Al Músico principal: para Jeduthún: Salmo de Asaph.
El salmista lamenta que Dios se haya alejado...
El salmista lamenta que Dios se haya alejado de él, aunque se siente inocente. Reflexiona sobre su situación (77:3,6,12) y encuentra esperanza (ver 25:5) al recordar las obras pasadas de Dios (77:11).
La noche brinda una oportunidad especial para la...
La noche brinda una oportunidad especial para la oración y la meditación (77:6,11; ver 6:6, 16:7, 17:3, 30:5, 63:6, 119:55,62,148).
1CON mi voz clamé á Dios, A Dios clamé, y él me escuchará.
2Al Señor busqué en el día de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo.
3Acordábame de Dios, y gritaba: Quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.)
Mientras el salmista medita por la noche, se...
Mientras el salmista medita por la noche, se siente tan perturbado que no puede dormir ni hablar. Aunque tiene recuerdos agradables del pasado, le resulta difícil ver más allá del momento presente hacia el futuro.
4Tenías los párpados de mis ojos: Estaba yo quebrantado, y no hablaba.
5Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos.
6Acordábame de mis canciones de noche; Meditaba con mi corazón, Y mi espíritu inquiría.
El salmista se pregunta sobre su posición ante...
El salmista se pregunta sobre su posición ante Dios.
7¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más á amar?
8¿Hase acabado para siempre su misericordia? ¿Hase acabado la palabra suya para generación y generación?
9¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? (Selah.)
Los recuerdos de las poderosas obras de Dios...
Los recuerdos de las poderosas obras de Dios en el pasado llenan la mente del salmista.
10Y dije: Enfermedad mía es esta; Traeré pues á la memoria los años de la diestra del Altísimo.
11Acordaréme de las obras de JAH: Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.
12Y meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.
Esta sección central del poema reflexiona sobre Dios...
Esta sección central del poema reflexiona sobre Dios como el santo y poderoso redentor.
13Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿Qué Dios grande como el Dios nuestro?
14Tú eres el Dios que hace maravillas: Tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.
15Con tu brazo redimiste á tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José. (Selah.)
16Viéronte las aguas, oh Dios; Viéronte las aguas, temieron; Y temblaron los abismos.
17Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos.
18Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; Los relámpagos alumbraron el mundo; Estremecióse y tembló la tierra.
19En la mar fué tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.
20Condujiste á tu pueblo como ovejas, Por mano de Moisés y de Aarón.