Salmo de David.
Los salmos de esta sección afirman la integridad...
Los salmos de esta sección afirman la integridad y la pureza (17.15; 18.20–26; 19.13–14). Se refieren a las personas como si vivieran en la presencia de Dios (16.9–11; 17.15) y como si no se estremeciera (15.5; 16.8).
En este poema de sabiduría, el salmista contrasta...
En este poema de sabiduría, el salmista contrasta el estilo de vida de los piadosos con las acciones de los necios (Salm 14). Las preguntas en este salmo invitan a los lectores a examinarse a sí mismos y a apartar la mirada de los problemas con los malvados. La pregunta de quién mora en la presencia de Dios conduce a una descripción de las cualidades del carácter piadoso (cp. 24.3–6; Is 33.14–16).
1JEHOVÁ, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién residirá en el monte de tu santidad?
2El que anda en integridad, y obra justicia, Y habla verdad en su corazón.
3El que no detrae con su lengua, Ni hace mal á su prójimo, Ni contra su prójimo acoge oprobio alguno.
4Aquel á cuyos ojos es menospreciado el vil; Mas honra á los que temen á Jehová: Y habiendo jurado en daño suyo, no por eso muda.
5Quien su dinero no dió á usura, Ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre.