En Ex 28–29, el Señor dio a Moisés instrucciones específicas para la vestimenta y para consagrar a Aarón y sus hijos como sacerdotes. En Ex 39:1–31,40:12–16, y Lv 8, se cumplieron los mandamientos. Moisés no solo transmitió las instrucciones verbalmente; también realizó los rituales para proporcionar un ejemplo a los sacerdotes en cada detalle, tal como el Señor le había ordenado (8:9, 13, 17, 21, 29). Dado que la pena por desobediencia era la muerte, Dios se aseguró de que los sacerdotes supieran exactamente qué hacer.
1Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:
2Toma á Aarón y á sus hijos con él, y las vestimentas, y el aceite de la unción, y el becerro de la expiación, y los dos carneros, y el canastillo de los ázimos;
3Y reúne toda la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio.
4Hizo, pues, Moisés como Jehová le mandó, y juntóse la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio.
5Y dijo Moisés á la congregación: Esto es lo que Jehová ha mandado hacer.
6Entonces Moisés hizo llegar á Aarón y á sus hijos, y lavólos con agua.
7Y puso sobre él la túnica, y ciñólo con el cinto; vistióle después el manto, y puso sobre él el ephod, y ciñólo con el cinto del ephod, y ajustólo con él.
8Púsole luego encima el racional, y en él puso el Urim y Thummim.
9Después puso la mitra sobre su cabeza; y sobre la mitra en su frente delantero puso la plancha de oro, la diadema santa; como Jehová había mandado á Moisés.
10Y tomó Moisés el aceite de la unción, y ungió el tabernáculo, y todas las cosas que estaban en él, y santificólas.
11Y roció de él sobre el altar siete veces, y ungió el altar y todos sus vasos, y la fuente y su basa, para santificarlos.
12Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aarón, y ungiólo para santificarlo.
13Después Moisés hizo llegar los hijos de Aarón, y vistióles las túnicas, y ciñólos con cintos, y ajustóles los chapeos (tiaras), como Jehová lo había mandado á Moisés.
14Hizo luego llegar el becerro de la expiación, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del becerro de la expiación.
15Y degollólo; y Moisés tomó la sangre, y puso con su dedo sobre los cuernos del altar alrededor, y purificó el altar; y echó la demás sangre al pie del altar, y santificólo para reconciliar sobre él.
16Después tomó todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, é hízolo Moisés arder sobre el altar.
17Mas el becerro, y su cuero, y su carne, y su estiércol, quemólo al fuego fuera del real; como Jehová lo había mandado á Moisés.
18Después hizo llegar el carnero del holocausto, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero:
19Y degollólo; y roció Moisés la sangre sobre el altar en derredor.
20Y cortó el carnero en trozos; y Moisés hizo arder la cabeza, y los trozos, y el sebo.
21Lavó luego con agua los intestinos y piernas, y quemó Moisés todo el carnero sobre el altar: holocausto en olor de suavidad, ofrenda encendida á Jehová; como lo había Jehová mandado á Moisés.
22Después hizo llegar el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero:
23Y degollólo; y tomó Moisés de su sangre, y puso sobre la ternilla de la oreja derecha de Aarón, y sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho.
24Hizo llegar luego los hijos de Aarón, y puso Moisés de la sangre sobre la ternilla de sus orejas derechas, y sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos: y roció Moisés la sangre sobre el altar en derredor;
25Y después tomó el sebo, y la cola, y todo el sebo que estaba sobre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo de ellos, y la espaldilla derecha;
26Y del canastillo de los ázimos, que estaba delante de Jehová, tomó una torta sin levadura, y una torta de pan de aceite, y una lasaña, y púsolo con el sebo y con la espaldilla derecha;
27Y púsolo todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, é hízolo mecer: ofrenda agitada delante de Jehová.
28Después tomó aquellas cosas Moisés de las manos de ellos, é hízolas arder en el altar sobre el holocausto: las consagraciones en olor de suavidad, ofrenda encendida á Jehová.
