Este capítulo final de las profecías de consuelo...
Este capítulo final de las profecías de consuelo (capitulos 40–55) resume los temas prominentes de la sección: bendición, pacto, testimonio, palabra, naciones, gloria, perdón y alegría.
1A TODOS los sedientos: Venid á las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad, y comed. Venid, comprad, sin dinero y sin precio, vino y leche.
2¿Por qué gastáis el dinero no en pan, y vuestro trabajo no en hartura? Oidme atentamente, y comed del bien, y deleitaráse vuestra alma con grosura.
3Inclinad vuestros oídos, y venid á mí; oid, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes á David.
4He aquí, que yo lo dí por testigo á los pueblos, por jefe y por maestro á las naciones.
5He aquí, llamarás á gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán á ti; por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.
El profeta llama a una respuesta en cuanto...
El profeta llama a una respuesta en cuanto el tiempo es propicio.
6Buscad á Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.
7Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase á Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
mis pensamientos no son vuestros pensamientos: los planes...
mis pensamientos no son vuestros pensamientos: los planes de Dios son maravillosos (Sal 92:5, cp. Sal 94:11). Las criaturas de Dios, incluidos los humanos, nunca podrán comprender completamente los pensamientos del Creador, pero su revelación a través de sus mensajeros nos ofrece gran perspicacia y conocimiento sobre algunas de las cosas que hará.
8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
9Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.
El Creador no solo envía lluvia y nieve,...
El Creador no solo envía lluvia y nieve, sino también su palabra (del hebreo dabar). En este contexto, dabar significa su voluntad o plan (ver Is 14:24, 40:8). La palabra escrita de Dios, como expresión de su plan, cumple sus propósitos. Dios es eficaz en todo lo que hace (ver Is 14:26–27, 46:10).
10Porque como desciende de los cielos la lluvia, y la nieve, y no vuelve allá, sino que harta la tierra, y la hace germinar y producir, y da simiente al que siembra, y pan al que come;
11Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá á mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
El profeta anima a su pueblo a olvidar...
El profeta anima a su pueblo a olvidar el pasado, dejar Babilonia y aceptar la perspectiva de la era venidera.
12Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.
13En lugar de la zarza crecerá haya, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán: y será á Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.