Referencias Clave
En su interior tienen que sus casas serán eternas, Y sus habitaciones para generación y generación: Llamaron sus tierras de sus nombres.
¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
No toma placer el necio en la inteligencia, Sino en lo que su corazón se descubre.
Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no sabe ser aconsejado.
Todas las Referencias Bíblicas (81)
Salmos (3)
En su interior tienen que sus casas serán eternas, Y sus habitaciones para generación y generación: Llamaron sus tierras de sus nombres.
Que brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que obran iniquidad, Para ser destruídos para siempre.
Entended, necios del pueblo; Y vosotros fatuos, ¿cuándo seréis sabios?
Proverbios (60)
Mas el que comete adulterio con la mujer, es falto de entendimiento: Corrompe su alma el que tal hace.
Vi entre los simples, Consideré entre los jóvenes, Un mancebo falto de entendimiento,
Cualquiera simple, venga acá. A los faltos de cordura dijo:
Cualquiera simple, dice, venga acá. A los faltos de cordura dijo:
En los labios del prudente se halla sabiduría: Y vara á las espaldas del falto de cordura.
Los labios del justo apacientan á muchos: Mas los necios por falta de entendimiento mueren.
El que carece de entendimiento, menosprecia á su prójimo: Mas el hombre prudente calla.
El que labra su tierra, se hartará de pan: Mas el que sigue los vagabundos es falto de entendimiento.
La necedad es alegría al falto de entendimiento: Mas el hombre entendido enderezará su proceder.
El hombre falto de entendimiento toca la mano, Fiando á otro delante de su amigo.
Pasé junto á la heredad del hombre perezoso, Y junto á la viña del hombre falto de entendimiento;
¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
Porque el reposo de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará á perder.
Los sabios heredarán honra: Mas los necios sostendrán ignominia.
Entended, simples, discreción; Y vosotros, locos, entrad en cordura.
EL hijo sabio alegra al padre; Y el hijo necio es tristeza de su madre.
El que encubre el odio es de labios mentirosos; Y el que echa mala fama es necio.
Hacer abominación es como risa al insensato: Mas el hombre entendido sabe.
El hombre cuerdo encubre la ciencia: Mas el corazón de los necios publica la necedad.
Todo hombre cuerdo obra con sabiduría: Mas el necio manifestará necedad.
El deseo cumplido deleita el alma: Pero apartarse del mal es abominación á los necios.
El que anda con los sabios, sabio será; Mas el que se allega á los necios, será quebrantado.
Vete de delante del hombre necio, Porque en él no advertirás labios de ciencia.
La ciencia del cuerdo es entender su camino: Mas la indiscreción de los necios es engaño.
El sabio teme, y se aparta del mal: Mas el necio se arrebata, y confía.
Las riquezas de los sabios son su corona: Mas es infatuación la insensatez de los necios.
En el corazón del cuerdo reposa la sabiduría; Y es conocida en medio de los necios.
La lengua de los sabios adornará la sabiduría: Mas la boca de los necios hablará sandeces.
Los labios de los sabios esparcen sabiduría: Mas no así el corazón de los necios.
El corazón entendido busca la sabiduría: Mas la boca de los necios pace necedad.
El hijo sabio alegra al padre: Mas el hombre necio menosprecia á su madre.
Aprovecha la reprensión en el entendido, Más que si cien veces hiriese en el necio.
Mejor es se encuentre un hombre con una osa á la cual han robado sus cachorros, Que con un fatuo en su necedad.
¿De qué sirve el precio en la mano del necio para comprar sabiduría, No teniendo entendimiento?
El que engendra al necio, para su tristeza lo engendra: Y el padre del fatuo no se alegrará.
En el rostro del entendido aparece la sabiduría: Mas los ojos del necio vagan hasta el cabo de la tierra.
El hijo necio es enojo á su padre, Y amargura á la que lo engendró.
No toma placer el necio en la inteligencia, Sino en lo que su corazón se descubre.
Los labios del necio vienen con pleito; Y su boca á cuestiones llama.
La boca del necio es quebrantamiento para sí, Y sus labios son lazos para su alma.
MEJOR es el pobre que camina en su sencillez, Que el de perversos labios y fatuo.
No conviene al necio el deleite: ¡Cuánto menos al siervo ser señor de los príncipes!
Dolor es para su padre el hijo necio; Y gotera continua las contiendas de la mujer.
Aparejados están juicios para los escarnecedores, Y azotes para los cuerpos de los insensatos.
Tesoro codiciable y pingüe hay en la casa del sabio; Mas el hombre insensato lo disipará.
No hables á oídos del necio; Porque menospreciará la prudencia de tus razones.
COMO la nieve en el verano, y la lluvia en la siega, Así conviene al necio la honra.
El látigo para el caballo, y el cabestro para el asno, Y la vara para la espalda del necio.
Nunca respondas al necio en conformidad á su necedad, Para que no seas tú también como él.
Responde al necio según su necedad, Porque no se estime sabio en su opinión.
Como el que se corta los pies y bebe su daño, Así es el que envía algo por mano de un necio.
Alzar las piernas del cojo. Así es el proverbio en la boca del necio.
Como quien liga la piedra en la honda, Así hace el que al necio da honra.
Espinas hincadas en mano del embriagado, Tal es el proverbio en la boca de los necios.
El grande cría todas las cosas; y da la paga al insensato, Y la da á los transgresores.
Como perro que vuelve á su vómito, Así el necio que repite su necedad.
¿Has visto hombre sabio en su opinión? Más esperanza hay del necio que de él.
El que confía en su corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría, será salvo.
El necio da suelta á todo su espíritu; Mas el sabio al fin le sosiega.
¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él.
Eclesiastés (18)
Y aun mientras va el necio por el camino, fálta le, su cordura, y dice á todos, que es necio.
El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas: empero también entendí yo que un mismo suceso acaecerá al uno que al otro.
Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio me sucederá también á mí: ¿para qué pues he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.
Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.
El necio dobla sus manos y come su carne.
Mejor es el muchacho pobre y sabio, que el rey viejo y fatuo que no sabe ser aconsejado.
No te des priesa con tu boca, ni tu corazón se apresure á proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra: por tanto, sean pocas tus palabras.
Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio.
Porque ¿qué más tiene el sabio que el necio? ¿qué más tiene el pobre que supo caminar entre los vivos?
El corazón de los sabios, en la casa del luto; mas el corazón de los insensatos, en la casa del placer.
Mejor es oir la reprensión del sabio, que la canción de los necios.
Porque la risa del necio es como el estrépito de las espinas debajo de la olla. Y también esto es vanidad.
No te apresures en tu espíritu á enojarte: porque la ira en el seno de los necios reposa.
Las palabras del sabio con reposo son oídas, más que el clamor del señor entre los necios.
El corazón del sabio está á su mano derecha; mas el corazón del necio á su mano izquierda.
Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del necio causan su propia ruina.
El trabajo de los necios los fatiga; porque no saben por dónde ir á la ciudad.