1ENTONCES llamando á sus doce discípulos, les dió potestad contra los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y sanasen toda enfermedad y toda dolencia.
Las cuatro listas de los apóstoles (ver también...
Las cuatro listas de los apóstoles (ver también Marcos 3:16–19, Lucas 6:14–16, Hechos 1:13) son todas diferentes, aunque las diferencias son mínimas. El orden dentro de cada lista varía ligeramente, pero solo los nombres Tadeo (10:3, Marcos 3:18) y Judas hijo de Santiago (Lucas 6:16, Hechos 1:13) difieren. Podrían ser dos nombres para el mismo hombre.
2Y los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón, que es dicho Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;
3Felipe, y Bartolomé; Tomás, y Mateo el publicano; Jacobo hijo de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo;
4Simón el Cananita, y Judas Iscariote, que también le entregó.
5A estos doce envió Jesús, á los cuales dió mandamiento, diciendo: Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis;
6Mas id antes á las ovejas perdidas de la casa de Israel.
Al hacer estas cosas en el nombre y...
Al hacer estas cosas en el nombre y la autoridad de Jesús, los apóstoles demostraron el estatus de Jesús como Mesías (ver 11:2–6).
7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios: de gracia recibisteis, dad de gracia.
Los discípulos de Jesús debían confiar en la...
Los discípulos de Jesús debían confiar en la provisión de Dios (6:11, 25–34; 7:7–11), evitar la codicia que daría a otros la oportunidad de difamar el nombre del Señor, y alentar a las comunidades recién formadas a proveer para las necesidades de sus líderes (ver 1 Co 9:3–19).
9No aprestéis oro, ni plata, ni cobre en vuestras bolsas;
10Ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni zapatos, ni bordón; porque el obrero digno es de su alimento.
11Mas en cualquier ciudad, ó aldea donde entrareis, investigad quién sea en ella digno, y reposad allí hasta que salgáis.
12Y entrando en la casa, saludadla.
13Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá á vosotros.
14Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa ó ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.
15De cierto os digo, que el castigo será más tolerable á la tierra de los de Sodoma y de los de Gomorra en el día del juicio, que á aquella ciudad.
16He aquí, yo os envío como á ovejas en medio de lobos: sed pues prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.
17Y guardaos de los hombres: porque os entregarán en concilios, y en sus sinagogas os azotarán;
18Y aun á príncipes y á reyes seréis llevados por causa de mí, por testimonio á ellos y á los Gentiles.
Así como Dios le dio a Moisés un...
Así como Dios le dio a Moisés un portavoz en Aarón (Éxodo 4:10–17), Dios daría a los discípulos de Jesús las palabras correctas en el momento adecuado a través del Espíritu (Juan 14:26, Hechos 4:8).
19Mas cuando os entregaren, no os apuréis por cómo ó qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado qué habéis de hablar.
20Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.
Los judíos regularmente asociaban los conflictos familiares con...
- Los judíos regularmente asociaban los conflictos familiares con los últimos tiempos (ver 24:9–10). Jesús también experimentó tales conflictos (12:46–50).
- Todos los que perseveran hasta el fin se refiere a aquellos que permanecen fieles a Jesús, hasta la muerte o hasta su regreso (10:23).
- "serán salvos": Aunque algunos han interpretado esta frase como una liberación temporal de la persecución (como la liberación de la prisión), la idea aquí es la salvación eterna para aquellos que permanecen fieles.
21Y el hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.
22Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.
23Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre.
24El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa?
26Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.
27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído predicadlo desde los terrados.
28Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Porque Dios se preocupa por cada gorrión, y...
Porque Dios se preocupa por cada gorrión, y porque los discípulos de Jesús son mucho más valiosos, ciertamente los discípulos no deben temer: Dios los cuidará providencialmente.
29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae á tierra sin vuestro Padre.
30Pues aun vuestros cabellos están todos contados.
31Así que, no temáis: más valéis vosotros que muchos pajarillos.
Dios acepta a quien reconoce a Jesús públicamente...
Dios acepta a quien reconoce a Jesús públicamente en el contexto de prueba y persecución (10:16–25). Estos versículos se refieren al patrón de vida de una persona (ver 7:13–27) y no a una sola confesión o una sola negación. Por ejemplo, Judas reconoció a Jesús en instancias individuales y sin embargo fue condenado (26:23–24), mientras que Pedro negó a Jesús (ver 26:69–75) y sin embargo fue salvado.
32Cualquiera pues, que me confesare delante de los hombres, le confesaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.
33Y cualquiera que me negare delante de los hombres, le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.
La lealtad a Jesús tiene prioridad sobre la...
La lealtad a Jesús tiene prioridad sobre la lealtad a la familia.
34No penséis que he venido para meter paz en la tierra: no he venido para meter paz, sino espada.
35Porque he venido para hacer disensión del hombre contra su padre, y de la hija contra su madre, y de la nuera contra su suegra.
36Y los enemigos del hombre serán los de su casa.
La cruz era un instrumento romano de tortura...
La cruz era un instrumento romano de tortura y ejecución (27:27–55). Tomar tu cruz y seguir a Jesús implica amarlo por encima de todas las cosas y estar dispuesto a seguirlo sin importar las consecuencias físicas o sociales.
37El que ama padre ó madre más que á mí, no es digno de mí; y el que ama hijo ó hija más que á mí, no es digno de mí.
38Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí.
39El que hallare su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará.
40El que os recibe á vosotros, a mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.
41El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá.
42Y cualquiera que diere á uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo, que no perderá su recompensa.