Salmo de Asaph.
Este salmo de sabiduría analiza la injusticia de...
Este salmo de sabiduría analiza la injusticia de la prosperidad de los malvados. El salmista afirma que Dios es bueno con los piadosos, pero su propia experiencia es diferente (73:2–12). Casi vencido por sus dudas (73:13–16), el salmista se encuentra con el Señor en el santuario y obtiene una perspectiva que va más allá de su vida, renovando su confianza en Dios (73:17–26). Sus inquietantes dudas despiertan una mayor pasión por la verdad. Sabe que puede confiar en Dios y que Dios lo rescatará (73:27–28).
La aparente prosperidad de los malvados (Sal 73)...
La aparente prosperidad de los malvados (Sal 73) y el aparente rechazo de Dios a su pueblo (Sal 74) generan preguntas sobre su justicia. Dios es soberano sobre todo el mundo y él decide el momento para el juicio (Sal 75).
Fue un cantante levítico designado por David (1...
Fue un cantante levítico designado por David (1 Cro 6:39); sus descendientes eran cantantes e instrumentistas (1 Cro 15:16–17). Muchos de los salmos atribuidos a Asaf (Sal 50, 73–83), probablemente fueron escritos por sus descendientes en un momento posterior de la historia de Israel (por ejemplo, Sal 74).
1CIERTAMENTE bueno es Dios á Israel, A los limpios de corazón.
El poeta percibe la prosperidad de los malvados...
- El poeta percibe la prosperidad de los malvados como injusta (ver 72:7) y la resiente.
- Los pies del salmista estaban resbalando del camino de la sabiduría y la piedad (ver 17:5, 37:31), pero Dios evitó que cayera completamente del sendero (38:16, 66:9, 94:18, 121:3).
- viendo la prosperidad de los impíos: Cp. 72:3,7.
2Mas yo, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.
3Porque tuve envidia de los insensatos, Viendo la prosperidad de los impíos.
El salmista ofrece una representación exagerada de la...
El salmista ofrece una representación exagerada de la dicha de los impíos (Sal 1).
4Porque no hay ataduras para su muerte; Antes su fortaleza está entera.
5No están ellos en el trabajo humano; Ni son azotados con los otros hombres.
6Por tanto soberbia los corona: Cúbrense de vestido de violencia.
7Sus ojos están salidos de gruesos: Logran con creces los antojos del corazón.
8Soltáronse, y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería.
9Ponen en el cielo su boca, Y su lengua pasea la tierra.
10Por eso su pueblo vuelve aquí, Y aguas de lleno les son exprimidas.
11Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en lo alto?
12He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
Estas preguntas retóricas esperan un desalentador "sí" como...
- Estas preguntas retóricas esperan un desalentador "sí" como respuesta. El salmista se pregunta si la piedad se ha convertido en un ritual sin sentido (ver Ml 3:14–15).
- "mi corazón" se refiere a todo su ser.
- El dolor del salmista proviene de la disciplina y la reprensión (Sal 39:11, Pr 1:23,25; 12:1).
Al reconocer las ramificaciones de su desánimo y...
Al reconocer las ramificaciones de su desánimo y duda, el salmista se vuelve al Señor y recibe una visión especial.
13Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia;
14Pues he sido azotado todo el día, Y empezaba mi castigo por las mañanas.
Si el salmista hubiera expresado sus dudas sobre...
Si el salmista hubiera expresado sus dudas sobre la inutilidad de vivir piadosamente, habría desalentado al pueblo de Dios y dado a los enemigos de Dios una oportunidad para blasfemar (cp. Juan 13:20). En lugar de eso, el salmista internaliza el problema y reflexiona sobre él.
15Si dijera yo, Discurriré de esa suerte; He aquí habría negado la nación de tus hijos:
16Pensaré pues para saber esto: Es á mis ojos duro trabajo,
En ese momento, el santuario de Dios era...
- En ese momento, el santuario de Dios era el Templo en Jerusalén. Allí, en la presencia de Dios, el salmista recibe una visión especial (cp. 18:6).
- Dios trata con los malvados a largo plazo. Él espera pacientemente y les da tiempo para arrepentirse (Ez 33:11, 2 Pe 3:9); aquellos que no se arrepienten recibirán lo que merecen.
17Hasta que venido al santuario de Dios, Entenderé la postrimería de ellos.
18Ciertamente los has puesto en deslizaderos; En asolamientos los harás caer.
19¡Cómo han sido asolados! ¡cuán en un punto! Acabáronse, fenecieron con turbaciones.
20Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias.
Los sentimientos del salmista sobre la prosperidad de...
Los sentimientos del salmista sobre la prosperidad de los malvados le habían generado un espíritu amargo.
21Desazonóse á la verdad mi corazón, Y en mis riñones sentía punzadas.
22Mas yo era ignorante, y no entendía: Era como una bestia acerca de ti.
23Con todo, yo siempre estuve contigo: Trabaste de mi mano derecha.
24Hasme guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.
Nada en el cielo ni en la tierra...
Nada en el cielo ni en la tierra es mejor que estar cerca de Dios.
25¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
26Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
27Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: Tú cortarás á todo aquel que fornicando, de ti se aparta.
28Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Jehová mi esperanza, Para contar todas tus obras.