Hechos 27RV09

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El vívido lenguaje náutico utilizado a lo largo...
  • El vívido lenguaje náutico utilizado a lo largo del relato del viaje de Pablo a Roma ofrece uno de los mejores relatos disponibles de un antiguo viaje por mar.
  • Esta es la última sección de “nosotros” en Hechos (ver también 16:10–17; 20:5–15; 21:1–18). Durante los dos años de encarcelamiento de Pablo, Lucas probablemente había realizado gran parte de la investigación para su Evangelio en Judea y Galilea. Aquí, como miembro del grupo de navegación de Pablo, fue un testigo ocular participante del peligro en el mar.

1MAS como fué determinado que habíamos de navegar para Italia, entregaron á Pablo y algunos otros presos á un centurión, llamado Julio, de la compañía Augusta.

2Así que, embarcándonos en una nave Adrumentina, partimos, estando con nosotros Aristarco, Macedonio de Tesalónica, para navegar junto á los lugares de Asia.

3Y otro día llegamos á Sidón; y Julio, tratando á Pablo con humanidad, permitióle que fuese á los amigos, para ser de ellos asistido.

Lucas describe en detalle el viaje marítimo hacia...
  • Lucas describe en detalle el viaje marítimo hacia el norte y luego hacia el oeste a lo largo de la costa sur de Asia Menor.
  • Mira era una parada regular para los barcos de grano egipcios con destino a Italia.

4Y haciéndonos á la vela desde allí, navegamos bajo de Cipro, porque los vientos eran contrarios.

5Y habiendo pasado la mar de Cilicia y Pamphylia, arribamos á Mira, ciudad de Licia.

6Y hallando allí el centurión una nave Alejandrina que navegaba á Italia, nos puso en ella.

7Y navegando muchos días despacio, y habiendo apenas llegado delante de Gnido, no dejándonos el viento, navegamos bajo de Creta, junto á Salmón.

8Y costeándola difícilmente, llegamos á un lugar que llaman Buenos Puertos, cerca del cual estaba la ciudad de Lasea.

9Y pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, porque ya era pasado el ayuno, Pablo amonestaba,

Pablo se dio cuenta de lo que sucedería...

Pablo se dio cuenta de lo que sucedería si continuaban. Le advirtió a los oficiales del barco, pero ellos y el oficial romano probablemente no escucharían a un rabino judío encarcelado sin experiencia como marinero. Sin embargo, más tarde lo respetarían más (27:30–36,42–43).

10Diciéndoles: Varones, veo que con trabajo y mucho daño, no sólo de la cargazón y de la nave, mas aun de nuestras personas, habrá de ser la navegación.

11Mas el centurión creía más al piloto y al patrón de la nave, que á lo que Pablo decía.

12Y no habiendo puerto cómodo para invernar, muchos acordaron pasar aún de allí, por si pudiesen arribar á Fenice é invernar allí, que es un puerto de Creta que mira al Nordeste y Sudeste.

13Y soplando el austro, pareciéndoles que ya tenían lo que deseaban, alzando velas, iban cerca de la costa de Creta.

La tormenta, llamada " Euroclidón ", tenía fuerza...

La tormenta, llamada "Euroclidón", tenía fuerza de tifón, muy amenazante tanto para la carga como para la tripulación. Obligados a dejar que el barco navegara antes del vendaval, pasaron por una pequeña isla llamada Clauda (conocida hoy como Gaudos), al sur de Creta.

14Mas no mucho después dió en ella un viento repentino, que se llama Euroclidón.

15Y siendo arrebatada la nave, y no pudiendo resistir contra el viento, la dejamos, y erámos llevados.

16Y habiendo corrido á sotavento de una pequeña isla que se llama Clauda, apenas pudimos ganar el esquife:

17El cual tomado, usaban de remedios, ciñendo la nave; y teniendo temor de que diesen en la Sirte, abajadas las velas, eran así llevados.

La violencia y persistencia de la tormenta llevaron...

La violencia y persistencia de la tormenta llevaron a arrojar la carga por la borda (cp. Jon 1:5) y a que la tripulación perdiera la esperanza.

18Mas siendo atormentados de una vehemente tempestad, al siguiente día alijaron;

19Y al tercer día nosotros con nuestras manos arrojamos los aparejos de la nave.

20Y no pareciendo sol ni estrellas por muchos días, y viniendo una tempestad no pequeña, ya era perdida toda la esperanza de nuestra salud.

