Números 36RV09

En este capítulo 13 personas 3 lugares 8 términos

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Las cinco hijas de Salphaad habían solicitado y...

Las cinco hijas de Salphaad habían solicitado y se les habían otorgado derechos de propiedad en igualdad de condiciones (27:1–11). Aquí se analizan las implicaciones de esa decisión.

Las mujeres que heredaban tierras podían casarse con...

Las mujeres que heredaban tierras podían casarse con hombres de otra tribu; en ese caso, su tierra se perdería para su tribu ancestral y se transferiría a la tribu de su marido. El Año del Jubileo (Lv 25:8–55) normalmente proporcionaba los medios para que la tierra regresara a su propietario original, pero sólo se refería a la tierra que se vendía, no a la tierra adquirida a través del matrimonio.

1Y LLEGARON los príncipes de los padres de la familia de Galaad, hijo de Machîr, hijo de Manasés, de las familias de los hijos de José; y hablaron delante de Moisés, y de los príncipes, cabezas de padres de los hijos de Israel,

2Y dijeron: Jehová mandó á mi señor que por suerte diese la tierra á los hijos de Israel en posesión: también ha mandado Jehová á mi señor, que dé la posesión de Salphaad nuestro hermano á sus hijas;

3Las cuales, si se casaren con algunos de los hijos de las otras tribus de los hijos de Israel, la herencia de ellas será así desfalcada de la herencia de nuestros padres, y será añadida á la herencia de la tribu á que serán unidas: y será quitada de la suerte de nuestra heredad.

4Y cuando viniere el jubileo de los hijos de Israel, la heredad de ellas será añadida á la heredad de la tribu de sus maridos; y así la heredad de ellas será quitada de la heredad de la tribu de nuestros padres.

5Entonces Moisés mandó á los hijos de Israel por dicho de Jehová, diciendo: La tribu de los hijos de José habla rectamente.

Estas estipulaciones resolvieron el dilema, garantizando la estabilidad...

Estas estipulaciones resolvieron el dilema, garantizando la estabilidad y la continuidad de las asignaciones de tierras tribales.

6Esto es lo que ha mandado Jehová acerca de las hijas de Salphaad, diciendo: Cásense como á ellas les pluguiere, empero en la familia de la tribu de su padre se casarán;

7Para que la heredad de los hijos de Israel no sea traspasada de tribu en tribu; porque cada uno de los hijos de Israel se allegará á la heredad de la tribu de sus padres.

8Y cualquiera hija que poseyere heredad de las tribus de los hijos de Israel, con alguno de la familia de la tribu de su padre se casará, para que los hijos de Israel posean cada uno la heredad de sus padres.

9Y no ande la heredad rodando de una tribu á otra: mas cada una de las tribus de los hijos de Israel se llegue á su heredad.

Tal como se les había instruido, las cinco...

Tal como se les había instruido, las cinco hijas de Salphaad se casaron con primos del lado de su padre, manteniendo la asignación de su padre dentro de su clan. El matrimonio con un primo hermano era aceptable en la sociedad hebrea antigua (cp. Lv 18, 20, ver también 1 Cro 23:22) así como en otras culturas del Cercano Oriente.

10Como Jehová mandó á Moisés, así hicieron las hijas de Salphaad.

11Y así Maala, y Tirsa, y Hogla, y Milchâ, y Noa, hijas de Salphaad, se casaron con hijos de sus tíos:

12De la familia de los hijos de Manasés, hijo de José, fueron mujeres; y la heredad de ellas quedó en la tribu de la familia de su padre.

13Estos son los mandamientos y los estatutos que mandó Jehová por mano de Moisés á los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán de Jericó.