Mateo 11RV09

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1Y FUÉ, que acabando Jesús de dar mandamientos á sus doce discípulos, se fué de allí á enseñar y á predicar en las ciudades de ellos.

Esta sección comienza con la duda de Juan...

Esta sección comienza con la duda de Juan el Bautista, pero termina exaltando su fe y ministerio (11:7–19). El rechazo de la gente hacia Juan (11:16–19) presagia su posterior rechazo a Jesús.

Esta sección destaca las dos respuestas principales a...

Esta sección destaca las dos respuestas principales a Jesús: aceptación y rechazo. La primera sección (11:2–12:50) presenta el rechazo de Jesús por parte de los líderes judíos mientras sus discípulos aprendían a entenderlo y aceptarlo.

2Y oyendo Juan en la prisión los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,

3Diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?

4Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber á Juan las cosas que oís y veis:

5Los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos son limpiados, y los sordos oyen; los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio.

6Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.

7E idos ellos, comenzó Jesús á decir de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento?

8Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí, los que traen vestidos delicados, en las casas de los reyes están.

9Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y más que profeta.

10Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, Que aparejará tu camino delante de ti.

11De cierto os digo, que no se levantó entre los que nacen de mujeres otro mayor que Juan el Bautista; mas el que es muy más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él.

12Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, al reino de los cielos se hace fuerza, y los valientes lo arrebatan.

13Porque todos los profetas y la ley hasta Juan profetizaron.

"Elías, el que los profetas dijeron que vendría":...

"Elías, el que los profetas dijeron que vendría": Juan es el cumplimiento de las expectativas del Antiguo Testamento sobre el regreso de Elías (17:10–13, ver Ml 4:5).

14Y si queréis recibir, él es aquel Elías que había de venir.

15El que tiene oídos para oir, oiga.

El mensaje profético de Juan está representado por...

El mensaje profético de Juan está representado por canciones fúnebres: él no bebía vino y a menudo ayunaba (11:18, ver 3:4). El mensaje de Jesús se ve en canciones de boda y en banquetes y bebidas (ver 9:9–17). En ambos casos, esta generación responde al mensajero de Dios con indiferencia y rechazo.

16Mas ¿á quién compararé esta generación? Es semejante á los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces á sus compañeros,

17Y dicen: Os tañimos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.

Aquí Jesús describe las formas específicas en que...

Aquí Jesús describe las formas específicas en que Juan y Jesús ofendieron a la generación presente. Juan, que se quedó en el desierto y comió langostas y miel (3:1, 4), fue acusado de estar poseído por un demonio; mientras que Jesús, que comió y bebió libremente, fue acusado de ser un hijo rebelde (ver Dt 21:18–21).

18Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene.

19Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Mas la sabiduría es justificada por sus hijos.

Los milagros que Jesús realizó lo confirmaron como...

Los milagros que Jesús realizó lo confirmaron como el Mesías (11:5–6) y exigieron arrepentimiento (11:20). Rechazar al Mesías resultaría en un juicio terrible porque la evidencia de la identidad de Jesús era clara.

20Entonces comenzó á reconvenir á las ciudades en las cuales habían sido hechas muy muchas de sus maravillas, porque no se habían arrepentido, diciendo:

Mientras Jesús se movía por las aldeas de...

Mientras Jesús se movía por las aldeas de Galilea, de Korazin a Betsaida y Capernaum, les dio a las personas una mayor revelación de sí mismo, con un juicio consecuentemente más severo cuando se negaron a escuchar. La severidad se indica mediante la comparación con las ciudades paganas de Tiro (Is 23, Ez 26:1–28:19), Sidón (Ez 28:20–23) y Sodoma (Gn 18:22–19:29).

21¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Bethsaida! porque si en Tiro y en Sidón fueran hechas las maravillas que han sido hechas en vosotras, en otro tiempo se hubieran arrepentido en saco y en ceniza.

22Por tanto os digo, que á Tiro y á Sidón será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á vosotras.

23Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta los infiernos serás abajada; porque si en los de Sodoma fueran hechas las maravillas que han sido hechas en ti, hubieran quedado hasta el día de hoy.

24Por tanto os digo, que á la tierra de los de Sodoma será más tolerable el castigo en el día del juicio, que á ti.

Este pasaje se centra en los remanentes que,...

Este pasaje se centra en los remanentes que, a pesar del rechazo general de la generación actual al Mesías, lo abrazan voluntariamente y siguen sus enseñanzas.

25En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las hayas revelado á los niños.

26Así, Padre, pues que así agradó en tus ojos.

27Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel á quien el Hijo lo quisiere revelar.

28Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.

Un yugo, que forma un arnés entre dos...

Un yugo, que forma un arnés entre dos animales, es una metáfora de las demandas del discipulado. En contraste con el “yugo” de los líderes religiosos, el yugo de Jesús es fácil y ligero, no porque sea menos exigente (ver 7:13–14), sino porque el poder del Mesías (por el Espíritu Santo) lo hace posible (ver Hc 15:10, 1 Jn 5:3). Las demandas religiosas de los líderes espirituales de Israel (Mt 23:4, Hc 15:10) incluían 613 mandamientos del Antiguo Testamento y su expansión a través de la tradición. Jesús instó a aquellos que sufrían por las cargas de las estipulaciones de los fariseos a venir a él (Mt 11:28) para encontrar la salvación que sus corazones deseaban. Es un llamado a la salvación que implica una vida de obediencia a las nuevas enseñanzas de Jesús. Se invita a las personas a entrar en una relación con un maestro humilde y gentil.

29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.

30Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.