Cántico gradual: de David.
Jerusalén es idealizada aquí como la ciudad de...
Jerusalén es idealizada aquí como la ciudad de Dios, la ciudad de David y la ciudad de la fe. Un grupo de personas en peregrinación llega con alegría a la ciudad (122:1–2). El salmista entona una oda a Jerusalén (122:3–5) y ora por la paz de la ciudad (122:6–9).
1YO me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.
2Nuestros pies estuvieron En tus puertas, oh Jerusalem;
Jerusalén es una metáfora de la morada celestial...
Jerusalén es una metáfora de la morada celestial de Dios. David fue el arquetipo de los gobernantes elegidos por Dios.
3Jerusalem, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.
4Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado á Israel, Para alabar el nombre de Jehová.
5Porque allá están las sillas del juicio, Las sillas de la casa de David.
Las oraciones por la paz de Jerusalén están...
Las oraciones por la paz de Jerusalén están motivadas por el amor hacia la familia y el santuario de Dios.
6Pedid la paz de Jerusalem: Sean prosperados los que te aman.
7Haya paz en tu antemuro, Y descanso en tus palacios.
8Por amor de mis hermanos y mis compañeros Hablaré ahora paz de ti.
9A causa de la casa de Jehová nuestro Dios, Buscaré bien para ti.