1Y DÍJOME Jehová: Tómate un gran volumen, y escribe en él en estilo de hombre tocante á Maher-salal-hash-baz.
2Y junté conmigo por testigos fieles á Urías sacerdote, y á Zacarías hijo de Jeberechîas.
3Y juntéme con la profetisa, la cual concibió, y parió un hijo. Y díjome Jehová: Ponle por nombre Maher-salal-hash-baz.
4Porque antes que el niño sepa decir, Padre mío, y Madre mía, será quitada la fuerza de Damasco y los despojos de Samaria, en la presencia del rey de Asiria.
Esta profecía vincula la señal de Maher-salal-hash-baz con...
Esta profecía vincula la señal de Maher-salal-hash-baz con la señal de Emmanuel (8:8,10).
5Otra vez tornó Jehová á hablarme, diciendo:
6Por cuanto desechó este pueblo las aguas de Siloé, que corren mansamente, y holgóse con Rezín y con el hijo de Remalías;
7He aquí por tanto que el Señor hace subir sobre ellos aguas de ríos, impetuosas y muchas, á saber, al rey de Asiria con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas:
8Y pasando hasta Judá, inundará, y sobrepujará, y llegará hasta la garganta; y extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, oh Emmanuel.
El plan de Dios para rescatar a su...
El plan de Dios para rescatar a su pueblo obstinado se cumpliría finalmente. Dios planeó destruir Asiria, tal como lo hace con todas las naciones orgullosas que lo rechazan o se jactan de su propio poder.
9Juntaos, pueblos, y seréis quebrantados; oid todos los que sois de lejanas tierras: poneos á punto, y seréis quebrantados; apercibíos, y seréis quebrantados.
10Tomad consejo, y será deshecho; proferid palabra, y no será firme: porque Dios con nosotros.
Este texto revela el núcleo del mensaje de...
Este texto revela el núcleo del mensaje de Isaías. La cuestión era el temor al Señor frente al temor a las personas (ver 7:9, 8:6). Cuando alguien teme a las personas, el Señor se convierte en una trampa y la destrucción es inevitable (cp. Prov 29:25; ver nota temática “Temer a las Personas”). Para aquellos que temen al Señor, él se convierte en un santuario; su salvación está asegurada.
11Porque Jehová me dijo de esta manera con mano fuerte, y enseñóme que no caminase por el camino de este pueblo, diciendo:
12No digáis, Conjuración, á todas las cosas á que este pueblo dice, Conjuración; ni temáis lo que temen, ni tengáis miedo.
13A Jehová de los ejércitos, a él santificad: sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.
14Entonces él será por santuario; mas á las dos casas de Israel por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalem.
15Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados: enredaránse, y serán presos.
El mandato de preservar las enseñanzas de Isaías...
El mandato de preservar las enseñanzas de Isaías sugiere que fueron recibidas con resistencia por sus contemporáneos, quienes podrían haber querido extinguirlas. Sin embargo, los discípulos fieles aseguraron la conservación de los mensajes del profeta.
16Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.
17Esperaré pues á Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y á él aguardaré.
18He aquí, yo y los hijos que me dió Jehová, por señales y prodigios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos que mora en el monte de Sión.
Isaías contrasta su consejo con el de sus...
- Isaías contrasta su consejo con el de sus contemporáneos impíos. El mensaje de Isaías aporta luz, mientras que el mensaje de los espiritistas lleva a la oscuridad y la muerte.
- Los médiums utilizaban varios métodos de adivinación, incluyendo la invocación de los muertos, en un intento de predecir el futuro (ver 19:3). Dios había prohibido estas actividades inútiles (47:9, Dt 18:9–11).
19Y si os dijeren: Preguntad á los pythones y á los adivinos, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo á su Dios? ¿Apelará por los vivos á los muertos?
20¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido.
21Y pasarán por él fatigados y hambrientos, y acontecerá que teniendo hambre, se enojarán y maldecirán á su rey y á su Dios, levantando el rostro en alto.
22Y mirarán á la tierra, y he aquí tribulación y tiniebla, oscuridad y angustia; y serán sumidos en las tinieblas.