Pablo se dirigió a la tripulación, primero regañándolos...

Pablo se dirigió a la tripulación, primero regañándolos por no haberle escuchado (27:10–12) y luego animándolos con la garantía del ángel de que todos sobrevivirían.

21Entonces Pablo, habiendo ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Fuera de cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no partir de Creta, y evitar este inconveniente y daño.

22Mas ahora os amonesto que tengáis buen ánimo; porque ninguna pérdida habrá de persona de vosotros, sino solamente de la nave.

23Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios del cual yo soy, y al cual sirvo,

24Diciendo: Pablo, no temas; es menester que seas presentado delante de César; y he aquí, Dios te ha dado todos los que navegan contigo.

25Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como me ha dicho;

26Si bien es menester que demos en una isla.

27Y venida la décimacuarta noche, y siendo llevados por el mar Adriático, los marineros á la media noche sospecharon que estaban cerca de alguna tierra;

28Y echando la sonda, hallaron veinte brazas; y pasando un poco más adelante, volviendo á echar la sonda, hallaron quince brazas.

29Y habiendo temor de dar en lugares escabrosos, echando cuatro anclas de la popa, deseaban que se hiciese de día.

Esta vez los soldados escucharon a Pablo (cf....

Esta vez los soldados escucharon a Pablo (cf. 27:10–11).

30Entonces procurando los marineros huir de la nave, echado que hubieron el esquife á la mar, aparentando como que querían largar las anclas de proa,

31Pablo dijo al centurión y á los soldados: Si éstos no quedan en la nave, vosotros no podéis salvaros.

32Entonces los soldados cortaron los cabos del esquife, y dejáronlo perder.

Las palabras y acciones de Pablo son las...

Las palabras y acciones de Pablo son las de un verdadero líder que evalúa personalmente una situación peligrosa, decide actuar y guía a otros en la solución del problema (cf. Ne 1–3; contraste Jon 1). El ejemplo positivo de Pablo y su fuerte fe en Dios (Hc 27:22–25) animaron a los demás a comer y recuperar el ánimo.

33Y como comenzó á ser de día, Pablo exhortaba á todos que comiesen, diciendo: Este es el décimocuarto día que esperáis y permanecéis ayunos, no comiendo nada.

34Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud: que ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá.

35Y habiendo dicho esto, tomando el pan, hizo gracias á Dios en presencia de todos, y partiendo, comenzó á comer.

La comida trajo nueva fuerza y ánimo a...
  • La comida trajo nueva fuerza y ánimo a la tripulación y prisioneros asustados y exhaustos.
  • Y éramos todas las personas en la nave doscientas setenta y seis: El número exacto de personas a bordo encaja bien con lo que se sabe de los barcos de grano de la época.

36Entonces todos teniendo ya mejor ánimo, comieron ellos también.

37Y éramos todas las personas en la nave doscientas setenta y seis.

38Y satisfechos de comida, aliviaban la nave, echando el grano á la mar.

Encallaron el barco en un banco de arena...

Encallaron el barco en un banco de arena o arrecife.

39Y como se hizo de día, no conocían la tierra; mas veían un golfo que tenía orilla, al cual acordaron echar, si pudiesen, la nave.

40Cortando pues las anclas, las dejaron en la mar, largando también las ataduras de los gobernalles; y alzada la vela mayor al viento, íbanse á la orilla.

41Mas dando en un lugar de dos aguas, hicieron encallar la nave; y la proa, hincada, estaba sin moverse, y la popa se abría con la fuerza de la mar.

Incluso en una crisis, los prisioneros seguían siendo...

Incluso en una crisis, los prisioneros seguían siendo responsabilidad de los soldados (ver 12:19; 16:27; 27:32; ver nota de estudio sobre 16:27). Afortunadamente, el oficial al mando intervino en su favor. Fue una clara indicación de la protección y el favor de Dios que las 276 personas llegaran a salvo a la orilla, cumpliendo precisamente la promesa del ángel (ver 27:24).

42Entonces el acuerdo de los soldados era que matasen los presos, porque ninguno se fugase nadando.

43Mas el centurión, queriendo salvar á Pablo, estorbó este acuerdo, y mandó que los que pudiesen nadar, se echasen los primeros, y saliesen á tierra;

44Y los demás, parte en tablas, parte en cosas de la nave. Y así aconteció que todos se salvaron saliendo á tierra.