Marcos 16RV09

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1Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María madre de Jacobo, y 16.1Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.

2Y muy de mañana, el primer día de la semana, vienen al sepulcro, ya salido el sol.

Las mujeres se preguntaban cómo se podría quitar...

Las mujeres se preguntaban cómo se podría quitar la gran piedra que sellaba la tumba. Dios ya había rodado la piedra para dejar entrar a las mujeres y a los discípulos.

3Y decían entre sí: ¿Quién nos revolverá la piedra de la puerta del sepulcro?

4Y como miraron, ven la piedra revuelta; que era muy grande.

5Y entradas en el sepulcro, vieron un mancebo sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.

6Más él les dice: No os asustéis: buscáis á Jesús Nazareno, el que fué crucificado; resucitado há, no está aquí; he aquí el lugar en donde le pusieron.

7Mas id, decid á sus discípulos y á Pedro, que él va antes que vosotros á Galilea: allí le veréis, como os dijo.

8Y ellas se fueron huyendo del sepulcro; porque las había tomado temblor y espanto; ni decían nada á nadie, porque tenían miedo.

Casi todos los eruditos están de acuerdo en...

Casi todos los eruditos están de acuerdo en que Marcos no escribió los finales “más cortos” y “más largos”. Hay claras diferencias en su estilo, vocabulario y teología. Además, los dos mejores manuscritos griegos disponibles (Codex Sinaiticus y Codex Vaticanus) carecen de estos finales. Sin embargo, hay razones para dudar que Marcos tuviera la intención de terminar su Evangelio en 16:8: (1) Marcos enfatiza el cumplimiento de las predicciones de Jesús a lo largo de su Evangelio, y si el Evangelio terminara con 16:8, no habría referencia a la(s) aparición(es) de la resurrección de Jesús; (2) todos los otros Evangelios contienen relatos de las apariciones de Jesús a las mujeres y a los discípulos; (3) los primeros lectores de Marcos evidentemente no pensaron que el libro pudiera haber terminado con 16:8, porque escribieron estos finales; (4) no hay una explicación convincente de por qué Marcos habría querido terminar su Evangelio en 16:8 (todas esas explicaciones suenan como interpretaciones literarias existenciales modernas que se deleitan en la paradoja, muy diferente a la forma en que un autor cristiano del primer siglo habría pensado); (5) es extraño que un Evangelio comience con una proclamación audaz de que Jesús es el Mesías (1:1) y termine con el miedo de las mujeres; (6) sería único que un libro griego antiguo terminara con gar (“porque”) como la última palabra, no se ha encontrado otro ejemplo de esto; y (7) 16:7 genera la expectativa de que los discípulos se encontrarían con Jesús en Galilea, si 16:8 fuera el final original de Marcos, sería la única predicción no cumplida en el Evangelio. Muchos eruditos concluyen que el final original fue arrancado accidentalmente y se perdió, o nunca se terminó.

9Mas como Jesús resucitó por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente á María Magdalena, de la cual había echado siete demonios.

10Yendo ella, lo hizo saber á los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando.

11Y ellos como oyeron que vivía, y que había sido visto de ella, no lo creyeron.

12Mas después apareció en otra forma a dos de ellos que iban caminando, yendo al campo.

13Y ellos fueron, y lo hicieron saber á los otros; y ni aun á éllos creyeron.

14Finalmente se apareció á los once mismos, estando sentados á la mesa, y censuróles su incredulidad y dureza de corazón, que no hubiesen creído á los que le habían visto resucitado.

15Y les dijo: Id por todo el mundo; predicad el evangelio á toda criatura.

16El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

17Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablaran nuevas lenguas;

18Quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

19Y el Señor, después que les habló, fué recibido arriba en el cielo, y sentóse á la diestra de Dios.

20Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando con ellos el Señor, y confirmando la palabra con las señales que se seguían. Amen.