Referencias Clave
Da pues á tu siervo corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo: porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
Y Jesuá, y Bani, y Serebías, Jamín, Accub, Sabethai, Odías, Maasías, Celita, Azarías, Jozabed, Hanán, Pelaía, Levitas, hacían entender al pueblo la ley: y el pueblo estaba en su lugar.
De tus mandamientos he adquirido inteligencia: Por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.
Todas las Referencias Bíblicas (162)
Génesis (2)
Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
Y dijo Faraón á José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú:
Deuteronomio (5)
Dad me de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes.
Guardadlos, pues, y ponedlos por obra: porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia en ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, gente grande es ésta.
Acuérdate de los tiempos antiguos; Considerad los años de generación y generación: Pregunta á tu padre, que él te declarará; A tus viejos, y ellos te dirán.
Hallólo en tierra de desierto, Y en desierto horrible y yermo; Trájolo alrededor, instruyólo, Guardólo como la niña de su ojo.
¡Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto, Y entendieran su postrimería!
1 Samuel (2)
Jehová pues llamó la tercera vez á Samuel. Y él levantándose vino á Eli, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió Eli que Jehová llamaba al joven.
Entonces uno de los criados respondió, diciendo: He aquí yo he visto á un hijo de Isaí de Beth-lehem, que sabe tocar, y es valiente y vigoroso, y hombre de guerra, prudente en sus palabras, y hermoso, y Jehová es con él.
2 Samuel (1)
Mas David viendo á sus siervos hablar entre sí, entendió que el niño era muerto; por lo que dijo David á sus siervos: ¿Es muerto el niño? Y ellos respondieron: Muerto es.
1 Reyes (4)
Da pues á tu siervo corazón dócil para juzgar á tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo: porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
Y díjole Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, mas demandaste para ti inteligencia para oir juicio;
He aquí lo he hecho conforme á tus palabras: he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no haya habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.
Y como yo me levanté por la mañana para dar el pecho á mi hijo, he aquí que estaba muerto: mas observéle por la mañana, y vi que no era mi hijo, que yo había parido.
1 Crónicas (5)
Y Chênanías, principal de los Levitas, estaba para la entonación; pues él presidía en el canto, porque era entendido.
Y el número de ellos con sus hermanos instruídos en música de Jehová, todos los aptos, fué doscientos ochenta y ocho.
Y echaron suertes para los turnos del servicio, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo.
Y Jonathán, tío de David, era consejero, varón prudente y escriba; y Jehiel hijo de Hacmoni estaba con los hijos del rey.
Y tú, Salomón, hijo mío, conoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto, y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende toda imaginación de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.
2 Crónicas (4)
E hízole instruir, y esparció todos sus hijos por todas las tierras de Judá y de Benjamín, y por todas las ciudades fuertes, y dióles vituallas en abundancia, y pidió muchas mujeres.
Y persistió en buscar á Dios en los días de Zachârías, entendido en visiones de Dios; y en estos días que él buscó á Jehová, él le prosperó.
Y estos hombres procedían con fidelidad en la obra: y eran sus gobernadores Jahath y Abdías, Levitas de los hijos de Merari; y Zachârías y Mesullam de los hijos de Coath, para que activasen la obra; y de los Levitas, todos los entendidos en instrumentos de música.
Y dijo á los Levitas que enseñaban á todo Israel, y que estaban dedicados á Jehová: Poned el arca del santuario en la casa que edificó Salomón hijo de David, rey de Israel, para que no la carguéis más sobre los hombros. Ahora serviréis á Jehová vuestro Dios, y á su pueblo Israel.
Esdras (2)
Y juntélos junto al río que viene á Ahava, y reposamos allí tres días: y habiendo buscado entre el pueblo y entre los sacerdotes, no hallé allí de los hijos de Leví.
Entonces despaché á Eliezer, y á Ariel, y á Semaías, y á Elnathán, y á Jarib, y á Elnathán, y á Nathán, y á Zacarías, y á Mesullam, principales; asimismo á Joiarib y á Elnathán, hombres doctos;
Nehemías (8)
Y Esdras el sacerdote, trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres, y de todo entendido para escuchar, el primer día del mes séptimo.
Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el medio día, en presencia de hombres y mujeres y entendidos; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley.
