Romanos 9RV09

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En esta sección, Pablo aborda el problema de...

En esta sección, Pablo aborda el problema de la incredulidad de muchos judíos. Si Dios había prometido salvación a Israel, sin embargo, pocos judíos estaban siendo salvados, ¿cómo podría Jesús ser verdaderamente el cumplimiento del plan de Dios (9:1–5)? En respuesta a esta objeción, Pablo cita el Antiguo Testamento como evidencia de que Dios siempre había tenido la intención de salvar solo a un remanente de Israel (9:6–29) y culpa a los judíos por negarse a aceptar a Cristo (9:30–10:21). Pablo luego muestra que Dios no ha descartado a Israel de su plan de salvación. Muchos judíos ya han creído en Cristo (11:1–10) y muchos más creerán en el futuro (11:12–26).

1VERDAD digo en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo,

Pablo no explica explícitamente por qué siente un...

Pablo no explica explícitamente por qué siente un dolor tan profundo por sus hermanos y hermanas judíos. Sin embargo, su disposición a ser maldecido en lugar de ellos, si esto los salvaría deja claro que el hecho de que la mayoría de los judíos no responderá a Jesús y no se salvará, lo que estimula su agonía (ver también 10:1).

2Que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón.

3Porque deseara yo mismo ser apartado de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne;

4Que son israelitas, de los cuales es la adopción, y la gloria, y el pacto, y la data de la ley, y el culto, y las promesas;

5Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

6No empero que la palabra de Dios haya faltado: porque no todos los que son de Israel son Israelitas;

7Ni por ser simiente de Abraham, son todos hijos; mas: En Isaac te será llamada simiente.

8Quiere decir: No los que son hijos de la carne, éstos son los hijos de Dios; mas los que son hijos de la promesa, son contados en la generación.

9Porque la palabra de la promesa es esta: Como en este tiempo vendré, y tendrá Sara un hijo.

Ella dio a luz a gemelos: No había...

Ella dio a luz a gemelos: No había ninguna circunstancia humana que diferenciara a los hijos de Isaac, Jacob y Esaú. No solo nacieron de la misma madre, sino que también fueron concebidos al mismo tiempo. Sin embargo, Pablo argumenta que la diferencia entre ellos fue una elección de Dios.

10Y no sólo esto; mas también Rebeca concibiendo de uno, de Isaac nuestro padre,

11(Porque no siendo aún nacidos, ni habiendo hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme á la elección, no por las obras sino por el que llama, permaneciese;)

12Le fué dicho que el mayor serviría al menor.

13Como está escrito: A Jacob amé, mas á Esaú aborrecí.

La elección de Dios no es injusta porque...

La elección de Dios no es injusta porque no tiene ninguna deuda con sus criaturas pecaminosas (ver nota de estudio sobre 4:4–5).

14¿Pues qué diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera.

15Mas á Moisés dice: Tendré misericordia del que tendré misericordia, y me compadeceré del que me compadeceré.

16Así que no es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

17Porque la Escritura dice de Faraón: Que para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi potencia, y que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.

18De manera que del que quiere tiene misericordia; y al que quiere, endurece.

19Me dirás pues: ¿Por qué, pues, se enoja? porque ¿quién resistirá á su voluntad?

Consulte Is 29:16, 45:9–10.

Consulte Is 29:16, 45:9–10.

20Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal?

21¿O no tiene potestad el alfarero para hacer de la misma masa un vaso para honra, y otro para vergüenza?

22¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar la ira y hacer notoria su potencia, soportó con mucha mansedumbre los vasos de ira preparados para muerte,

23Y para hacer notorias 9.22 las riquezas de su gloria, mostrólas para con los vasos de misericordia que él ha preparado para gloria;

Dios tenía la libertad de seleccionar a personas...

Dios tenía la libertad de seleccionar a personas de entre los Judíos que tendrían una verdadera relación espiritual con él, de manera similar, también tenía la libertad de elegir a algunos de los gentiles para ser salvados. Pablo utiliza la profecía de Oseas para reforzar su argumento. Oseas predijo que Dios renovaría su misericordia hacia las diez tribus del norte que se habían rebelado contra él y estaban bajo su juicio. Pablo vio un principio que se aplica también a los gentiles. Aquellos que no eran mi pueblo: Ver nota de estudio sobre 10:19.

24Los cuales también 9.23 ha llamado, es á saber, á nosotros, no sólo de los Judíos, mas también de los Gentiles?

25Como también en Oseas dice: Llamaré al que no era mi pueblo, pueblo mío; Y á la no amada, amada.

26Y será, que en el lugar donde les fué dicho: Vosotros no sois pueblo mío: Allí serán llamados hijos del Dios viviente.

Solo un remanente será salvo: Tantos israelitas se...

Solo un remanente será salvo: Tantos israelitas se habían apartado de Dios que los profetas del Antiguo Testamento hablaron de un verdadero Israel espiritual dentro de la nación más grande de Israel (ver Is 11:10–16). Este remanente recibiría la salvación, mientras que el resto de los israelitas sufriría condenación.

27También Isaías clama tocante á Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, las reliquias serán salvas:

28Porque palabra consumadora y abreviadora en justicia, porque palabra abreviada, hará el Señor sobre la tierra.

29Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado simiente, Como Sodoma habríamos venido á ser, y á Gomorra fuéramos semejantes.

30¿Pues qué diremos? Que los Gentiles que no seguían justicia, han alcanzado la justicia, es á saber, la justicia que es por la fe;

31Mas Israel que seguía la ley de justicia, no ha llegado á la ley de justicia.

La gran roca en su camino es Cristo....

La gran roca en su camino es Cristo. Las personas o construyen sobre él al poner su fe en él, o tropiezan con su mensaje de que la fe, y no las obras humanas, son la clave para estar bien con Dios.

32¿Por qué? Porque la seguían no por fe, mas como por las obras de la ley: por lo cual tropezaron en la piedra de tropiezo,

33Como está escrito: He aquí pongo en Sión piedra de tropiezo, y piedra de caída; Y aquel que creyere en ella, no será avergonzado.