Salmo 139RV09

En este capítulo 1 persona 11 términos

Al Músico principal: Salmo de David.

En este salmo de sabiduría, el salmista expone...

En este salmo de sabiduría, el salmista expone cada aspecto de su ser, carácter, comportamiento y habla al escrutinio de Dios. A pesar de las dificultades de la vida, desea asegurar su propio crecimiento en sabiduría para no caer bajo el juicio de Dios sobre los malvados (141:5; 142:3; 143:8,10; 144:3–4). Además, el poeta reconoce que no puede escapar del Señor. Su sensación de estrés desaparece al considerar el cuidado amoroso del Señor por él, incluso antes de su nacimiento (139:13–18). Luego invita al Señor a seguir examinándolo mientras camina por el camino de la sabiduría (139:23–24).

El Señor conoce bien al salmista; Dios lo...

El Señor conoce bien al salmista; Dios lo ha examinado minuciosamente en un examen ineludible que a veces resulta doloroso (Job 7:17–19).

1OH Jehová, tú me has examinado y conocido.

2Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, Has entendido desde lejos mis pensamientos.

La omnisciencia y omnipotencia del Señor ofrecen consuelo...

La omnisciencia y omnipotencia del Señor ofrecen consuelo a los piadosos, pero encarcelan los corazones de los malvados (2:3).

3Mi senda y mi acostarme has rodeado, Y estás impuesto en todos mis caminos.

4Pues aun no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

5Detrás y delante me guarneciste, Y sobre mí pusiste tu mano.

6Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; Alta es, no puedo comprenderla.

El salmista expresa su asombro por la omnipresencia...

El salmista expresa su asombro por la omnipresencia del Señor.

7¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia?

8Si subiere á los cielos, allí estás tú: Y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás.

9Si tomare las alas del alba, Y habitare en el extremo de la mar,

10Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.

11Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá tocante á mí.

12Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día: Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13Porque tú poseiste mis riñones; Cubrísteme en el vientre de mi madre.

14Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: Estoy maravillado, Y mi alma lo conoce mucho.

15No fué encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fuí formado, Y compaginado en lo más bajo de la tierra.

16Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

17Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán multiplicadas son sus cuentas!

18Si los cuento, multiplícanse más que la arena: Despierto, y aun estoy contigo.

El sentido de deslumbramiento del salmista lo lleva...

El sentido de deslumbramiento del salmista lo lleva a considerar a los malvados y a reflexionar sobre sí mismo. El Señor, como examinador de todas las personas, juzga a los malvados por sus actos y palabras destructivas; por lo tanto, el salmista ora para no estar entre ellos.

19De cierto, oh Dios, matarás al impío; Apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.

20Porque blasfemias dicen ellos contra ti: Tus enemigos toman en vano tu nombre

21¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, Y me conmuevo contra tus enemigos?

22Aborrézcolos con perfecto odio; Téngolos por enemigos.

La oración del salmista contra los malvados también...

La oración del salmista contra los malvados también lo lleva a reflexionar sobre sí mismo; no presume ser justo. Esta oración ha sido repetida por los creyentes a lo largo de los siglos.

23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: Pruébame y reconoce mis pensamientos:

24Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.