Y Jesuá, y Bani, y Serebías, Jamín, Accub, Sabethai, Odías, Maasías, Celita, Azarías, Jozabed, Hanán, Pelaía, Levitas, hacían entender al pueblo la ley: y el pueblo estaba en su lugar.
Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura.
Y Nehemías el Tirsatha, y el sacerdote Esdras, escriba, y los Levitas que hacían entender al pueblo, dijeron á todo el pueblo: Día santo es á Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis: porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley.
Y todo el pueblo se fué á comer y á beber, y á enviar porciones, y á gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado.
Adhiriéronse á sus hermanos, sus principales, y vinieron en la protestación y en el juramento de que andarían en la ley de Dios, que fué dada por mano de Moisés siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos de Jehová nuestro Señor, y sus juicios y sus estatutos;
Y venido á Jerusalem, entendí el mal que había hecho Eliasib en atención á Tobías, haciendo para él cámara en los patios de la casa de Dios.
Job (23)
Enseñadme, y yo callaré: Y hacedme entender en qué he errado.
¿Hay iniquidad en mi lengua? ¿No puede mi paladar discernir las cosas depravadas?
He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; Y pasará, y no lo entenderé.
Porque él conoce á los hombres vanos: Ve asimismo la iniquidad, ¿y no hará caso?
HE AQUÍ que todas estas cosas han visto mis ojos, Y oído y entendido de por sí mis oídos.
Sus hijos serán honrados, y él no lo sabrá; O serán humillados, y no entenderá de ellos.
¿Qué sabes tú que no sepamos? ¿Qué entiendes que no se halle en nosotros?
¿Cuándo pondréis fin á las palabras? Entended, y después hablemos.
Yo sabría lo que él me respondería, Y entendería lo que me dijese.
He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; Y al occidente, y no lo percibiré:
Por lo cual yo me espanto en su presencia: Consideraré, y temerélo.
He aquí, estas son partes de sus caminos: ¡Mas cuán poco hemos oído de él! Porque el estruendo de sus fortalezas, ¿quién lo detendrá?
Dios entiende el camino de ella, Y él conoce su lugar.
Clamo á ti, y no me oyes; Preséntome, y no me atiendes.
HICE pacto con mis ojos: ¿Cómo pues había yo de pensar en virgen?
Ciertamente espíritu hay en el hombre, E inspiración del Omnipotente los hace que entiendan.
No los grandes son los sabios, Ni los viejos entienden el derecho.
Os he pues prestado atención, Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya á Job, Y responda á sus razones.
¿Quién podrá tampoco comprender la extensión de las nubes, Y el sonido estrepitoso de su pabellón?
Escucha esto, Job; Repósate, y considera las maravillas de Dios.
¿Has tú considerado hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.
¿Si llevarás tú ambas cosas á sus términos, Y entenderás las sendas de su casa?
¿Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia? Por tanto yo denunciaba lo que no entendía; Cosas que me eran ocultas, y que no las sabía.
Salmos (26)
Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, Porque a ti oraré.
Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.
Porque no atendieron á las obras de Jehová, Ni al hecho de sus manos, Derribarálos, y no los edificará.
No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: Con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, Para que no lleguen á ti.
El formó el corazón de todos ellos; El considera todas sus obras.
Pues de aquí á poco no será el malo: Y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá.
Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios; No sea que arrebate, sin que nadie libre.
Alegraráse el justo cuando viere la venganza: Sus pies lavará en la sangre del impío.
Hasta que venido al santuario de Dios, Entenderé la postrimería de ellos.
No saben, no entienden, Andan en tinieblas: Vacilan todos los cimientos de la tierra.
Que brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que obran iniquidad, Para ser destruídos para siempre.
Y dijeron: No verá JAH, Ni entenderá el Dios de Jacob.
Entended, necios del pueblo; Y vosotros fatuos, ¿cuándo seréis sabios?
¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las misericordias de Jehová?
Hazme entender el camino de tus mandamientos, Y hablaré de tus maravillas.
Dame entendimiento, y guardaré tu ley; Y la observaré de todo corazón.
Tus manos me hicieron y me formaron: Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
Los impíos me han aguardado para destruirme: Mas yo entenderé en tus testimonios.
Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos.
De tus mandamientos he adquirido inteligencia: Por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
Tu siervo soy yo, dame entendimiento; Para que sepa tus testimonios.
El principio de tus palabras alumbra; Hace entender á los simples.
Justicia eterna son tus testimonios; Dame entendimiento, y viviré.
Acérquese mi clamor delante de ti, oh Jehová: Dame entendimiento conforme á tu palabra.
Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Proverbios (30)
Para entender sabiduría y doctrina; Para conocer las razones prudentes;
Oirá el sabio, y aumentará el saber; Y el entendido adquirirá consejo;
Para entender parábola y declaración; Palabras de sabios, y sus dichos oscuros.
Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.
Entonces entenderás justicia, juicio, Y equidad, y todo buen camino.
Vi entre los simples, Consideré entre los jóvenes, Un mancebo falto de entendimiento,
Entended, simples, discreción; Y vosotros, locos, entrad en cordura.
Todas ellas son rectas al que entiende, Y razonables á los que han hallado sabiduría.
En los labios del prudente se halla sabiduría: Y vara á las espaldas del falto de cordura.
Busca el escarnecedor la sabiduría, y no la halla: Mas la sabiduría al hombre entendido es fácil.
La ciencia del cuerdo es entender su camino: Mas la indiscreción de los necios es engaño.
El simple cree á toda palabra: Mas el avisado entiende sus pasos.
En el corazón del cuerdo reposa la sabiduría; Y es conocida en medio de los necios.
El corazón entendido busca la sabiduría: Mas la boca de los necios pace necedad.
El sabio de corazón es llamado entendido: Y la dulzura de labios aumentará la doctrina.
Aprovecha la reprensión en el entendido, Más que si cien veces hiriese en el necio.
En el rostro del entendido aparece la sabiduría: Mas los ojos del necio vagan hasta el cabo de la tierra.
Aun el necio cuando calla, es contado por sabio: El que cierra sus labios es entendido.
El corazón del entendido adquiere sabiduría; Y el oído de los sabios busca la ciencia.
Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado; Y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia.
De Jehová son los pasos del hombre: ¿Cómo pues entenderá el hombre su camino?
El hombre impío afirma rostro: Mas el recto ordena sus caminos.
CUANDO te sentares á comer con algún señor, Considera bien lo que estuviere delante de ti;
Si dijeres: Ciertamente no lo supimos; ¿No lo entenderá el que pesa los corazones? El que mira por tu alma, él lo conocerá, Y dará al hombre según sus obras.
Por la rebelión de la tierra sus príncipes son muchos: Mas por el hombre entendido y sabio permanecerá sin mutación.
Los hombres malos no entienden el juicio: Mas los que buscan á Jehová, entienden todas las cosas.
El que guarda la ley es hijo prudente: Mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre.
El hombre rico es sabio en su opinión: Mas el pobre entendido lo examinará.
Conoce el justo la causa de los pobres: Mas el impío no entiende sabiduría.
El siervo no se corregirá con palabras: Porque entiende, mas no corresponde.
Eclesiastés (1)
Tornéme, y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontece á todos.
Isaías (20)
El buey conoce á su dueño, y el asno el pesebre de su señor: Israel no conoce, mi pueblo no tiene entendimiento.
El capitán de cincuenta, y el hombre de respeto, y el consejero, y el artífice excelente, y el hábil orador.
¡Ay de los sabios en sus ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!
Y dijo: Anda, y di á este pueblo: Oid bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.
Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.
Porque dijo: Con la fortaleza de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría; porque he sido prudente: y quité los términos de los pueblos, y saque sus tesoros, y derribé como valientes los que estaban sentados:
Inclinarse han hacia ti los que te vieren, te considerarán diciendo: ¿Es este aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos;
¿A quién se enseñará ciencia, o á quién se hará entender doctrina? ¿A los quitados de la leche? ¿á los arrancados de los pechos?
Luego que comenzare á pasar, él os arrebatará; porque de mañana de mañana pasará, de día y de noche; y será que el espanto solamente haga entender lo oído.
Por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la prudencia de sus prudentes.
Vuestra subversión ciertamente será reputada como el barro del alfarero. ¿La obra dirá de su hacedor, No me hizo; y dirá el vaso de aquel que lo ha formado, No entendió?
Y el corazón de los necios entenderá para saber, y la lengua de los tartamudos será desenvuelta para hablar claramente.
¿A quién demandó consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, ó le enseñó ciencia, ó le mostró la senda de la prudencia?
