Canción: Salmo de los hijos de Coré.
Este cántico de Sión (véase también Sal 46,...
Este cántico de Sión (véase también Sal 46, 76, 87 y 122) presenta a Jerusalén (Sión) como la ciudad del Gran Rey, donde los piadosos encuentran protección (48:1–3). Dios gobierna desde Sión con fidelidad, justicia y rectitud, e inspira a sus súbditos con confianza y alegría (48:9–11). Se comprometen a contemplar la gloria de Sión por sí mismos para poder narrarlo a la próxima generación (48:8,12–14).
1GRANDE es Jehová y digno de ser en gran manera alabado, En la ciudad de nuestro Dios, en el monte de su santuario.
2Hermosa provincia, el gozo de toda la tierra Es el monte de Sión, á los lados del aquilón, La ciudad del gran Rey.
3Dios en sus palacios es conocido por refugio.
4Porque he aquí los reyes de la tierra se reunieron; Pasaron todos.
5Y viéndola ellos así, maravilláronse, Se turbaron, diéronse priesa á huir.
6Tomólos allí temblor; Dolor, como á mujer que pare.
7Con viento solano Quiebras tú las naves de Tharsis.
8Como lo oímos, así hemos visto En la ciudad de Jehová de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios: Afirmarála Dios para siempre. (Selah.)
El salmista celebra con alegría la presencia del...
El salmista celebra con alegría la presencia del Señor en medio de la comunidad, reflexionando sobre la fidelidad, la rectitud y la justicia del gobierno de Dios.
9Esperamos tu misericordia, oh Dios, En medio de tu templo.
10Conforme á tu nombre, oh Dios, Así es tu loor hasta los fines de la tierra: De justicia está llena tu diestra.
11Alegraráse el monte de Sión; Se gozarán las hijas de Judá Por tus juicios.
Torres... murallas... ciudadelas: estas estructuras ofrecen un recorrido...
Torres ... murallas ... ciudadelas: estas estructuras ofrecen un recorrido visual por la fortaleza de Sión.
12Andad alrededor de Sión, y rodeadla: Contad sus torres.
13Poned vuestro corazón á su antemuro, Mirad sus palacios; Para que lo contéis a la generación venidera.
14Porque este Dios es Dios nuestro eternalmente y para siempre: El nos capitaneará hasta la muerte.