiere una vida de corrupción.
11¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!
12Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas, y vino; y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.
13Por tanto mi pueblo fué llevado cautivo, porque no tuvo ciencia: y su gloria pereció de hambre, y su multitud se secó de sed.
14Por eso ensanchó su interior el sepulcro, y sin medida extendió su boca; y allá descenderá la gloria de ellos, y su multitud, y su fausto, y el que en él se holgaba.
15Y el hombre será humillado, y el varón será abatido, y bajados serán los ojos de los altivos.
16Mas Jehová de los ejércitos será ensalzado en juicio, y el Dios Santo será santificado con justicia.
17Y los corderos serán apacentados según su costumbre; y extraños comerán las gruesas desamparadas.
Ay de los que: la tercera amenaza de...
Ay de los que: la tercera amenaza de juicio fue contra los burladores, quienes abiertamente trataban la autoridad de Dios con desprecio.
18¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta,
19Los cuales dicen: Venga ya, apresúrese su obra, y veamos: acérquese, y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos!
20¡Ay de los que á lo malo dicen bueno, y á lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
21¡Ay de los sabios en sus ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!
Ay de los que: la sexta amenaza de...
Ay de los que: la sexta amenaza de juicio fue contra el estilo de vida indulgente de los malvados.
22¡Ay de los que son valientes para beber vino, y hombres fuertes para mezclar bebida;
23Los que dan por justo al impío por cohechos, y al justo quitan su justicia!
24Por tanto, como la lengua del fuego consume las aristas, y la llama devora la paja, así será su raíz como pudrimiento, y su flor se desvanecerá como polvo: porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y abominaron la palabra del Santo de Israel.
25Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, é hirióle; y se estremecieron los montes, y sus cadáveres fueron arrojados en medio de las calles. Con todo esto no ha cesado su furor, antes está su mano todavía extendida.
26Y alzará pendón a gentes de lejos, y silbará al que está en el cabo de la tierra; y he aquí que vendrá pronto y velozmente.
27No habrá entre ellos cansado, ni que vacile; ninguno se dormirá ni le tomará sueño; á ninguno se le desatará el cinto de los lomos, ni se le romperá la correa de sus zapatos.
28Sus saetas amoladas, y todos sus arcos entesados; las uñas de sus caballos parecerán como de pedernal, y las ruedas de sus carros como torbellino.
29Su bramido como de león; rugirá á manera de leoncillos, rechinará los dientes, y arrebatará la presa; la apañara, y nadie se la quitará.
30Y bramará sobre él en aquel día como bramido de la mar: entonces mirará hacia la tierra, y he aquí tinieblas de tribulación, y en sus cielos se oscurecerá la luz.