Números 16RV09

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Otra rebelión exigió una clara delimitación de los...

Otra rebelión exigió una clara delimitación de los deberes de sacerdotes y levitas. Esta lucha por el poder fue un desafío más serio que cualquiera de las rebeliones anteriores contra la autoridad de Dios (cp 11, 12:1–15, 14:1–45). Como en todos estos episodios históricos, los conspiradores protestaron por cuestiones relativamente menores y cuestionaron las acciones de sus líderes, pero Moisés les recordó que, en realidad, se estaban rebelando contra Dios. Una vez más, los israelitas sufrieron las consecuencias mortales de su rebelión.

1Y CORÉ, hijo de Ishar, hijo de Coath, hijo de Leví; y Dathán y Abiram, hijos de Eliab; y Hon, hijo de Peleth, de los hijos de Rubén, tomaron gente;

2Y levantáronse contra Moisés con doscientos y cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de nombre;

3Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: Básteos, porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová: ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?

Moisés cayó rostro en tierra en intercesión (cp....

Moisés cayó rostro en tierra en intercesión (cp. 14:5, 16:22), y luego desafió a Coré y sus seguidores a una prueba.

4Y como lo oyó Moisés, echóse sobre su rostro;

5Y habló á Coré y á todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y al santo harálo llegar á sí; y al que él escogiere, él lo allegará á sí.

6Haced esto: tomaos incensarios, Coré y todo su séquito:

7Y poned fuego en ellos, y poned en ellos sahumerio delante de Jehová mañana; y será que el varón á quien Jehová escogiere, aquel será el santo: básteos esto, hijos de Leví.

8Dijo más Moisés á Coré: Oid ahora, hijos de Leví:

9¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, haciéndoos allegar á sí para que ministraseis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estuvieseis delante de la congregación para ministrarles?

10¿Y que te hizo acercar á ti, y á todos tus hermanos los hijos de Leví contigo; para que procuréis también el sacerdocio?

11Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová: pues Aarón, ¿qué es para que contra él murmuréis?

12Y envió Moisés á llamar á Dathán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá:

13¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?

14Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas: ¿has de arrancar los ojos de estos hombres? No subiremos.

15Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo á Jehová: No mires á su presente: ni aun un asno he tomado de ellos, ni á ninguno de ellos he hecho mal.

Moisés dio instrucciones finales sobre la prueba para...

Moisés dio instrucciones finales sobre la prueba para determinar si el Señor aceptaría lo que los rebeldes presentaron o lo que ofreció Aarón.

16Después dijo Moisés á Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová; tú, y ellos, y Aarón:

17Y tomad cada uno su incensario, y poned sahumerio en ellos, y allegad delante de Jehová cada uno su incensario: doscientos y cincuenta incensarios: tú también, y Aarón, cada uno con su incensario.

En el apogeo de la insurrección, el Señor...

En el apogeo de la insurrección, el Señor intervino para salvar a Moisés y Aarón, quienes intercedieron por el pueblo.

18Y tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos sahumerio, y pusiéronse á la puerta del tabernáculo del testimonio con Moisés y Aarón.

19Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio: entonces la gloria de Jehová apareció á toda la congregación.

20Y Jehová habló á Moisés y á Aarón, diciendo:

El Señor amenazó con destruir toda la comunidad...

El Señor amenazó con destruir toda la comunidad debido a su pecado generalizado (cp. Gn 18:16–33). Moisés y Aarón intercedieron para que el juicio del Señor se limitara sólo a aquellos que eran culpables de esta rebelión en particular.

21Apartaos de entre esta congregación, y consumirlos he en un momento.

22Y ellos se echaron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un hombre el que pecó? ¿y airarte has tú contra toda la congregación?

23Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo:

24Habla á la congregación, diciendo: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Dathán, y Abiram.

25Y Moisés se levantó, y fué á Dathán y Abiram; y los ancianos de Israel fueron en pos de él.

26Y él habló á la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos impíos hombres, y no toquéis ninguna cosa suya, porque no perezcáis en todos sus pecados.

