Al Músico principal, á Jeduthún: Salmo de David.
Esta oración por el rescate refleja el desánimo...
Esta oración por el rescate refleja el desánimo del salmista, que surge de tener una perspectiva limitada de su situación.
Sufrir en silencio solo intensifica la angustia, el...
Sufrir en silencio solo intensifica la angustia, el dolor y la agitación interna del salmista.
1YO DIJE: Atenderé á mis caminos, Para no pecar con mi lengua: Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío fuere contra mí.
2Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: Y excitóse mi dolor.
3Enardecióse mi corazón dentro de mí; Encendióse fuego en mi meditación, Y así proferí con mi lengua:
¡Qué fugaz es mi vida! Esta perspectiva surge...
¡Qué fugaz es mi vida! Esta perspectiva surge del sufrimiento (véase 78:39, 89:47–48 y 90:3–10). La vida humana es solo un instante para Dios (90:4), tan efímera como un suspiro (véase 39:11 y 144:4).
Debido a su sufrimiento y pecado, el salmista...
Debido a su sufrimiento y pecado, el salmista concluye que la vida es insignificante y pasajera (ver Jb 7:7–10 y Is 40:6–8). Había esperado que una vida malvada tuviera esas cualidades (ver Sal 37:2,20; 103:15–16), pero ahora parece irrelevante si una persona es piadosa o no.
4Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.
5He aquí diste á mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
6Ciertamente en tinieblas anda el hombre; Ciertamente en vano se inquieta: Junta, y no sabe quién lo allegará.
7Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.
8Líbrame de todas mis rebeliones; No me pongas por escarnio del insensato.
El salmista relaciona el sufrimiento con la disciplina...
El salmista relaciona el sufrimiento con la disciplina de Dios, suponiendo que es un castigo por su pecado.
9Enmudecí, no abrí mi boca; Porque tú lo hiciste.
10Quita de sobre mí tu plaga; De la guerra de tu mano soy consumido.
11Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, Y haces consumirse como de polilla su grandeza: Ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)
12Oye mi oración, oh Jehová, y escucha mi clamor: No calles á mis lágrimas; Porque peregrino soy para contigo, Y advenedizo, como todos mis padres.
13Déjame, y tomaré fuerzas, Antes que vaya y perezca.