1ASÍ que, amados, pues tenemos tales promesas, limpiémonos de toda inmundicia de carne y de espíritu, perfeccionando la santificación en temor de Dios.
"en nuestros corazones estáis": Pablo retoma su súplica...
- "en nuestros corazones estáis": Pablo retoma su súplica de 6:11–13 (ver nota de estudio sobre 6:14–7:1). Pablo sentía una profunda preocupación por las iglesias (11:28), lo que se manifestaba en su deseo de establecer un vínculo cercano de compañerismo. Cuando fue malinterpretado, explicó sus acciones, como lo hace aquí.
- "A nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado": Es decir, no hemos tomado su dinero.
2Admitidnos: a nadie hemos injuriado, á nadie hemos corrompido, a nadie hemos engañado.
3No para condenar os lo digo; que ya he dicho antes que estáis en nuestros corazones, para morir y para vivir juntamente.
4Mucha confianza tengo de vosotros, tengo de vosotros mucha gloria; lleno estoy de consolación, sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.
La alegría de Pablo lo lleva a hablar...
- La alegría de Pablo lo lleva a hablar sobre su reciente encuentro con Tito, cuya presencia fue un gozo cuando se unió a Pablo en Macedonia (ver nota de estudio sobre 2:14–7:4; Hechos 20:1–2).
- Inicialmente, Pablo no tenía descanso (esta palabra griega se usa en 2 Co 2:13, donde se traduce como “paz mental”), sino solo conflicto, batallas, y miedo. Pablo estaba profundamente desanimado, pero recibió aliento de Dios, quien anima a los desanimados (cp. Sal 42:5–6). Tito llegó de Corinto con la noticia de que la carta de Pablo (ver 2 Co 2:3–4) había cumplido su propósito (7:8–16). Esta fue la causa principal de la alegría de Pablo.
5Porque aun cuando vinimos á Macedonia, ningún reposo tuvo nuestra carne; antes, en todo fuimos atribulados: de fuera, cuestiones; de dentro, temores.
6Mas Dios, que consuela á los humildes, nos consoló con la venida de Tito:
7Y no sólo con su venida, sino también con la consolación con que él fué consolado acerca de vosotros, haciéndonos saber vuestro deseo grande, vuestro lloro, vuestro celo por mí, para que así me gozase más.
Al principio, Pablo lamentó haber enviado su carta...
Al principio, Pablo lamentó haber enviado su carta anterior (ver 2:3–4). Ahora no estaba arrepentido, al darse cuenta de que el dolor había valido la pena, ya que la carta severa había llevado a la iglesia en Corinto al arrepentimiento. Habían reprendido a la persona ofensora, quizá con demasiada dureza (ver 2:6–11).
8Porque aunque os contristé por la carta, no me arrepiento, bien que me arrepentí; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo os contristó,
Se mencionan dos tipos de tristeza: (1) La...
Se mencionan dos tipos de tristeza: (1) La tristeza mundana, que carece de arrepentimiento, conduce a la muerte espiritual (por ejemplo, ver Mt 27:3–6; Hb 12:16–17). (2) La tristeza que nos aleja del pecado conduce a la salvación, como sucedió cuando la iglesia en Corinto respondió positivamente a la reprensión de Pablo.
9Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.
10Porque el dolor que es según Dios, obra arrepentimiento saludable, de que no hay que arrepentirse; mas el dolor del siglo obra muerte.
11Porque he aquí, esto mismo que según Dios fuisteis contristados, cuánta solicitud ha obrado en vosotros, y aun defensa, y aun enojo, y aun temor, y aun gran deseo, y aun celo, y aun vindicación. En todo os habéis mostrado limpios en el negocio.
12Así que, aunque os escribí, no fué por causa del que hizo la injuria, ni por causa del que la padeció, mas para que os fuese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.
La manera en que los corintios recibieron y...
La manera en que los corintios recibieron y obedecieron a Tito, como representante de Pablo, hizo que aquel se encariñara con ellos, lo que alegró a Pablo. La crisis en Corinto había terminado, y Pablo estaba completamente seguro de que todo estaba en orden.
13Por tanto, tomamos consolación de vuestra consolación: empero mucho más nos gozamos por el gozo de Tito, que haya sido recreado su espíritu de todos vosotros.
14Pues si algo me he gloriado para con él de vosotros, no he sido avergonzado; antes, como todo lo que habíamos dicho de vosotros era con verdad, así también nuestra gloria delante de Tito fué hallada verdadera.
15Y sus entrañas son más abundantes para con vosotros, cuando se acuerda de la obediencia de todos vosotros, de cómo lo recibisteis con temor y temblor.
16Me gozo de que en todo estoy confiado de vosotros.