29Y tomó Moisés el pecho, y meciólo, ofrenda agitada delante de Jehová: del carnero de las consagraciones aquélla fué la parte de Moisés; como Jehová lo había mandado á Moisés.
30Luego tomó Moisés del aceite de la unción, y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció sobre Aarón, y sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de sus hijos con él; y santificó á Aarón, y sus vestiduras, y á sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él.
31Y dijo Moisés á Aarón y á sus hijos: Comed la carne á la puerta del tabernáculo del testimonio; y comedla allí con el pan que está en el canastillo de las consagraciones, según yo he mandado, diciendo: Aarón y sus hijos la comerán.
32Y lo que sobrare de la carne y del pan, habéis de quemarlo al fuego.
33De la puerta del tabernáculo del testimonio no saldréis en siete días, hasta el día que se cumplieren los días de vuestras consagraciones: porque por siete días seréis consagrados.
34De la manera que hoy se ha hecho, mandó hacer Jehová para expiaros.
35A la puerta, pues, del tabernáculo del testimonio estaréis día y noche por siete días, y guardaréis la ordenanza delante de Jehová, para que no muráis; porque así me ha sido mandado.
36Y Aarón y sus hijos hicieron todas las cosas que mandó Jehová por medio de Moisés.
Comentario
Levítico 8:2
Estos elementos también se mencionan en Ex 29:1–3, 7. • vestimentas sagradas: Ver Ex 28. El aceite de la unción estaba compuesto por ingredientes especiales que le daban un aroma único. Estos incluían mirra, canela, cálamo y casia (flores secas del árbol de canela) mezclados con aceite de oliva (ver Ex 30:22–33). • Becerro para la ofrenda por el pecado: Ver Lv 4:3–12. • El primero de los dos carneros debía ser una ofrenda quemada completa (8:18), mientras que el segundo era un sacrificio especial de ordenación (8:22). • Canastillo de los ázimos (cesta de pan sin levadura): Ver 6:19–23.
Comentario
Levítico 8:4
El texto destaca repetidamente que Moisés siguió las instrucciones del Señor, obedeciendo los mandatos dados en Ex 29 (ver también Lv 8:9, 13, 17, 21, 29, 36).
Comentario
Levítico 8:6
Ser lavado con agua era el primer paso para purificar la impureza. Los sacerdotes debían estar ceremonialmente limpios antes de poder servir al Señor en santidad (Ex 29:4, ver Sal 24:4).
Comentario
Levítico 8:7
La túnica (ver Ex 28:39) estaba tejida de lino con patrones. • El mismo tipo de material utilizado para las cortinas del Tabernáculo se usó para el ephod bordado (ver Ex 28:4, 6–14). La forma y el tamaño exactos de esta prenda no están claros, pero parece haber sido un chaleco largo sin mangas, ajustado al cuerpo y atado a la cintura. Estaba unido en los hombros por engastes de oro; cada engaste llevaba una piedra de ónice grabada con los nombres de seis de las tribus de Israel (Ex 28:9). Más tarde, un ephod también se refería a una imagen venerada (Jc 8:27,18:17). • La faja decorativa estaba bordada y se hizo con los mismos materiales que el ephod (ver Ex 28:8).
Comentario
Levítico 8:8
El pectoral (ver Ex 28:15–30) estaba hecho de lino bordado y doblado en dos. Llevaba doce piedras, cada una grabada con el nombre de una tribu de Israel. Estaba suspendido sobre el corazón mediante una cadena de oro desde las hombreras de oro del ephod. • El Urim y el Thummim se colocaban en el bolsillo del pectoral (Ex 28:30; 1 Sam 23:9–12,30:7–8), la función precisa de estos objetos es incierta. Generalmente se piensa que eran dos piedras, quizás de diferente color, que se utilizaban para echar suertes. Aparentemente, podían dar una respuesta positiva, neutral o negativa a preguntas que de otro modo no podrían resolverse (Ex 28:30,Nm 27:21,1 Sam 28:6). Su mención en la literatura profética del Antiguo Testamento, escrita siglos después (Esd 2:63,Ne 7:65), demuestra cuán importantes eran estos objetos para el oficio del sacerdote.