27Y apartáronse de las tiendas de Coré, de Dathán, y de Abiram en derredor: y Dathán y Abiram salieron y pusiéronse á las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, y sus hijos, y sus chiquitos.

Moisés tenía fe en que Dios haría justicia...

28Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas; que no de mi corazón las hice.

29Si como mueren todos los hombres murieren éstos, ó si fueren ellos visitados á la manera de todos los hombres, Jehová no me envió.

30Mas si Jehová hiciere una nueva cosa, y la tierra abriere su boca, y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron á Jehová.

Los hijos de Coré no murieron en ese...

Los hijos de Coré no murieron en ese momento (26:10–11). De hecho, sus descendientes eventualmente se convirtieron en porteros y músicos en el Templo (1 Cr 9:19, 31; 26:19, 2 Cr 20:19, compárese los títulos de Sal 42, 45–49, 84–85, 87–88).

31Y aconteció, que en acabando él de hablar todas estas palabras, rompióse la tierra que estaba debajo de ellos:

32Y abrió la tierra su boca, y tragólos á ellos, y á sus casas, y a todos los hombres de Coré, y á toda su hacienda.

33Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo, y cubriólos la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.

Los doscientos cincuenta líderes israelitas que intentaron ofrecer...

Los doscientos cincuenta líderes israelitas que intentaron ofrecer incienso compartieron el destino de Nadab y Abiú (Lv 10:1–2) y de aquellos que se quejaron de las dificultades del desierto (Nm 11:1, cp. 2 Re 1:10).

34Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos; porque decían: No nos trague también la tierra.

35Y salió fuego de Jehová, y consumió los doscientos y cincuenta hombres que ofrecían el sahumerio.

36Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo:

37Di á Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que tome los incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá el fuego; porque son santificados:

La lámina de bronce hecha por Eleazar para...

La lámina de bronce hecha por Eleazar para cubrir el altar reemplazó o complementó la que se había hecho anteriormente (Éx 38:2). Al igual que los simples flecos azules de Nm 15:37–41, recordaba al pueblo de Israel su necesidad de obedecer a Dios.

38Los incensarios de estos pecadores contra sus almas: y harán de ellos planchas extendidas para cubrir el altar: por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová, son santificados; y serán por señal á los hijos de Israel.

39Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de metal con que los quemados habían ofrecido; y extendiéronlos para cubrir el altar,

40En recuerdo á los hijos de Israel que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón, llegue á ofrecer sahumerio delante de Jehová, porque no sea como Coré, y como su séquito; según se lo dijo Jehová por mano de Moisés.

41El día siguiente toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis muerto al pueblo de Jehová.

En respuesta, la gloriosa presencia del Señor reapareció...

En respuesta, la gloriosa presencia del Señor reapareció y amenazó con destruir al pueblo de Israel (ver 16:19–20). Una vez más, Moisés y Aarón intervinieron, cayendo rostro en tierra.

42Y aconteció que, como se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo del testimonio, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.

43Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo del testimonio.

44Y Jehová habló á Moisés, diciendo:

45Apartaos de en medio de esta congregación, y consumirélos en un momento. Y ellos se echaron sobre sus rostros.

Moisés y Aarón actuaron con rapidez para rescatar...

Moisés y Aarón actuaron con rapidez para rescatar a los israelitas de la ira de Dios. En un procedimiento inusual, Aarón llevó un incensario con brasas ardientes entre la gente, deteniendo así la plaga.

46Y dijo Moisés á Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon perfume, y ve presto á la congregación, y haz expiación por ellos; porque el furor ha salido de delante la faz de Jehová: la mortandad ha comenzado.

47Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación: y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo: y él puso perfume, é hizo expiación por el pueblo.

48Y púsose entre los muertos y los vivos; y cesó la mortandad.

49Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil y setecientos, sin los muertos por el negocio de Coré.

50Después se volvió Aarón á Moisés á la puerta del tabernáculo del testimonio, cuando la mortandad había cesado.