Salmo de David, cuando huía de delante de Absalom su hijo.
Los numerosos enemigos del salmista hablan descaradamente (4.6;...
- Los numerosos enemigos del salmista hablan descaradamente (4.6; 12.4; 40.15) y cuestionan la capacidad del Señor para rescatar (10.11; 22.7–8; 71.10). Sus palabras lo atormentan porque parece que el Señor no responderá a su oración.
- Estos enemigos ejercen un gran poder (cp. 2.1–3); a diferencia del Salm 2, este salmo no resuelve la crisis.
Este grupo de salmos lleva a los lectores...
Este grupo de salmos lleva a los lectores del mundo ordenado de Salm 1–2 a uno desorientado. El ungido del Señor clama mientras enfrenta enemigos, una feroz oposición, planes malvados y la aparente distancia del Señor.
Este salmo lamenta que las expectativas generadas por...
Este salmo lamenta que las expectativas generadas por los Salm 1–2 no se hayan cumplido. Pero aun cuando se ven acosadas por enemigos, las personas piadosas no necesitan cuestionar los justos tratos del Señor. Más bien, pueden confiar plenamente en su bondad y esperar que Dios los rescate.
1¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! Muchos se levantan contra mí.
2Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)
Los ojos del salmista se apartan de sus...
Los ojos del salmista se apartan de sus enemigos y se dirigen al Señor.
3Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: Mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.
4Con mi voz clamé á Jehová, Y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)
5Yo me acosté, y dormí, Y desperté; porque Jehová me sostuvo.
6No temeré de diez millares de pueblos, Que pusieren cerco contra mí.
El salmista no busca venganza; en cambio, espera...
- El salmista no busca venganza; en cambio, espera la vengaza del Señor.
- Levántate: el salmista llama al Señor a actuar de inmediato.
7Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: Porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; Los dientes de los malos quebrantaste.
8De Jehová es la salud: Sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)