Proverbios 9RV09

En este capítulo 21 términos
La invitación para unirse a la Sabiduría en...

La invitación para unirse a la Sabiduría en una comida suntuosa se enfrenta a una invitación competidora en 9:13–18.

1LA sabiduría edificó su casa, Labró sus siete columnas;

2Mató sus víctimas, templó su vino, Y puso su mesa.

3Envió sus criadas; Sobre lo más alto de la ciudad clamó:

4Cualquiera simple, venga acá. A los faltos de cordura dijo:

5Venid, comed mi pan, Y bebed del vino que yo he templado.

6Dejad las simplezas, y vivid; Y andad por el camino de la inteligencia.

Estos versos parecen crear una interrupción incómoda entre...

Estos versos parecen crear una interrupción incómoda entre las invitaciones de la Sabiduría y la Necedad, pero quizás el propósito sea advertir que, a diferencia de invitar a los simples (9:4), invitar a los burladores y a los malvados es, en el mejor de los casos, inútil. Estas personas ya han elegido su camino y responden al consejo de la Sabiduría con violencia. Por otro lado, los sabios valoran el consejo correctivo; lo reciben con agrado y se benefician de él.

7El que corrige al escarnecedor, afrenta se acarrea: El que reprende al impío, se atrae mancha.

8No reprendas al escarnecedor, porque no te aborrezca: Corrige al sabio, y te amará.

9Da al sabio, y será más sabio: Enseña al justo, y acrecerá su saber.

"temor de Jehová": Consulta la nota de estudio...

"temor de Jehová": Consulta la nota de estudio en 1:7.

10El temor de Jehová es el principio de la sabiduría; Y la ciencia de los santos es inteligencia.

11Porque por mí se aumentarán tus días, Y años de vida se te añadirán.

12Si fueres sabio, para ti lo serás: Mas si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.

La mujer llamada Necedad también invita a los...

La mujer llamada Necedad también invita a los ingenuos y a aquellos que carecen de buen juicio a unirse a ella para el banquete que ha preparado. Su invitación y consejo son opuestos a los de Sabiduría (9:1–6).

13La mujer loca es alborotadora; Es simple é ignorante.

14Siéntase en una silla á la puerta de su casa, En lo alto de la ciudad,

15Para llamar á los que pasan por el camino, Que van por sus caminos derechos.

16Cualquiera simple, dice, venga acá. A los faltos de cordura dijo:

17Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es suave.

18Y no saben que allí están los muertos; Que sus convidados están en los profundos de la sepultura.