Los judíos tradicionalmente se mantenían separados y no...
Los judíos tradicionalmente se mantenían separados y no comían ni se asociaban socialmente con los gentiles (10:28; 22:21–22, ver Juan 4:9, 27; 18:28, Gál 2:12–14). Por lo tanto, cuando los creyentes judíos en Jerusalén supieron que los gentiles habían recibido la palabra de Dios, criticaron las acciones poco convencionales de Pedro y querían una explicación, la cual Pedro proporcionó.
1Y OYERON los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los Gentiles habían recibido la palabra de Dios.
2Y como Pedro subió á Jerusalem, contendían contra él los que eran de la circuncisión,
3Diciendo: ¿Por qué has entrado á hombres incircuncisos, y has comido con ellos?
Pedro revisó la secuencia de eventos, explicando que...
Pedro revisó la secuencia de eventos, explicando que todo el desarrollo fue el resultado de la iniciativa de Dios (11:12). Pedro había comido con gentiles porque Dios le había dejado claro que debía hacerlo (11:4–12). Pedro luego observó la acción definitiva del Espíritu Santo al venir sobre los gentiles, y se dio cuenta de que estaban siendo aceptados y bendecidos por Dios, tal como lo habían sido los creyentes judíos (11:15–17; ver 1:5). Pedro se estaba sometiendo a la voluntad de Dios al admitir a los gentiles en la iglesia.
4Entonces comenzando Pedro, les declaró por orden lo pasado, diciendo:
5Estaba yo en la ciudad de Joppe orando, y vi en rapto de entendimiento una visión: un vaso, como un gran lienzo, que descendía, que por los cuatro cabos era abajado del cielo, y venía hasta mí.
6En el cual como puse los ojos, consideré y vi animales terrestres de cuatro pies, y fieras, y reptiles, y aves del cielo.
7Y oí una voz que me decía: Levántate, Pedro, mata y come.
8Y dije: Señor, no; porque ninguna cosa común ó inmunda entró jamás en mi boca.
9Entonces la voz me respondió del cielo segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.
10Y esto fué hecho por tres veces: y volvió todo á ser tomado arriba en el cielo.
11Y he aquí, luego sobrevinieron tres hombres á la casa donde yo estaba, enviados á mí de Cesarea.
12Y el Espíritu me dijo que fuese con ellos sin dudar. Y vinieron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en casa de un varón,
13El cual nos contó cómo había visto un ángel en su casa, que se paró, y le dijo: Envía á Joppe, y haz venir á un Simón que tiene por sobrenombre Pedro;
14El cual te hablará palabras por las cuales serás salvo tu, y toda tu casa.
15Y como comencé á hablar, cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio.
16Entonces me acordé del dicho del Señor, como dijo: Juan ciertamente bautizó en agua; mas vosotros seréis bautizados en Espíritu Santo.
17Así que, si Dios les dió el mismo don también como á nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar á Dios?
18Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron á Dios, diciendo: De manera que también á los Gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida.
La persecución que siguió a la muerte de...
- La persecución que siguió a la muerte de Esteban obligó a los creyentes a trasladarse a otras áreas (8:1–3), y viajaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía.
- Antioquía de Siria era una ciudad cosmopolita próspera, la tercera más grande del Imperio Romano después de Roma y Alejandría, fue de importancia crucial en la difusión del mensaje cristiano al mundo gentil.
19Y los que habían sido esparcidos por causa de la tribulación que sobrevino en tiempo de Esteban, anduvieron hasta Fenicia, y Cipro, y Antioquía, no hablando á nadie la palabra, sino sólo á los Judíos.
20Y de ellos había unos varones Ciprios y Cirenenses, los cuales como entraron en Antioquía, hablaron á los Griegos, anunciando el evangelio del Señor Jesús.
Una vez más, como había sucedido en la...
Una vez más, como había sucedido en la casa de Cornelio, los gentiles se volvieron al Señor en números considerables. La expansión de la fe cristiana en el mundo gentil tenía que mantenerse en armonía con la iglesia de Jerusalén, por lo que la iglesia de Jerusalén envió a Bernabé a Antioquía para supervisar los desarrollos allí. Él pudo ver que la bendición de Dios estaba sobre lo que estaba sucediendo, así que lo respaldó con alegría.
21Y la mano del Señor era con ellos: y creyendo, gran número se convirtió al Señor.
22Y llegó la fama de estas cosas á oídos de la iglesia que estaba en Jerusalem: y enviaron á Bernabé que fuese hasta Antioquía.
23El cual, como llegó, y vió la gracia de Dios, regocijóse; y exhortó á todos á que permaneciesen en el propósito del corazón en el Señor.
24Porque era varón bueno, y lleno de Espíritu Santo y de fe: y mucha compañía fué agregada al Señor.
Barnabé reconoció los dones especiales que poseía Saulo...
Barnabé reconoció los dones especiales que poseía Saulo para predicar y enseñar. Su evaluación de los dones de Saulo fue sabia y resultó en un fructífero ministerio en equipo en Antioquía.
25Después partió Bernabé á Tarso á buscar á Saulo; y hallado, le trajo á Antioquía.
26Y conversaron todo un año allí con la iglesia, y enseñaron á mucha gente; y los discípulos fueron llamados Cristianos primeramente en Antioquía.
"unos profetas": ver Nota Temática sobre “ El...
- "unos profetas": ver Nota Temática sobre “El Don de Profecía”.
- Agabo: ver también 21:10–12.
27Y en aquellos días descendieron de Jerusalem profetas á Antioquía.
28Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba á entender por Espíritu, que había de haber una grande hambre en toda la tierra habitada: la cual hubo en tiempo de Claudio.
El resultado de la profecía de Agabo fue...
El resultado de la profecía de Agabo fue que los creyentes en Antioquía decidieron hacer una contribución a los creyentes judíos, los hermanos y hermanas en Judea. Los creyentes en Antioquía dieron tan generosamente como pudieron y confiaron la responsabilidad de esta ayuda financiera a líderes en quienes confiaban, a saber, a Bernabé y su compañero de trabajo Saulo. Este amor y apoyo unificado de los cristianos entre sí fue una demostración tangible de la diferencia que Cristo había hecho en sus vidas. Pablo describe esta visita en su carta a los Gálatas (Gál 2:1–10).
29Entonces los discípulos, cada uno conforme á lo que tenía, determinaron enviar subsidio á los hermanos que habitaban en Judea:
30Lo cual asimismo hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.