1MIRAD que no hagáis vuestra justicia delante de los hombres, para ser vistos de ellos: de otra manera no tendréis merced de vuestro Padre que está en los cielos.
2Cuando pues haces limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las plazas, para ser estimados de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su recompensa.
3Mas cuando tú haces limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha;
4Para que sea tu limosna en secreto: y tu Padre que ve en secreto, él te recompensará en público.
5Y cuando oras, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en las sinagogas, y en los cantones de las calles en pie, para ser vistos de los hombres: de cierto os digo, que ya tienen su pago.
6Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
ⓘDios no puede ser persuadido a través de...
Dios no puede ser persuadido a través de repeticiones interminables. La Oración del Señor (6:9–13) es un modelo de simplicidad en contraste con la verbosidad pagana.
7Y orando, no seáis prolijos, como los Gentiles; que piensan que por su parlería serán oídos.
8No os hagáis, pues, semejantes á ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
ⓘEl Padre nuestro es similar en forma a...
El Padre nuestro es similar en forma a una oración judía común (el qaddish). Jesús dio esta oración a sus seguidores como una expresión sucinta de su nueva fe.
9Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
10Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
11Danos hoy nuestro pan cotidiano.
12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.
13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
14Porque si perdonareis a los hombres sus ofensas, os perdonará también á vosotros vuestro Padre celestial.
15Mas si no perdonareis á los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
16Y cuando ayunáis, no seáis como los hipócritas, austeros; porque ellos demudan sus rostros para parecer á los hombres que ayunan: de cierto os digo, que ya tienen su pago.
17Mas tú, cuando ayunas, unge tu cabeza y lava tu rostro;
18Para no parecer á los hombres que ayunas, sino á tu Padre que está en secreto: y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.
19No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompe, y donde ladrones minan y hurtan;
20Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni polilla ni orín corrompe, y donde ladrones no minan ni hurtan:
21Porque donde estuviere vuestro tesoro, allí estará vuestro corazón.
22La lámpara del cuerpo es el ojo: así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo será luminoso:
23Mas si tu ojo fuere malo, todo tu cuerpo será tenebroso. Así que, si la lumbre que en ti hay son tinieblas, ¿cuántas serán las mismas tinieblas?
24Ninguno puede servir a dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón.
ⓘJesús enseñó una existencia libre de ansiedad con...
Jesús enseñó una existencia libre de ansiedad con simple confianza en Dios para las provisiones. Los discípulos de Jesús habían abandonado todo (4:18–22,9:9,10:5–14); Jesús les dio la reconfortante seguridad de que Dios proveería para sus necesidades.
25Por tanto os digo: No os congojéis por vuestra vida, qué habéis de comer, ó que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir: ¿no es la vida más que el alimento, y el cuerpo que el vestido?
26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?.
27Mas ¿quién de vosotros podrá, congojándose, añadir á su estatura un codo?
28Y por el vestido ¿por qué os congojáis? Reparad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan;
29Mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria fué vestido así como uno de ellos.
30Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más á vosotros, hombres de poca fe?
31No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos?
32Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester.
33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
34Así que, no os congojéis por el día de mañana; que el día de mañana traerá su fatiga: basta al día su afán.
Comentario
Mateo 6:1
Este verso introduce el tema de 6:2–18, que la justicia no debe hacerse para el reconocimiento público sino como un servicio a Dios.
Las buenas obras son actos que se ajustan al patrón de Dios para el comportamiento adecuado: por ejemplo, dar limosna (6:2–4), orar (6:5–15) y ayunar (6:16–18). Jesús insta a la discreción para contrarrestar la propensión humana a buscar elogios para uno mismo en lugar de para Dios (cp. 5:16).
El toque de trompetas acompañaba a los más importantes rituales, incluidos los ayunos públicos.
Comentario
Mateo 6:4
"tu Padre … te recompensará": tanto ahora como en el juicio final al final de la historia (25:31–46).
Comentario
Mateo 6:5
"Cuando ores": los judíos oraban regularmente a las 9 de la mañana y a las 3 de la tarde (ver Hc 3:1) y tenían frecuentes momentos de oración pública. Los hipócritas buscaban deliberadamente estar en lugares públicos en esos momentos, para ser vistos por todos.
Comentario
Mateo 6:6
"vete solo": Jesús no está prohibiendo la oración colectiva (ver 18:19–20; Lc 11:2–4) sino que está instruyendo a sus seguidores a evitar usar la oración como un medio para llamar la atención sobre sí mismos.
Comentario
Mateo 6:9
"Oraréis así": en contraste con la repetición vana de las oraciones paganas (6:7–8), “la Oración del Padre nuestro” es un modelo de simplicidad.
Los judíos rara vez se dirigían a Dios como Padre, pero Jesús lo hizo en cada oración excepto en una (Mc 15:34).
Al orar para que el Reino de Dios venga pronto, los discípulos de Jesús oran para que se establezcan su justicia, rectitud, paz y misericordia.
Fuera de la voluntad de Dios, a ninguna persona le será permitida entrar en la presencia de Dios (7:21,12:50,21:28–32).
"en la tierra, como en el cielo": esto probablemente se refiere a las tres primeras peticiones, no solo a la tercera.
Comentario
Mateo 6:11
"Danos hoy el alimento que necesitamos": el discípulo, después de pedir con confianza a Dios que provea para las necesidades diarias, puede dedicarse al ministerio del Reino sin preocupaciones (6:25–34).
Comentario
Mateo 6:12
"como también nosotros perdonamos" (ver también 6:14–15,18:21–35): perdonar a otros es un reflejo de un corazón arrepentido y regenerado, lo que hace posible nuestro propio perdón. Aquellos que han experimentado el perdón de Dios perdonarán. Jesús implica que aquellos que no están dispuestos a perdonar no han percibido la misericordia de Dios, y quizás nunca se han arrepentido verdaderamente.
Comentario
Mateo 6:13
"Y no nos dejes caer en la tentación": así como Jesús fue probado (4:1–11), la tentación probará el carácter del discípulo. Jesús insta a orar para que Dios nos permita resistir la prueba (ver 26:41; Sal 141:4).
"del maligno": o "del mal". La lectura alternativa se refiere al pecado en general; la lectura de NLT se refiere a Satanás, el tentador (ver St 1:13).
La doxología que se añadió a algunos manuscritos fue agregada más tarde (probablemente basada en 1 Cro 29:11–13) para adaptar la oración a la liturgia.
"tesoros en el cielo": esta era una imagen común para los judíos del la época de Jesús; cumplir los mandamientos de Dios se convirtió prácticamente en equivalente a acumular tesoros con Dios. El contexto (6:19; Lc 12:33) sugiere que Jesús tenía principalmente en mente actos de caridad.
Comentario
Mateo 6:22
"Tu ojo es como una lámpara": da luz al cuerpo y así ilumina a toda la persona.
Saludable significa moralmente sano, con una devoción simple y de todo corazón a Dios (6:24). Aquí connota generosidad.
"La lógica de Jesús va de lo menor a lo mayor": Si el Padre cuida de los pájaros (lo menor), y el discípulo es mucho más valioso para él (lo mayor), entonces ciertamente atenderá las necesidades de los discípulos (ver también 10:29–31).
Comentario
Mateo 6:30
La poca fe resulta de la falla de entender el valor que uno tiene para Dios y la extensión de la protección providencial de Dios.
Comentario
Mateo 6:32
"incrédulos" (literalmente "Gentiles"): aquellos que no conocen a Dios y no siguen su voluntad (ver también 20:19).
"tu Padre celestial ya sabe": la oración no informa a Dios sobre las necesidades; expresa confianza en su provisión.
Comentario
Mateo 6:33
Aquí Jesús da la alternativa positiva a la preocupación. El compromiso unánime con Dios y la búsqueda de su reinado a través de Cristo (ver 6:19–24) debe ser la principal preocupación de los discípulos de Jesús.