1Y MOVIERON los hijos de Israel, y asentaron en los campos de Moab, de esta parte del Jordán de Jericó.
La narrativa de Balac y Balaam describe un...
La narrativa de Balac y Balaam describe un momento crucial en la historia de Israel y contiene humor, drama e ideas teológicas profundas. La voluntad del Señor debe cumplirse; nada puede frustrar su plan para Israel.
Balac es desconocido fuera de este incidente (Jos...
Balac es desconocido fuera de este incidente (Jos 24:9, Jc 11:25, Mi 6:5, Ap 2:14). Su territorio había sido tomado por Sehón, el rey amorrheo (Nm 21:26), a quien Israel acababa de derrotar (21:21–31). Balac pudo haber pensado que su pequeño reino sería el siguiente.
2Y vió Balac, hijo de Zippor, todo lo que Israel había hecho al Amorrheo.
3Y Moab temió mucho á causa del pueblo que era mucho; y angustióse Moab á causa de los hijos de Israel.
4Y dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo. Y Balac, hijo de Zippor, era entonces rey de Moab.
Balaam era un especialista religioso pagano (un adivino)...
- Balaam era un especialista religioso pagano (un adivino) del noroeste de Mesopotamia (ver perfil “Balaam”). Al igual que otros pueblos antiguos, Moab y Madián creían que la palabra hablada ya fuera en forma de bendición o maldición tenía poder cuando la pronunciaba un adivino hábil. Los miembros de esta profesión afirmaban tener poderes especiales para conocer y manipular el curso futuro de los eventos (ver Dt 18:14, 1 Sam 6:2, 2 Re 21:6, Is 44:25, Dn 2:1–12, 27–28, Mi 5:12, Za 10:2). Los enemigos de Israel recurrieron a Balaam para que pronunciara maldiciones sobre los hebreos, creyendo que tales palabras serían efectivas contra ellos. Los ejércitos antiguos solían pronunciar estas maldiciones sobre sus enemigos antes de entrar en batalla. La creencia en el poder de la palabra hablada era común en el antiguo Israel, incluso cuando no estaba relacionada con la adivinación (por ejemplo, Gn 27:1–40, Dt 27:15–26, 1 Sam 14:24–28, cp. Mt 21:18–22).
- Petor (Nm 22:5) es probablemente el antiguo Pitru, ubicado en el lado oeste del Río Éufrates, al sur de Carquemis, a cuatrocientas millas de Moab.
5Por tanto envió mensajeros á Balaam hijo de Beor, a Pethor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la haz de la tierra, y habita delante de mí:
6Ven pues ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo: quizá podré yo herirlo, y echarlo de la tierra: que yo sé que el que tú bendijeres, será bendito, y el que tú maldijeres, será maldito.
7Y fueron los ancianos de Moab, y los ancianos de Madián, con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron á Balaam, y le dijeron las palabras de Balac.
8Y él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os referiré las palabras, como Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.
Dios le prohibió a Balaam que fuera con...
Dios le prohibió a Balaam que fuera con los mensajeros de Balac.
9Y vino Dios á Balaam, y díjole: ¿Qué varones son estos que están contigo?
10Y Balaam respondió á Dios: Balac hijo de Zippor, rey de Moab, ha enviado á mí diciendo:
11He aquí este pueblo que ha salido de Egipto, cubre la haz de la tierra: ven pues ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear con él, y echarlo.
12Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito.
13Así Balaam se levantó por la mañana, y dijo á los príncipes de Balac: Volveos á vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.
14Y los príncipes de Moab se levantaron, y vinieron á Balac, y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.
15Y tornó Balac á enviar otra vez más príncipes, y más honorables que los otros.
16Los cuales vinieron á Balaam, y dijéronle: Así dice Balac, hijo de Zippor: Ruégote que no dejes de venir á mí:
17Porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo que me dijeres: ven pues ahora, maldíceme á este pueblo.
18Y Balaam respondió, y dijo á los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios, para hacer cosa chica ni grande.
Balaam aceptó consultar nuevamente sobre los deseos del...
Balaam aceptó consultar nuevamente sobre los deseos del Señor. Dios le permitió acompañar a los representantes de Balac, pero le advirtió que debía hacer exactamente lo que Él ordenara (cp. 22:35).
19Ruégoos por tanto ahora, que reposéis aquí esta noche, para que yo sepa qué me vuelve á decir Jehová.
20Y vino Dios á Balaam de noche, y díjole: Si vinieren á llamarte hombres, levántate y ve con ellos: empero harás lo que yo te dijere.
El pasaje claramente se burla de este vidente...
El pasaje claramente se burla de este vidente profesional, cuyas percepciones espirituales y obediencia a Dios no se comparan con las de su asna.
21Así Balaam se levantó por la mañana, y cinchó su asna, y fué con los príncipes de Moab.
22Y el furor de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos mozos suyos.
23Y el asna vió al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y apartóse el asna del camino, é iba por el campo. Entonces hirió Balaam al asna para hacerla volver al camino.
24Mas el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas que tenía pared de una parte y pared de otra.
25Y viendo el asna al ángel de Jehová, pegóse á la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam: y él volvió á herirla.
26Y el ángel de Jehová pasó más allá, y púsose en una angostura, donde no había camino para apartarse ni á diestra ni á siniestra.
27Y viendo el asna al ángel de Jehová, echóse debajo de Balaam: y enojóse Balaam, é hirió al asna con el palo.
El único paralelo en las Escrituras a este...
El único paralelo en las Escrituras a este fenómeno de un animal que habla es la serpiente que conversó con Eva (Gn 3:1–5). Dios utilizó la asna para reprender al adivino insensato (2 Pe 2:15–16).
28Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces?
29Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí: ¡ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!
30Y el asna dijo á Balaam: ¿No soy yo tu asna? sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado á hacerlo así contigo? Y él respondió: No.
31Entonces Jehová abrió los ojos á Balaam, y vió al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, é inclinóse sobre su rostro.
32Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has herido tu asna estas tres veces? he aquí yo he salido para contrarrestarte, porque tu camino es perverso delante de mí:
33El asna me ha visto, y hase apartado luego de delante de mí estas tres veces: y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría á ti, y á ella dejaría viva.
34Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, que no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino: mas ahora, si te parece mal, yo me volveré.
35Y el ángel de Jehová dijo á Balaam: Ve con esos hombres: empero la palabra que yo te dijere, esa hablarás. Así Balaam fué con los príncipes de Balac.
36Y oyendo Balac que Balaam venía, salió á recibirlo á la ciudad de Moab, que está junto al término de Arnón, que es el cabo de los confines.
37Y Balac dijo á Balaam: ¿No envié yo á ti á llamarte? ¿por qué no has venido á mí? ¿no puedo yo honrarte?
38Y Balaam respondió á Balac: He aquí yo he venido á ti: mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.
Balac intentó obtener la maldición de Balaam sobre...
- Balac intentó obtener la maldición de Balaam sobre Israel, primero mediante una ofrenda ritual y una comida que invocarían a los dioses y a Balaam, y luego llevándolo a ver el campamento israelita.
- Quiriat-huzot es una ubicación desconocida.
39Y fué Balaam con Balac, y vinieron á la ciudad de Husoth.
40Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envió á Balaam, y á los príncipes que estaban con él.
41Y el día siguiente Balac tomó á Balaam, é hízolo subir á los altos de Baal, y desde allí vió la extremidad del pueblo.