Salmo 19RV09

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Al Músico principal: Salmo de David.

La sabiduría de Dios se manifiesta en el...

La sabiduría de Dios se manifiesta en el cielo (19.1–4), en la naturaleza (19.4–6), en su instrucción (19.7–11) y en la vida del salmista (19.12–14). Al igual que el Salm 8, este himno utiliza la creación para motivar la reflexión, es un oasis de paz después del drama de los salmos de lamento y victoria. El salmo comienza con la creación como fuente de sabiduría, luego pasa a la palabra de Dios como la fuente perfecta de sabiduría, y termina con la necesidad humana de redención.

El orden creado es un escenario de la...

El orden creado es un escenario de la sabiduría de Dios, y los cielos son el lugar de la morada de Dios (2.4; ver 8.1; 57.5; 89.6; 115.3). Desde el cielo, Dios observa a la humanidad (11.4; 14.2; 33.13; 53.2; 80.14; 102.19) y acude al rescate de sus siervos (18.6–8, 13; 20.6; 57.3; 76.8; 144.5). Los cielos no se ven afectados por los fracasos y rebeliones humanas (ver 2.1–4). Muestran las cualidades de Dios de fidelidad, justicia (36.5; 50.6; 57.10; 85.11; 89.2, 5; 97.6; 108.4) y sabiduría (136.5; ver 119.89–90). Los cielos revelan la gloria del Señor (ver 19.1) y dan evidencia de su presencia y obra.

1LOS cielos cuentan la gloria de Dios, Y la expansión denuncia la obra de sus manos.

2El un día emite palabra al otro día, Y la una noche á la otra noche declara sabiduría.

La sabiduría de Dios no necesita ser hablada....
  • La sabiduría de Dios no necesita ser hablada. A través de la creación, se ve, se siente y se experimenta. Pablo aplicó este texto para condenar a Israel por su falta de receptividad a Jesucristo (Ro 10.18).
  • El sol es parte de la creación de Dios, pero no es una deidad, como comúnmente creían las personas de otras naciones en el antiguo Cercano Oriente.

3No hay dicho, ni palabras, Ni es oída su voz.

4Por toda la tierra salió su hilo, Y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.

5Y él, como un novio que sale de su tálamo, Alégrase cual gigante para correr el camino.

6Del un cabo de los cielos es su salida, Y su giro hasta la extremidad de ellos: Y no hay quien se esconda de su calor.

Las instrucciones de Dios a los humanos revelan...

Las instrucciones de Dios a los humanos revelan su carácter y sabiduría. La instrucción de Dios es preciosa y agradable (119.103). Nutre a la persona (Prov 16.24; 24.14) y tiene más valor que los objetos de valor humano (Salm 81.13–16).

7La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma: El testimonio de Jehová, fiel, que hace sabio al pequeño.

8Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón: El precepto de Jehová, puro, que alumbra los ojos.

9El temor de Jehová, limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

10Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

11Tu siervo es además amonestado con ellos: En guardarlos hay grande galardón.

El salmista conoce sus faltas, por lo que...

El salmista conoce sus faltas, por lo que ora para permanecer fiel y se compromete con el Señor.

12Los errores, ¿quién los entenderá? Líbrame de los que me son ocultos.

13Detén asimismo á tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí: Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

14Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío