Lucas 12RV09

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1EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los Fariseos, que es hipocresía.

Estos versículos son una advertencia contra la hipocresía....

Estos versículos son una advertencia contra la hipocresía. Todos los pensamientos serán revelados por Dios, que conoce todas las cosas y juzgará a cada ser humano (Jb 10.4–7; 11.11, Salm 11.4; 33.15; 139.12, Prov 15.3).

2Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido.

3Por tanto, las cosas que dijisteis en tinieblas, á la luz serán oídas; y lo que hablasteis al oído en las cámaras, será pregonado en los terrados.

4Mas os digo, amigos míos: No temáis de los que matan el cuerpo, y después no tienen más que hacer.

5Mas os enseñaré á quién temáis: temed á aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en la Gehenna: así os digo: á éste temed.

6¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.

7Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues: de más estima sois que muchos pajarillos.

8Y os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios;

9Mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.

10Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del hombre, le será perdonado; mas al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.

llevado a juicio: Jesús predijo persecución de los...

llevado a juicio: Jesús predijo persecución de los judíos en las sinagogas y de los gobernantes y de las autoridades gentiles. Pablo y otros apóstoles enfrentaron ambos tipos de persecución a lo largo de Hechos.

11Y cuando os trajeren a las sinagogas, y á los magistrados y potestades, no estéis solícitos cómo ó qué hayáis de responder, ó qué hayáis de decir;

12Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que será necesario decir.

Esta parábola muestra el peligro de confiar en...

Esta parábola muestra el peligro de confiar en las riquezas en lugar de en Dios.

13Y díjole uno de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia.

14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez ó partidor sobre vosotros?

15Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

En la superficie, el hombre rico tenía un...

En la superficie, el hombre rico tenía un plan perfectamente prudente, pero el enfoque constante estaba en sí mismo (cf. Ec 5.10); nunca consideró dar parte de la cosecha a los necesitados. Supuso que sus riquezas durarían y sólo quería un lugar donde almacenarlas, sin incluir a Dios en la ecuación en algún momento (Stg 4.13–17). Su sentencia fue justa.

16Y refirióles una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado mucho;

17Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿qué haré, porque no tengo donde juntar mis frutos?

18Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;

Mi amigo: literalmente Alma. El hombre estaba hablando...
  • Mi amigo: literalmente Alma. El hombre estaba hablando consigo mismo.
  • "Necio": en las Escrituras, un tonto no es alguien con baja inteligencia, sino alguien que deshonra y desobedece a Dios (Salm 14.1–5).
  • Morirás (literalmente Tu alma será demandada de ti): el hombre estaba satisfecho con su alma, pero Dios no.

19Y diré á mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come, bebe, huélgate.

20Y díjole Dios: Necio, esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?

21Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico en Dios.

La advertencia de Jesús contra la avaricia (12.13–21)...

La advertencia de Jesús contra la avaricia (12.13–21) es seguida por una enseñanza sobre vivir en dependencia de Dios. Los discípulos de Jesús debían centrarse en el Reino de Dios y su propósito en este mundo en lugar de obsesionarse con las posesiones.

22Y dijo á sus discípulos: Por tanto os digo: No estéis afanosos de vuestra vida, qué comeréis; ni del cuerpo, qué vestiréis.

23La vida más es que la comida, y el cuerpo que el vestido.

24Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?

25¿Y quién de vosotros podrá con afán añadir á su estatura un codo?

26Pues si no podéis aun lo que es menos, ¿para qué estaréis afanosos de lo demás?

27Considerad los lirios, cómo crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.

28Y si así viste Dios á la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno; ¿cuánto más á vosotros, hombres de poca fe?

29Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, ó qué hayáis de beber: ni estéis en ansiosa perplejidad.

30Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; que vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.

31Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.

32No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.

33Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe.

3412.33Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.

Jesús comparó a sus fieles seguidores con los...

Jesús comparó a sus fieles seguidores con los sirvientes en la casa de un amo que siempre estaban preparados para su regreso y administraban fielmente los recursos que él les había dejado.

35Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras antorchas encendidas;

36Y vosotros semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere y llamare, luego le abran.

37Bienaventurados aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y pasando les servirá.

38Y aunque venga á la segunda vigilia, y aunque venga á la tercera vigilia, y los hallare así, bienaventurados son los tales siervos.

39Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia á qué hora había de venir el ladrón, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.

40Vosotros pues también, estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.

41Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?

42Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual el señor pondrá sobre su familia, para que á tiempo les dé su ración?

43Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare haciendo así.

44En verdad os digo, que él le pondrá sobre todos sus bienes.

45Mas si el tal siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir: y comenzare á herir á los siervos y á las criadas, y á comer y á beber y á embriagarse;

46Vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera, y á la hora que no sabe, y le apartará, y pondrá su parte con los infieles.

" aquel siervo que conociendo... el que sin...
  • "aquel siervo que conociendo ... el que sin conocerla": los pecados de ignorancia reciben menos castigo que los pecados intencionales (Num 15.22–26, Salm 19.13; cp. Lucas 23.34).
  • "aquel a quien se haya dado mucho": los creyentes serán responsables por el conocimiento y los recursos que se les han dado (ver Stg 3.1). Un pecado de ignorancia sigue siendo un pecado.

47Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no se apercibió, ni hizo conforme á su voluntad, será azotado mucho.

48Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco: porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y al que encomendaron mucho, más le será pedido.

49Fuego vine á meter en la tierra: ¿y qué quiero, si ya está encendido?

50Empero de bautismo me es necesario ser bautizado: y ¡cómo me angustio hasta que sea cumplido!

" sino disensión": el ministerio de Jesús exige...

"sino disensión": el ministerio de Jesús exige una decisión a favor o en contra de Dios que divide incluso a los miembros de una familia.

51¿Pensáis que he venido á la tierra á dar paz? No, os digo; mas disensión.

52Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos; tres contra dos, y dos contra tres.

53El padre estará dividido contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.

54Y decía también á las gentes: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y es así.

55Y cuando sopla el austro, decís: Habrá calor; y lo hay.

56¡Hipócritas! Sabéis examinar la faz del cielo y de la tierra; ¿y cómo no reconocéis este tiempo?

57¿Y por qué aun de vosotros mismos no juzgáis lo que es justo?

58Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procura en el camino librarte de él; porque no te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.

59Te digo que no saldrás de allá, hasta que hayas pagado hasta el último maravedí.