Apocalipsis 8RV09

En este capítulo 13 términos

1Y CUANDO él abrió el séptimo sello, fué hecho silencio en el cielo casi por media hora.

El segundo ciclo de juicios se estructura alrededor...
  • El segundo ciclo de juicios se estructura alrededor de siete trompetas. Al igual que el primer ciclo (6:1–8:1), este incluye un interludio (10:1–11:14, cp. 7:1–17) y concluye con una visión del Reino eterno de Dios (11:15–19, ver 7:9–8:1).
  • Los juicios de las trompetas evocan las diez plagas de Egipto (Ex 7:14–11:10) y tienen el mismo propósito: mostrar la impotencia de los dioses terrenales (o poderes satánicos) y demostrar de manera inequívoca el poder y la soberanía de Dios.
Esta escena de preparación en el cielo introduce...

Esta escena de preparación en el cielo introduce las siete trompetas del juicio y continúa con el tema de la recepción y respuesta de las oraciones por parte de Dios (5:8, 6:9–11).

2Y vi los siete ángeles que estaban delante de Dios; y les fueron dadas siete trompetas.

Las oraciones del pueblo de Dios claman por...

Las oraciones del pueblo de Dios claman por la justicia y el juicio definitivos de Dios (6:10–11, ver también 5:8; Esd 9:5–6, Sal 141:2, Dn 9:21). La combinación de incienso y oraciones que llega a la presencia de Dios demuestra que Él escucha sus plegarias (ver Ap 6:9–11) y está listo para actuar.

3Y otro ángel vino, y se paró delante del altar, teniendo un incensario de oro; y le fué dado mucho incienso para que lo añadiese á las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono.

4Y el humo del incienso subió de la mano del ángel delante de Dios, con las oraciones de los santos.

5Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y echólo en la tierra; y fueron hechos truenos y voces y relámpagos y terremotos.

6Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas, se aparejaron para tocar.

Cada una de las primeras cuatro trompetas afecta...

Cada una de las primeras cuatro trompetas afecta a un tercio de su objetivo (ver Ez 5:1–4, 12; Za 13:8). El objetivo no es transmitir una medida exacta; más bien, indica que el juicio de Dios sobre la tierra está comenzando pero aún no ha alcanzado su punto máximo. Juntas, las primeras cuatro trompetas forman un mensaje unificado de juicio sobre todo el mundo físico (como en Ap 6:1–8).

7Y el primer ángel tocó la trompeta, y fué hecho granizo y fuego, mezclado con sangre, y fueron arrojados á la tierra; y la tercera parte de los árboles fué quemada, y quemóse toda la hierba verde.

" la mar se tornó en sangre ":...
  • "la mar se tornó en sangre": Este juicio es similar a la primera plaga en Egipto (ver Ex 7:14–25, Sal 78:44).
  • El monte ardiendo con fuego sugiere algo similar a la erupción del Monte Vesubio en el año 79 d. C., que trajo destrucción sangrienta a los barcos y la vida marina (ver Plinio el Joven, Cartas 6.16.1–22).

8Y el segundo ángel tocó la trompeta, y como un grande monte ardiendo con fuego fué lanzado en la mar; y la tercera parte de la mar se tornó en sangre.

9Y murió la tercera parte de las criaturas que estaban en la mar, las cuales tenían vida; y la tercera parte de los navíos pereció.

La estrella llamada Ajenjo (una planta arbustiva que...

La estrella llamada Ajenjo (una planta arbustiva que produce un extracto amargo), es más simbólica que física. El agua amarga se ha asociado con el juicio desde los primeros tiempos de la experiencia nacional de Israel (Ex 15:22–26, Nm 5:18; Jr 9:13–16, 23:15). El mensaje es que ha comenzado un juicio a gran escala.

10Y el tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una grande estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó en la tercera parte de los ríos, y en las fuentes de las aguas.

11Y el nombre de la estrella se dice Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas fué vuelta en ajenjo: y muchos murieron por las aguas, porque fueron hechas amargas.

12Y el cuarto ángel tocó la trompeta, y fué herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas; de tal manera que se oscureció la tercera parte de ellos, y no alumbraba la tercera parte del día, y lo mismo de la noche.

13Y miré, y oí un ángel volar por medio del cielo, diciendo en alta voz: ¡Ay! ¡ay! ¡ay! de los que moran en la tierra, por razón de las otras voces de trompeta de los tres ángeles que han de tocar!