Santiago 4RV09

En este capítulo 77 términos

1¿DE dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros?

2Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y gerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

3Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Santiago explica las causas del conflicto: amor por...

Santiago explica las causas del conflicto: amor por el mundo, lealtad dividida y crítica arrogante (4:11–12). Ofrece exhortaciones que corregirán estas causas y conducirán a la paz.

4Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

5¿Pensáis que la Escritura dice sin causa: El espíritu que mora en nosotros codicia para envidia?

6Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.

7Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.

8Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones.

9Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.

10Humillaos delante del Señor, y él os ensalzará.

Estos versículos tratan sobre la enseñanza en Mateo...

Estos versículos tratan sobre la enseñanza en Mateo 7:1 y Lucas 6:37 (ver nota de estudio sobre Santiago 1:22–23).

11Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga á su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga á la ley; pero si tú juzgas á la ley, no eres guardador de la ley, sino juez.

12Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿quién eres tú que juzgas á otro?

Los comerciantes itinerantes dependían de su asertividad personal...

Los comerciantes itinerantes dependían de su asertividad personal como solución a su pobreza y bajo estatus social. Santiago insta a un mayor reconocimiento de la providencia de Dios y advierte contra planificar eventos con arrogancia, ya que realmente no se pueden controlar.

13Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos:

14Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.

15En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto ó aquello.

16Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.

17El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.