El voto nazareo voluntario permitía a hombres o...
El voto nazareo voluntario permitía a hombres o mujeres consagrarse al Señor. Hubo una considerable variación en la práctica del estilo de vida nazareo en diferentes períodos de la historia hebrea. En tiempos antiguos, los votos se tomaban muy en serio como un medio bien establecido para expresar devoción o gratitud a Dios. Este voto podía ser temporal o permanente e implicaba abstenerse de bebidas alcohólicas, no cortar el cabello y evitar el contacto con cadáveres. Las restricciones nazareas ofrecían a los miembros de tribus no levíticas una manera de establecer una relación más exigente y altamente respetada con Dios. El voto nazareo es probablemente más conocido por Sansón (Jc 13–16). Véase también 1 Sam 1:11, Jr 35, Hc 18:8, 21:23–26, cp. Lc 1:15.
1Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:
2Habla á los hijos de Israel, y diles: El hombre, ó la mujer, cuando se apartare haciendo voto de Nazareo, para dedicarse á Jehová,
La ley exigía que los sacerdotes evitaran beber...
La ley exigía que los sacerdotes evitaran beber vino antes de servir en el Tabernáculo (Lv 10:9); el voto de Nazareo permitía a los no levitas extender esa ley para incluir todos los lugares, en todo momento y cualquier cosa que provenga de una vid.
3Se abstendrá de vino y de sidra; vinagre de vino, ni vinagre de sidra no beberá, ni beberá algún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas.
4Todo el tiempo de su nazareato, de todo lo que se hace de vid de vino, desde los granillos hasta el hollejo, no comerá.
5Todo el tiempo del voto de su nazareato no pasará navaja sobre su cabeza, hasta que sean cumplidos los días de su apartamiento á Jehová: santo será; dejará crecer las guedejas del cabello de su cabeza.
Los cadáveres contaminaban a quien los tocara (9:6–10)....
Los cadáveres contaminaban a quien los tocara (9:6–10). A los sacerdotes sólo se les permitía tocar los cadáveres de parientes cercanos (Lv 21:1–4), pero incluso eso estaba prohibido para los nazareos.
6Todo el tiempo que se apartaré á Jehová, no entrará á persona muerta.
7Por su padre, ni por su madre, por su hermano, ni por su hermana, no se contaminará con ellos cuando murieren; porque consagración de su Dios tiene sobre su cabeza.
8Todo el tiempo de su nazareato, será santo á Jehová.
Se tomaron medidas para restaurar la pureza en...
Se tomaron medidas para restaurar la pureza en casos de contacto inevitable con un cadáver. Procedimientos especiales y ofrendas ponían fin al período del voto de Nazareo. Se añadió una advertencia severa sobre cumplir verdaderamente el voto (6:21).
9Y si alguno muriere muy de repente junto á el, contaminará la cabeza de su nazareato; por tanto el día de su purificacíon raerá su cabeza; al séptimo día la raerá.
10Y el día octavo traerá dos tórtolas ó dos palominos al sacerdote, á la puerta del tabernáculo del testimonio;
11Y el sacerdote hará el uno en expiación, y el otro en holocausto: y expiarálo de lo que pecó sobre el muerto, y santificará su cabeza en aquel día.
12Y consagrará á Jehová los días de su nazareato, y traerá un cordero de un año en expiación por la culpa; y los días primeros serán anulados, por cuanto fué contaminado su nazareato.
13Esta es, pues, la ley del Nazareo el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato: Vendrá á la puerta del tabernáculo del testimonio;
14Y ofrecerá su ofrenda á Jehová, un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por sacrificio de paces:
15Además un canastillo de cenceñas, tortas de flor de harina amasadas con aceite, y hojaldres cenceñas untadas con aceite, y su presente, y sus libaciones.
16Y el sacerdote lo ofrecerá delante de Jehová, y hará su expiación y su holocausto:
17Y ofrecerá el carnero en sacrificio de paces á Jehová, con el canastillo de las cenceñas; ofrecerá asimismo el sacerdote su presente, y sus libaciones.
18Entonces el Nazareo raerá á la puerta del tabernáculo del testimonio la cabeza de su nazareato, y tomará los cabellos de la cabeza de su nazareato, y los pondrá sobre el fuego que está debajo del sacrificio de las paces.
19Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida del carnero, y una torta sin levadura del canastillo, y una hojaldre sin levadura, y pondrálas sobre las manos del Nazareo, después que fuere raído su nazareato:
20Y el sacerdote mecerá aquello, ofrenda agitada delante de Jehová; lo cual será cosa santa del sacerdote, á más del pecho mecido y de la espaldilla separada: y después podrá beber vino el Nazareo.
21Esta es la ley del Nazareo que hiciere voto de su ofrenda á Jehová por su nazareato, á más de lo que su mano alcanzare: según el voto que hiciere, así hará, conforme á la ley de su nazareato.
La bendición sacerdotal está relacionada con el tema...
La bendición sacerdotal está relacionada con el tema general de la adoración y la pureza en los capítulos 5–6. Es una oración en nombre del pueblo mientras los sacerdotes buscaban las bendiciones de Dios para Israel. Dado que el sacerdote representaba a Dios, dicha oración era parte del deber sacerdotal (cp. Lv 9:23, Dt 10:8). Esta oración no es diferente de la oración sacerdotal de Jesús en Jn 17.
22Y Jehová habló á Moisés, diciendo:
23Habla á Aarón y á sus hijos, y diles: Así bendeciréis á los hijos de Israel, diciéndoles:
Salmos 67:1 contiene una versión abreviada de esta...
Salmos 67:1 contiene una versión abreviada de esta bendición, similar a una inscrita en un amuleto de plata encontrado en Ketef Hinnom, al suroeste de la Ciudad Vieja de Jerusalén. En un segundo amuleto de plata más grande del mismo sepulcro, la bendición completa fue inscrita con palabras casi idénticas a las de aquí. En los días del Segundo Templo (desde Esdras hasta la época de Jesús), los sacerdotes pronunciaban una bendición en cada sacrificio diario o al final de los servicios. Esta bendición todavía se utiliza en la liturgia judía y cristiana como una forma de buscar la bendición divina (como en 6:27).
24Jehová te bendiga, y te guarde:
25Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia:
26Jehová alce á ti su rostro, y ponga en ti paz.
27Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.