Lucas 22RV09

En este capítulo 17 personas 88 términos
Los líderes religiosos que habían estado conspirando contra...

Los líderes religiosos que habían estado conspirando contra Jesús (ver 19:47) encontraron su oportunidad cuando Judas Iscariote se acercó a ellos con una oferta para traicionar a Jesús.

1Y ESTABA cerca el día de la fiesta de los ázimos, que se llama la Pascua.

2Y los príncipes de los sacerdotes y los escribas buscaban cómo le matarían; mas tenían miedo del pueblo.

3Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;

4Y fué, y habló con los príncipes de los sacerdotes, y con los magistrados, de cómo se lo entregaría.

5Los cuales se holgaron, y concertaron de darle dinero.

6Y prometió, y buscaba oportunidad para entregarle á ellos sin bulla.

Jesús celebró la tradicional Pascua judía pero la...

Jesús celebró la tradicional Pascua judía pero la transformó con referencia a su propia muerte sacrificial como el cordero pascual. También preparó a sus discípulos para su próxima muerte y el papel de liderazgo que ellos asumirían sobre su iglesia.

7Y vino el día de los ázimos, en el cual era necesario matar la pascua.

8Y envió á Pedro y á Juan, diciendo: Id, aparejadnos la pascua para que comamos.

9Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que aparejemos?

10Y él les dijo: He aquí cuando entrareis en la ciudad, os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua: seguidle hasta la casa donde entrare,

El texto no dice si Jesús exhibió conocimiento...

El texto no dice si Jesús exhibió conocimiento sobrenatural previo o si había hecho arreglos para esta habitación con anticipación (ver también 19:30–34).

11Y decid al padre de la familia de la casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde tengo de comer la pascua con mis discípulos?

12Entonces él os mostrará un gran cenáculo aderezado; aparejad allí.

13Fueron pues, y hallaron como les había dicho; y aparejaron la pascua.

14Y como fué hora, sentóse á la mesa, y con él los apóstoles.

15Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca;

16Porque os digo que no comeré más de ella, hasta que se cumpla en el reino de Dios.

17Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, dijo: Tomad esto, y partidlo entre vosotros;

18Porque os digo, que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.

Usando el pan y la copa como símbolos...
  • Usando el pan y la copa como símbolos de su cuerpo y sangre, Jesús instituyó el servicio de comunión que los discípulos debían practicar en memoria de su muerte.
  • "Este es mi cuerpo, que por vosotros es dado": El pan sin levadura de la Pascua simbolizaba la muerte de Jesús como el cordero pascual. Su muerte pagaría por los pecados del mundo (cp. 1 Co 11:24–25).

19Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí.

20Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

"según lo que está determinado": Aunque los hombres...

"según lo que está determinado": Aunque los hombres malvados traicionaron y mataron a Jesús, fue parte del plan soberano de Dios para lograr la salvación (ver Hechos 2:23).

21Con todo eso, he aquí la mano del que me entrega, conmigo en la mesa.

22Y á la verdad el Hijo del hombre va, según lo que está determinado; empero ¡ay de aquél hombre por el cual es entregado!

23Ellos entonces comenzaron á preguntar entre sí, cuál de ellos sería el que había de hacer esto.

24Y hubo entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor.

25Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:

26Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como el que sirve.

27Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.

28Empero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis tentaciones:

"Ahora te concedo el derecho de comer y...

"Ahora te concedo el derecho de comer y beber en mi mesa": Ver Nota Temática “El Banquete Mesiánico”.

29Yo pues os ordeno un reino, como mi Padre me lo ordenó á mí,

30Para que comáis y bebáis en mi mesa en mi reino, y os sentéis sobre tronos juzgando á las doce tribus de Israel.

31Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandaros como á trigo;

32Mas yo he rogado por ti que tu fe no falte: y tú, una vez vuelto, confirma á tus hermanos.

33Y él le dijo: Señor, pronto estoy á ir contigo aun á cárcel y a muerte.

34Y él dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.

35Y á ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, y sin alforja, y sin zapatos, ¿os faltó algo? Y ellos dijeron: Nada.

36Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja, y el que no tiene, venda su capa y compre espada.

37Porque os digo, que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y con los malos fué contado: porque lo que está escrito de mí, cumplimiento tiene.

38Entonces ellos dijeron: Señor, he aquí dos espadas. Y él les dijo: Basta.

39Y saliendo, se fué, como solía, al monte de las Olivas; y sus discípulos también le siguieron.

40Y como llegó á aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.

41Y él se apartó de ellos como un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró,

42Diciendo: Padre, si quieres, pasa este vaso de mí; empero no se haga mi voluntad, sino la tuya.

43Y le apareció un ángel del cielo confortándole.

44Y estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.

La oración agonizante de Jesús contrastó con el...

La oración agonizante de Jesús contrastó con el fracaso de los discípulos de estar vigilantes contra la tentación.

45Y como se levantó de la oración, y vino á sus discípulos, hallólos durmiendo de tristeza;

46Y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad que no entréis en tentación.

47Estando él aún hablando, he aquí una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba delante de ellos; y llegóse á Jesús para besarlo.

48Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con beso entregas al Hijo del hombre?

49Y viendo los que estaban con él lo que había de ser, le dijeron: Señor, ¿heriremos a cuchillo?

50Y uno de ellos hirió á un siervo del príncipe de los sacerdotes, y le quitó la oreja derecha.

51Entonces respondiendo Jesús, dijo: Dejad hasta aquí. Y tocando su oreja, le sanó.

52Y Jesús dijo á los que habían venido á él, los príncipes de los sacerdotes, y los magistrados del templo, y los ancianos: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos?

53Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas ésta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.

54Y prendiéndole trajéronle, y metiéronle en casa del príncipe de los sacerdotes. Y Pedro le seguía de lejos.

55Y habiendo encendido fuego en medio de la sala, y sentándose todos alrededor, se sentó también Pedro entre ellos.

56Y como una criada le vió que estaba sentado al fuego, fijóse en él, y dijo: Y éste con él estaba.

57Entonces él lo negó, diciendo: Mujer, no le conozco.

58Y un poco después, viéndole otro, dijo: Y tú de ellos eras. Y Pedro dijo: Hombre, no soy.

59Y como una hora pasada otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es Galileo.

60Y Pedro dijo: Hombre, no sé qué dices. Y luego, estando él aún hablando, el gallo cantó.

61Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

62Y saliendo fuera Pedro, lloró amargamente.

63Y los hombres que tenían á Jesús, se burlaban de él hiriéndole;

64Y cubriéndole, herían su rostro, y preguntábanle, diciendo: Profetiza quién es el que te hirió.

65Y decían otras muchas cosas injuriándole.

66Y cuando fué de día, se juntaron los ancianos del pueblo, y los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y le trajeron á su concilio,

"Si te lo digo, no me creerás": Jesús...

"Si te lo digo, no me creerás": Jesús señaló la hipocresía de la pregunta. Ya habían decidido que él no era el Mesías, así que no serviría de nada responder.

67Diciendo: ¿Eres tú el Cristo? dínos lo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis;

68Y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis:

69Mas después de ahora el Hijo del hombre se asentará á la diestra de la potencia de Dios.

70Y dijeron todos: ¿Luego tú eres Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que yo soy.

71Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio deseamos? porque nosotros lo hemos oído de su boca.