El Señor es el santo y justo Rey...
El Señor es el santo y justo Rey (Is 6:1–5). El monte Sión, donde se encuentra el Templo del Señor, se erige metafóricamente como el punto más alto de la tierra (Sal 113:4; Is 2:2; 6:1). Desde esta cumbre, el gran Rey (Sal 47:2) puede ver, gobernar y recibir alabanzas de todas las naciones y pueblos.
El salmista invita a las naciones a adorar...
El salmista invita a las naciones a adorar al Señor, el rey de la tierra que gobierna desde Sión.
1JEHOVÁ reinó, temblarán los pueblos: El está sentado sobre los querubines, conmoveráse la tierra.
2Jehová en Sión es grande, Y ensalzado sobre todos los pueblos.
3Alaben tu nombre grande y tremendo: El es santo.
4Y la gloria del rey ama el juicio: Tú confirmas la rectitud; Tú has hecho en Jacob juicio y justicia.
5Ensalzad á Jehová nuestro Dios, Y encorvaos al estrado de sus pies: El es santo.
Dios mostró su favor al responder a su...
Dios mostró su favor al responder a su pueblo en el pasado, al mismo tiempo que hacía responsables a los pecadores.
6Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, Y Samuel entre los que invocaron su nombre; Invocaban á Jehová, y él les respondía.
7En columna de nube hablaba con ellos: Guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado.
8Jehová Dios nuestro, tú les respondías: Tú les fuiste un Dios perdonador, Y vengador de sus obras.
9Ensalzad á Jehová nuestro Dios, Y encorvaos al monte de su santidad; Porque Jehová nuestro Dios es santo.