Hechos 12RV09

En este capítulo 19 personas 11 lugares 32 términos

Personas

Lugares

Términos clave

Jesús había predicho claramente la persecución y las...
  • Jesús había predicho claramente la persecución y las dificultades para sus seguidores (Lucas 11:49–51). Por primera vez desde la muerte de Jesús, las autoridades romanas tomaron acción violenta directa contra la iglesia. Santiago, el hermano de Juan, fue uno de los primeros llamados a ser discípulo (Marcos 1:16–20, Lucas 5:1–11), y fue uno de los primeros cristianos en ser martirizado por su fe.
  • El rey Herodes Agripa atacó la iglesia (cp. Hch 12:20–23), una medida que le resultó políticamente útil con el pueblo judío. La carta de Santiago, el hermano de Jesús, probablemente fue escrita después de esta persecución a los cristianos dispersos (ver 8:1–4; Introducción al Libro de Santiago, “Fecha de Escritura”).

1Y EN el mismo tiempo el rey Herodes echó mano á maltratar algunos de la iglesia.

2Y mató á cuchillo á Jacobo, hermano de Juan.

3Y viendo que había agradado á los Judíos, pasó adelante para prender también á Pedro. Eran entonces los días de los ázimos.

4Y habiéndole preso, púsole en la cárcel, entregándole á cuatro cuaterniones de soldados que le guardasen; queriendo sacarle al pueblo después de la Pascua.

5Así que, Pedro era guardado en la cárcel; y la iglesia hacía sin cesar oración á Dios por él.

Dios, a través de un ángel, sacó a...

Dios, a través de un ángel, sacó a Pedro, lo reunió con sus amigos que oraban y lo envió a continuar con la labor de difundir la buena nueva. El mensaje avanzó a pesar de la firme oposición.

6Y cuando Herodes le había de sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, preso con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta, que guardaban la cárcel.

Ver la Nota Temática “ Ángeles ”.

Ver la Nota Temática “Ángeles”.

7Y he aquí, el ángel del Señor sobrevino, y una luz resplandeció en la cárcel; é hiriendo á Pedro en el lado, le despertó, diciendo: Levántate prestamente. Y las cadenas se le cayeron de las manos.

8Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Rodéate tu ropa, y sígueme.

9Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, mas pensaba que veía visión.

10Y como pasaron la primera y la segunda guardia, vinieron á la puerta de hierro que va á la ciudad, la cual se les abrió de suyo: y salidos, pasaron una calle; y luego el ángel se apartó de él.

11Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo el pueblo de los Judíos que me esperaba.

12Y habiendo considerado esto, llegó á casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban juntos orando.

Rode estaba tan sorprendida cuando Pedro apareció que...

Rode estaba tan sorprendida cuando Pedro apareció que lo dejó plantado ante la puerta cerrada. Tanto ella como los otros creyentes estaban asombrados por la respuesta de Dios a sus oraciones (12:5).

13Y tocando Pedro á la puerta del patio, salió una muchacha, para escuchar, llamada Rhode:

14La cual como conoció la voz de Pedro, de gozo no abrió el postigo, sino corriendo adentro, dió nueva de que Pedro estaba al postigo.

15Y ellos le dijeron: Estás loca. Mas ella afirmaba que así era. Entonces ellos decían: Su ángel es.

16Mas Pedro perseveraba en llamar: y cuando abrieron, viéronle, y se espantaron.

17Mas él haciéndoles con la mano señal de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto á Jacobo y á los hermanos. Y salió, y partió á otro lugar.

Cuando no se pudo encontrar a Pedro después...

Cuando no se pudo encontrar a Pedro después de una búsqueda minuciosa, Herodes interrogó a los guardias y los ejecutó (cp. 16:27). Sin embargo, Herodes encontró su propio y doloroso final como un juicio divino sobre su vanidad al aceptar la adoración del pueblo. Josefo registra la muerte de Herodes Agripa I con más detalle (Josefo, Antigüedades 19.8.1–2).

18Luego que fué de día, hubo no poco alboroto entre los soldados sobre qué se había hecho de Pedro.

19Mas Herodes, como le buscó y no le halló, hecha inquisición de los guardas, los mandó llevar. Después descendiendo de Judea á Cesarea, se quedó allí.

20Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y los de Sidón: mas ellos vinieron concordes á él, y sobornado Blasto, que era el camarero del rey, pedían paz; porque las tierras de ellos eran abastecidas por las del rey.

21Y un día señalado, Herodes vestido de ropa real, se sentó en el tribunal, y arengóles.

22Y el pueblo aclamaba: Voz de Dios, y no de hombre.

23Y luego el ángel del Señor le hirió, por cuanto no dió la gloria á Dios; y espiró comido de gusanos.

La muerte de Herodes por una terrible enfermedad...

La muerte de Herodes por una terrible enfermedad (12:23) contrasta con el crecimiento de la iglesia cristiana y el mensaje sin obstáculos de las buenas nuevas (28:31).

24Mas la palabra del Señor crecía y era multiplicada.

25Y Bernabé y Saulo volvieron de Jerusalem cumplido su servicio, tomando también consigo á Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos.