Dios ahora dio a la familia señales de...
Dios ahora dio a la familia señales de que las promesas se cumplirían. Cambió el nombre de Abram a Abraham (Gn 17:1–8), instituyó el rito de la circuncisión como la señal del pacto (Gn 17:9–14, 23–27), y cambió el nombre de Sarai a Sara (Gn 17:15–22).
1Y SIENDO Abram de edad de noventa y nueve años, aparecióle Jehová, y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí, y sé perfecto.
2Y pondré mi pacto entre mí y ti, y multiplicarte he mucho en gran manera.
3Entonces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él diciendo:
Dios garantizó su promesa cambiando el nombre de...
Dios garantizó su promesa cambiando el nombre de Abram. Abram se refería a su noble linaje, ya que Thare era el “padre exaltado” (Gn 11:27). Su nuevo nombre, Abraham (hebreo ’ab hamon) era un juego de palabras sobre la promesa de su propia descendencia (ver también Jn 8:31–59; Ro 4:16–17; Ga 3:7, 15–19, 29). Siempre que se usaba el nombre nuevo, él y su casa recordarían que una multitud de naciones surgiría a partir de él.
4Yo, he aquí mi pacto contigo: Serás padre de muchedumbre de gentes:
5Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.
6Y multiplicarte he mucho en gran manera, y te pondré en gentes, y reyes saldrán de ti.
La tierra de Canaán sería una posesión eterna...
La tierra de Canaán sería una posesión eterna para los descendientes de Abraham; el Señor sería su Dios para siempre (ver Jr 31:31–40; Za 8:8; Lc 1:68–79; Ap 21:1–4).
7Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu simiente después de ti en sus generaciones, por alianza perpetua, para serte á ti por Dios, y á tu simiente después de ti.
8Y te daré á ti, y á tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.
Dios dio la circuncisión como una símbolo de...
Dios dio la circuncisión como una símbolo de confirmación que recordaba a todos los hogares la lealtad al pacto.
9Dijo de nuevo Dios á Abraham: Tú empero guardarás mi pacto, tú y tu simiente después de ti por sus generaciones.
10Este será mi pacto, que guardaréis entre mí y vosotros y tu simiente después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.
11Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros.
12Y de edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros por vuestras generaciones: el nacido en casa, y el comprado á dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente.
13Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero: y estará mi pacto en vuestra carne para alianza perpetua.
14Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será borrada de su pueblo; ha violado mi pacto.
Sarah: el nuevo nombre, adecuado para alguien que...
Sarah: el nuevo nombre, adecuado para alguien que sería la madre de reyes, fue un hito en el llamado de Sarah y atrajo la atención a la promesa.
15Dijo también Dios á Abraham: A Sarai tu mujer no la llamarás Sarai, mas Sara será su nombre.
16Y bendecirla he, y también te daré de ella hijo; sí, la bendeciré, y vendrá á ser madre de naciones; reyes de pueblos serán de ella.
Abraham se rió (hebreo yitskhaq) porque la promesa...
Abraham se rió (hebreo yitskhaq) porque la promesa parecía increíble; había comenzado a creer que su descendencia vendría a través de Ismael. Pero Abraham y Sara tendrían un hijo propio.
17Entonces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿y Sara, ya de noventa años, ha de parir?
18Y dijo Abraham á Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti.
19Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él por alianza perpetua para su simiente después de él.
Ismael no sería abandonado; su familia prosperaría (ver...
Ismael no sería abandonado; su familia prosperaría (ver Gn 25:13–16), pero las promesas del pacto eran para Isaac.
20Y en cuanto á Ismael, también te he oído: he aquí que le bendeciré, y le haré fructificar y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará, y ponerlo he por gran gente.
21Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, al cual te parirá Sara por este tiempo el año siguiente.
22Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham.
Habiendo recibido la palabra de Dios sobre Isaac,...
Habiendo recibido la palabra de Dios sobre Isaac, Abraham cumplió inmediatamente con las instrucciones de Dios. Implementó el rito de la circuncisión como un acto de fe; significaba su participación en el pacto (Ro 4:11–12; Ga 5:2–6, 11; 6:15; Fil 3:2–3; Col 2:11–12; 1 Pe 3:21).
23Entonces tomó Abraham á Ismael su hijo, y á todos los siervos nacidos en su casa, y á todos los comprados por su dinero, á todo varón entre los domésticos de la casa de Abraham, y circuncidó la carne del prepucio de ellos en aquel mismo día, como Dios le había dicho.
24Era Abraham de edad de noventa y nueve años cuando circuncidó la carne de su prepucio.
25E Ismael su hijo era de trece años cuando fué circuncidada la carne de su prepucio.
26En el mismo día fué circuncidado Abraham é Ismael su hijo.
27Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.