Salmo 27RV09

En este capítulo 1 persona 18 términos

Salmo de David.

Este salmo mezcla dos géneros, un salmo de...

Este salmo mezcla dos géneros, un salmo de confianza (27.1–6) y un lamento individual (27.7–14), unidos por el tema del deseo de la presencia del Señor. El salmista se enfoca en el Señor; sus circunstancias son secundarias. La fortaleza de la fé del salmista se expresa en su apertura a la instrucción, el tiempo y las prioridades del Señor.

El salmista reconoce al Señor como el centro...

El salmista reconoce al Señor como el centro de su vida (27.1). debido a la presencia de Dios, se enfrenta a sus adversarios con confianza. No pueden intimidarlo ni penetrar su seguridad interior.

1JEHOVÁ es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

2Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío.

Buscar y disfrutar de la presencia del Señor...

Buscar y disfrutar de la presencia del Señor proporciona el fundamento del salmista para la confianza y la seguridad. Vive con la certeza de la protección de Dios y espera con ofrecer sacrificios de acción de gracias y alabanza (ver 18.6).

4Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Ocultaráme en lo reservado de su pabellón; Pondráme en alto sobre una roca.

6Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: Cantaré y salmearé á Jehová.

El salmista pide la misericordia, la presencia y...

El salmista pide la misericordia, la presencia y la instrucción del Señor. Dios es el mayor bien del salmista; los enemigos y otras circunstancias son periféricas.

A diferencia de los malvados (10.4), que solo...

A diferencia de los malvados (10.4), que solo quieren una ventaja temporal (78.34–36), los piadosos buscan al Señor como una persona sedienta busca agua en el desierto (63.1; 105.4; 119.2, 10; Mat 6.33). Actúan sabiamente (Salm 34.10, 14) mientras esperan que el Señor resuelva su crisis (34.4; 69.6; 77.2; 119.58).

7Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; Y ten misericordia de mí, respóndeme.

8Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.

9No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido; No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.

10Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

11Enséñame, oh Jehová, tu camino, Y guíame por senda de rectitud, A causa de mis enemigos.

12No me entregues á la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

El salmista expresa confianza y esperanza en la...

El salmista expresa confianza y esperanza en la presencia del Señor. Vivir en la fé significa esperar pacientemente en el reconocimiento de la bondad del Señor. La vida no siempre es agradable para los piadosos (42.2–3; 43.5), pero su futuro está asegurado (37.9; 130.7; ver 9.18).

13Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.

14Aguarda á Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón: Sí, espera á Jehová.