¿No sabéis? ¿no habéis oído? ¿nunca os lo han dicho desde el principio? ¿no habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?
Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí; para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fué formado Dios, ni lo será después de mí.
No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis á memoria las cosas antiguas.
No supieron ni entendieron: porque encostrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.
Empero él rociará muchas gentes: los reyes cerrarán sobre él sus bocas; porque verán lo que nunca les fué contado, y entenderán lo que jamás habían oído.
Y esos perros ansiosos no conocen hartura; y los mismos pastores no supieron entender: todos ellos miran á sus caminos, cada uno á su provecho, cada uno por su cabo.
PERECE el justo, y no hay quien pare mientes; y los píos son recogidos, y no hay quien entienda que delante de la aflicción es recogido el justo.
Jeremías (7)
Porque pasad á las islas de Chîttim y mirad; y enviad á Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante á ésta:
Porque mi pueblo es necio; no me conocieron los hijos ignorantes y los no entendidos; sabios para mal hacer, y para bien hacer no supieron.
Y pondré á Jerusalem en montones, por morada de culebras; y pondré las ciudades de Judá en asolamiento, que no quede morador.
Y los esparciré entre gentes que no conocieron ellos ni sus padres; y enviaré espada en pos de ellos, hasta que yo los acabe.
No se apartará el furor de Jehová, hasta tanto que haya hecho, y hasta tanto que haya cumplido los pensamientos de su corazón: en lo postrero de los días lo entenderéis cumplidamente.
No se volverá la ira del enojo de Jehová, hasta que haya hecho y cumplido los pensamientos de su corazón: en el fin de los días entenderéis esto.
De Edom. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: ¿No hay más sabiduría en Temán? ¿ha perecido el consejo en los sabios? ¿corrompióse su sabiduría?
Daniel (19)
Muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, y de buen parecer, y enseñados en toda sabiduría, y sabios en ciencia, y de buen entendimiento, é idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los Caldeos.
Y á estos cuatro muchachos dióles Dios conocimiento é inteligencia en todas letras y ciencia: mas Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.
Y estando yo considerando, he aquí un macho de cabrío venía de la parte del poniente sobre la haz de toda la tierra, el cual no tocaba la tierra: y tenía aquel macho de cabrío un cuerno notable entre sus ojos:
Y oí una voz de hombre entre las riberas de Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña la visión á éste.
Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro. Empero él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo se cumplirá la visión.
Y al cabo del imperio de éstos, cuando se cumplirán los prevaricadores, levantaráse un rey altivo de rostro, y entendido en dudas.
Y yo Daniel fuí quebrantado, y estuve enfermo algunos días: y cuando convalecí, hice el negocio del rey; mas estaba espantado acerca de la visión, y no había quien la entendiese.
En el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años, del cual habló Jehová al profeta Jeremías, que había de concluir la asolación de Jerusalem en setenta años.
E hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración.
Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión.
EN el tercer año de Ciro rey de Persia, fué revelada palabra á Daniel, cuyo nombre era Beltsasar; y la palabra era verdadera, mas el tiempo fijado era largo: él empero comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión.
Y díjome: Daniel, varón de deseos, está atento á las palabras que te hablaré, y levántate sobre tus pies; porque á ti he sido enviado ahora. Y estando hablando conmigo esto, yo estaba temblando.
Y díjome: Daniel, no temas: porque desde el primer día que diste tu corazón á entender, y á afligirte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y á causa de tus palabras yo soy venido.
Soy pues venido para hacerte saber lo que ha de venir á tu pueblo en los postreros días; porque la visión es aún para días.
Porque vendrán contra él naves de Chîttim, y él se contristará, y se volverá, y enojaráse contra el pacto santo, y hará: volveráse pues, y pensará en los que habrán desamparado el santo pacto.
Y los sabios del pueblo darán sabiduría á muchos: y caerán á cuchillo y á fuego, en cautividad y despojo, por días.
Y del Dios de sus padres no se cuidará, ni del amor de las mujeres: ni se cuidará de dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.
Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿qué será el cumplimiento de estas cosas?
Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos.
Oseas (2)
No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, ni sobre vuestras nueras cuando adulteraren: porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican: por tanto, el pueblo sin entendimiento caerá.
Miqueas (1)
Mas ellos no conocieron los pensamientos de Jehová, ni entendieron su consejo: por lo cual los juntó como gavillas en la era.