Salmo 79RV09

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Salmo de Asaph.

Este lamento describe la caída de Jerusalén en...

Este lamento describe la caída de Jerusalén en 586 a. C. La historia primitiva de las rebeliones de Israel, como se describe en Sal 78, provocó la ira de Dios, lo que resultó en la desolación de Sión, descrita aquí como la profanación del Templo y los cuerpos deshonrados que cubrían el paisaje. El salmista entonces ora por perdón y rescate (79:8–9), así como para que Dios devuelva el golpe a los enemigos de la nación (79:12–13). Otros salmos que lamentan el Exilio incluyen Sal 42–44, 102, 107, 126, 137.

El poeta lamenta la profanación del templo y...

El poeta lamenta la profanación del templo y el triunfo del enemigo.

1OH Dios, vinieron las gentes á tu heredad; El templo de tu santidad han contaminado; Pusieron á Jerusalem en montones.

2Dieron los cuerpos de tus siervos por comida á las aves de los cielos; La carne de tus santos á las bestias de la tierra.

3Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalem; Y no hubo quien los enterrase.

4Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.

La intensidad del juicio de Dios sorprende a...

La intensidad del juicio de Dios sorprende a las personas; claman desesperadamente por compasión, perdón y alivio. Los versículos 6–7 se repiten casi textualmente en Jr 10:25.

5¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿has de estar airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?

6Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.

7Porque han consumido á Jacob, Y su morada han asolado.

8No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas: Anticípennos presto tus misericordias, Porque estamos muy abatidos.

La gente le pide a Dios que los...

La gente le pide a Dios que los rescate. Aunque los pecados de Israel causaron la tragedia, las naciones paganas también deben ser responsables por el derramamiento de sangre.

9Ayúdanos, oh Dios, salud nuestra, por la gloria de tu nombre: Y líbranos, y aplácate sobre nuestros pecados por amor de tu nombre.

10Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos, que fué derramada.

11Entre ante tu acatamiento el gemido de los presos: Conforme á la grandeza de tu brazo preserva á los sentenciados á muerte.

12Y torna á nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, oh Jehová.

13Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu dehesa, Te alabaremos para siempre: Por generación y generación cantaremos tus alabanzas.