1 Timoteo 1RV09

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Esta apertura tiene los componentes estándar de una...

Esta apertura tiene los componentes estándar de una carta: remitente, destinatario y saludo. Las adiciones al patrón básico subrayan el mensaje autoritativo de Pablo (ver también Ro 1:1–7, 1 Co 1:1–3, Ga 1:1–5, Tt 1:1–4).

1PABLO, apóstol de Jesucristo por la ordenación de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo, nuestra esperanza;

2A Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz de Dios nuestro Padre, y de Cristo Jesús nuestro Señor.

Los saludos de Pablo suelen ir seguidos de...

Los saludos de Pablo suelen ir seguidos de una acción de gracias o bendición a Dios; las cartas grecorromanas a menudo hacían lo mismo. Es probable que Primera de Timoteo y Tito no incluyan esto debido a su carácter como cartas oficiales que autorizan un delegado (ver Introducción al Libro de 1 Timoteo, “Género Literario”). En su lugar, Pablo primero aborda su preocupación por silenciar a los falsos maestros.

3Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando partí para Macedonia, para que requirieses á algunos que no enseñen diversa doctrina,

4Ni presten atención a fábulas y genealogías sin término, que antes engendran cuestiones que la edificación de Dios que es por fe; así te encargo ahora.

5Pues el fin del mandamiento es la caridad nacida de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida:

Pablo ahora elabora sobre los falsos maestros y...

Pablo ahora elabora sobre los falsos maestros y cambia el tema en contra de ellos.

6De lo cual distrayéndose algunos, se apartaron á vanas pláticas;

7Queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan, ni lo que afirman.

8Sabemos empero que la ley es buena, si alguno usa de ella legítimamente;

9Conociendo esto, que la ley no es puesta para el justo, sino para los injustos y para los desobedientes, para los impíos y pecadores, para los malos y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas,

10Para los fornicarios, para los sodomitas, para los ladrones de hombres, para los mentirosos y perjuros, y si hay alguna otra cosa contraria a la sana doctrina;

11Según el evangelio de la gloria del Dios bendito, el cual á mí me ha sido encargado.

Esta expresión de gratitud es un paréntesis del...

Esta expresión de gratitud es un paréntesis del encargo de Pablo a Timoteo (1:3–11,18–20). Provocada por la mención del papel de Pablo (1:11), ofrece una perspectiva sobre la fuente de la gratitud de Pablo y proporciona un modelo para sus lectores. Al hablar de su propio trabajo, Pablo dirige la gloria a Dios y deja claro que está haciendo la obra de Dios (ver también 2 Co 1:21–22; 2:14–17; 3:4–6; 4:7; 12:9–10).

12Y doy gracias al que me fortificó, á Cristo Jesús nuestro Señor, de que me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio:

13Habiendo sido antes blasfemo y perseguidor é injuriador: mas fuí recibido á misericordia, porque lo hice con ignorancia en incredulidad.

14Mas la gracia de nuestro Señor fué más abundante con la fe y amor que es en Cristo Jesús.

15Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar á los pecadores, de los cuales yo soy el primero.

16Mas por esto fuí recibido á misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna.

17Por tanto, al Rey de siglos, inmortal, invisible, al solo sabio Dios sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Pablo continúa su encargo a Timoteo (1:3–11), quien...

Pablo continúa su encargo a Timoteo (1:3–11), quien debe recurrir a los recursos disponibles, permanecer fiel y considerar dos malos ejemplos. La iglesia (también parte de la audiencia; ver Introducción al Libro de 1 Timoteo, “Género Literario”) debe esperar que el delegado de Pablo haga estas cosas.

18Este mandamiento, hijo Timoteo, te encargo, para que, conforme á las profecías pasadas de ti, milites por ellas buena milicia;

19Manteniendo la fe y buena conciencia, la cual echando de sí algunos, hicieron naufragio en la fe:

20De los cuales son Himeneo y Alejandro, los cuales entregué á Satanás, para que aprendan á no blasfemar.