Isaías 56RV09

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Esta última gran división del libro de Isaías...

Esta última gran división del libro de Isaías reúne temas de los capítulos 1–39 (pecado, justicia, responsabilidad, venganza y reivindicación) y de los capítulos 40–55 (salvación, la era venidera).

Esta sección resume los capítulos 1–55 con una...

Esta sección resume los capítulos 1–55 con una invitación a los marginados para participar en la redención de Dios.

1ASÍ dijo Jehová: Guardad derecho, y haced justicia: porque cercana está mi salud para venir, y mi justicia para manifestarse.

2Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare: que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal.

La bendición (Is 56:2) se extenderá a los...

La bendición (Is 56:2) se extenderá a los eunucos y a los gentiles.

3Y el hijo del extranjero, allegado á Jehová, no hable diciendo: Apartaráme totalmente Jehová de su pueblo. Ni diga el eunuco: He aquí yo soy árbol seco.

4Porque así dijo Jehová á los eunucos que guardaren mis sábados, y escogieren lo que yo quiero, y abrazaren mi pacto:

5Yo les daré lugar en mi casa y dentro de mis muros, y nombre mejor que el de hijos é hijas; nombre perpetuo les daré que nunca perecerá.

6Y á los hijos de los extranjeros que se allegaren á Jehová para ministrarle, y que amaren el nombre de Jehová para ser sus siervos: á todos los que guardaren el sábado de profanarlo, y abrazaren mi pacto,

7Yo los llevaré al monte de mi santidad, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa, casa de oración será llamada de todos los pueblos.

8Dice el Señor Jehová, el que junta los echados de Israel: Aun juntaré sobre él sus congregados.

Esta es una reflexión sobre la prevalencia del...

Esta es una reflexión sobre la prevalencia del mal en medio del pueblo de Dios; eran codiciosos (Is 56:9–12), hostiles hacia los justos (Is 57:1–2) e idólatras (Is 57:3–13).

9Todas las bestias del campo, todas las bestias del monte, venid á devorar.

10Sus atalayas ciegos son, todos ellos ignorantes; todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir.

11Y esos perros ansiosos no conocen hartura; y los mismos pastores no supieron entender: todos ellos miran á sus caminos, cada uno á su provecho, cada uno por su cabo.

12Venid, dicen, tomaré vino, embriaguémonos de sidra; y será el día de mañana como este, ó mucho más excelente.