Apocalipsis 16RV09

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Estas siete copas llenas de la ira de...

Estas siete copas llenas de la ira de Dios simbolizan los juicios finales sobre el mundo; con la séptima copa, se proclama desde el trono de Dios: “Hecho es” (16:17; cp. Juan 19:30).

1Y OÍ una gran voz del templo, que decía a los siete ángeles: Id, y derramad las siete copas de la ira de Dios sobre la tierra.

2Y fué el primero, y derramó su copa sobre la tierra; y vino una plaga mala y dañosa sobre los hombres que tenían la señal de la bestia, y sobre los que adoraban su imagen.

Las plagas de la segunda y tercera copa...

Las plagas de la segunda y tercera copa son similares a la primera plaga de Egipto (Éxodo 7:17–21). Quizás Juan tenía en mente que gran parte de la comida y riqueza de Roma provenía del mar. Después de que Julio César libró al mar de piratas, el transporte marítimo se convirtió en el sustento vital de Roma. Su fin significaría la muerte económica para el imperio (ver Ap 18:17–19).

3Y el segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y se convirtió en sangre como de un muerto; y toda alma viviente fué muerta en el mar.

4Y el tercer ángel derramó su copa sobre los ríos, y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre.

"al ángel de las aguas": los ángeles y...

"al ángel de las aguas": los ángeles y arcángeles son representados con roles especiales en la jerarquía celestial (ver Dn 8:16, 9:21, 10:13,21; 12:1; Lucas 1:19, 26; véase también 1 Enoc 66:1–2). Este ángel confirma que estos juicios provienen de Dios, quien es justo y santo.

5Y oí al ángel de las aguas, que decía: Justo eres tú, oh Señor, que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas:

6Porque ellos derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado á beber sangre; pues lo merecen.

7Y oí á otro del altar, que decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.

La cuarta copa no se parece a ninguna...
  • La cuarta copa no se parece a ninguna de las plagas de Egipto o los sellos o trompetas anteriores.
  • Los hombres se quemaron: en contraste con 7:16. Sin embargo, los destinatarios de este juicio se negaron a arrepentirse o dar gloria a Dios (ver 9:20–21, 16:11, cp. 14:6–7); incluso maldijeron el nombre de Dios.

8Y el cuarto ángel derramó su copa sobre el sol; y le fué dado quemar á los hombres con fuego.

9Y los hombres se quemaron con el grande calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.

"la silla de la bestia": Juan podría estar...
  • "la silla de la bestia": Juan podría estar refiriéndose a Roma, el poder político de su época. Construida sobre siete colinas (17:9), el imperio de Roma se extendía por el mar (13:1) y gobernaba el mundo (13:7).
  • Se hizo tenebroso: similar a la novena plaga de Egipto (Éxodo 10:22) y a la cuarta trompeta (Ap 8:12).
  • Se mordían sus lenguas de dolor [literalmente se mordieron la lengua] ... blasfemaron del Dios del cielo: tanto el dolor como la hostilidad motivaron estas respuestas al castigo (cp. Mateo 8:12, 13:42,50; 22:13; 24:51; 25:30; Lucas 13:28).

10Y el quinto ángel derramó su copa sobre la silla de la bestia; y su reino se hizo tenebroso, y se mordían sus lenguas de dolor;

11Y blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores, y por sus plagas, y no se arrepintieron de sus obras.

12Y el sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de él se secó, para que fuese preparado el camino de los reyes del Oriente.

Tres agentes del engaño, espíritus malignos en forma...

Tres agentes del engaño, espíritus malignos en forma de ranas, representan el papel demoníaco de la trinidad maligna. Aunque los poderes del mal luchan contra el Señor, es Dios Todopoderoso, y ningún poder maligno tiene el control.

13Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas:

14Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los reyes de la tierra y de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.

15He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

16Y los congregó en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.

17Y el séptimo ángel derramó su copa por el aire; y salió una grande voz del templo del cielo, del trono, diciendo: Hecho es.

Los eventos catastróficos de esta escena de juicio...

Los eventos catastróficos de esta escena de juicio recapitulan las escenas que describen la destrucción del mundo (6:12–14, 11:13). También anticipan el juicio final (20:11–15) cuando la tierra será desmantelada para dar paso a la nueva creación (21:1; cp. Is 45:2, Ro 8:19–22).

18Entonces fueron hechos relámpagos y voces y truenos; y hubo un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no fué jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra.

19Y la ciudad grande fué partida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la grande Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del furor de su ira.

20Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados.

21Y cayó del cielo sobre los hombres un grande granizo como del peso de un talento: y los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fué muy grande.