Comentario
Levítico 8:9
El turbante (mitra) que usaba el sumo sacerdote estaba hecho de lino y era diferente de los tocados de los sacerdotes comunes (Ex 28:40). El medallón de oro colgaba del turbante y tenía una inscripción que decía: "SANTIDAD Á JEHOVÁ" (Ex 28:36). Con los nombres de las tribus en sus hombros y sobre su corazón, y la dedicación al Señor en su frente, el sumo sacerdote estaba claramente identificado como el representante del pueblo ante Dios y de Dios ante el pueblo. En este papel de mediador, el sumo sacerdote establecía el estándar para todos los sacerdotes.
Comentario
Levítico 8:10
haciéndolos santos: Dios es el Santo (Sal 22:3,78:41). En el sentido más estricto, solo Dios puede santificar a una persona o cosa (Lv 20:8,21:15, 23; 22:9, 16, 32,Ex 31:13, ver Hb 2:11), las acciones de Moisés simplemente reconocieron y declararon lo que Dios había hecho (también en Lv 8:11, 12, 15).
Comentario
Levítico 8:13
Para la vestimenta de los sacerdotes comunes, consulte Ex 28:40–41.
Comentario
Levítico 8:14
Ofrenda de la expiación (ver 4:3–12): Se realizaron dos ofrendas expiatorias, la ofrenda por el pecado (8:14–17) y la ofrenda quemada completamente (8:18–21). • Al colocar sus manos sobre la cabeza del becerro (ver 1:4), Aarón y sus hijos se identificaban con el sacrificio (también en 8:18, 22).
Comentario
Levítico 8:15
Normalmente, el sumo sacerdote llevaba a cabo estos deberes sacerdotales. Sin embargo, no sería apropiado que los sacerdotes se ordenaran a sí mismos, por lo que Moisés, actuando como representante de Dios, instituyó el sacerdocio.
la ternilla de la oreja....el dedo pulgar de su pie derecho de Aarón; representaban su persona en su totalidad. Este acto enfatizaba el papel del oficio sacerdotal, con la sangre subrayando los lazos con el sistema sacrificial. La función básica del sacerdote era mediar entre Dios y su pueblo. Para hacerlo de manera efectiva, necesitaba oídos que pudieran escuchar las palabras de Dios y las necesidades de su pueblo, manos listas para cumplir las órdenes de Dios y pies dispuestos a llevarlo donde fuera necesario.
Comentario
Levítico 8:29
Moisés actuó como sacerdote en la ceremonia de ordenación y, por lo tanto, recibió la porción sacerdotal de la ofrenda (ver 8:15).
La ofrenda de la consagración era una variación de la ofrenda de paz (Ex 29:28). Era una comida (Lv 7:11–18, 28–34) compartida entre Dios (las partes quemadas en el altar) y los sacerdotes. El mandato de hervir y comer la ofrenda de ordenación aparece por primera vez en Ex 29:32.
Comentario
Levítico 8:34
Mandó hacer Jehová: Los detalles de los rituales de sacrificio eran simbólicos e importantes por sí mismos. Sin embargo, lo más relevante era que los sacerdotes obedecieran las órdenes de Dios. La obediencia total a Dios es un tema principal tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento: “el obedecer es mejor que los sacrificios” (1 Sam 15:22).
Comentario
Levítico 8:35
siete días: Este mandato enfatizaba la santidad absoluta de Dios y exigía un cumplimiento estricto de sus órdenes. Los sacerdotes, ahora consagrados como santos siervos de Dios, debían permanecer en el atrio del Tabernáculo durante siete días antes de regresar a la vida cotidiana.