El fuego debía arder constantemente en el altar...
El fuego debía arder constantemente en el altar de bronce (6:9) para proporcionar brasas para quemar incienso (16:12). Quizás descuidados por haber bebido vino (10:8–11), Nadab y Abiú tomaron brasas de otra fuente. Esta violación de las instrucciones de Dios resultó en sus muertes.
1Y LOS hijos de Aarón, Nadab y Abiú, tomaron cada uno su incensario, y pusieron fuego en ellos, sobre el cual pusieron perfume, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.
2Y salió fuego de delante de Jehová que los quemó, y murieron delante de Jehová.
3Entonces dijo Moisés á Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En mis allegados me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló.
4Y llamó Moisés á Misael, y á Elzaphán, hijos de Uzziel, tío de Aarón, y díjoles: Llegaos y sacad á vuestros hermanos de delante del santuario fuera del campo.
5Y ellos llegaron, y sacáronlos con sus túnicas fuera del campo, como dijo Moisés.
6Entonces Moisés dijo á Aarón, y á Eleazar y á Ithamar, sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis vuestros vestidos, porque no muráis, ni se levante la ira sobre toda la congregación: empero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, lamentarán el incendio que Jehová ha hecho.
7Ni saldréis de la puerta del tabernáculo del testimonio, porque moriréis; por cuanto el aceite de la unción de Jehová está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al dicho de Moisés.
La colocación de esta instrucción sugiere que Nadab...
La colocación de esta instrucción sugiere que Nadab y Abiú estaban bajo la influencia del alcohol cuando ofrecieron "el tipo incorrecto de fuego" (10:1). Los sacerdotes no debían beber nada que pudiera afectar su juicio antes de servir en el Tabernáculo. • El Señor dijo a Aarón: Dios había estado comunicándose solo con Moisés, pero ahora aceptó a Aarón como el representante del pueblo y se comunicó directamente con él también. • La palabra profano significa "secular" u "ordinario". • Ceremonialmente inmundo . . . limpio: Ver 7:19–21, 11:1–15:33.
8Y Jehová habló á Aarón, diciendo:
9Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra, cuando hubiereis de entrar en el tabernáculo del testimonio, porque no muráis: estatuto perpetuo por vuestras generaciones;
10Y para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio;
11Y para enseñar á los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés.
12Y Moisés dijo á Aarón, y á Eleazar y á Ithamar, sus hijos que habían quedado: Tomad el presente que queda de las ofrendas encendidas á Jehová, y comedlo sin levadura junto al altar, porque es cosa muy santa.
La porción del sacerdote de la ofrenda de...
La porción del sacerdote de la ofrenda de grano, la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa era "santísima" (ver 2:3, 6:29, 7:6). Solo los varones de la familia del sacerdote podían comerla, y debía ser consumida en un santuario (es decir, el atrio del Tabernáculo). Sin embargo, la porción del sacerdote de la ofrenda de paz se consideraba simplemente "santa". Podía ser consumida por cualquier miembro de la familia en cualquier lugar limpio (22:10–13).
13Habéis, pues, de comerlo en el lugar santo: porque esto es fuero para ti, y fuero para tus hijos, de las ofrendas encendidas á Jehová, pues que así me ha sido mandado.
14Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho de la mecida, y la espaldilla elevada, porque por fuero para ti, y fuero para tus hijos, son dados de los sacrificios de las paces de los hijos de Israel.
15Con las ofrendas de los sebos que se han de encender, traerán la espaldilla que se ha de elevar, y el pecho que será mecido, para que lo mezas por ofrenda agitada delante de Jehová: y será por fuero perpetuo tuyo, y de tus hijos contigo, como Jehová lo ha mandado.
El macho cabrío de la ofrenda por el...
El macho cabrío de la ofrenda por el pecado era la ofrenda para el pueblo (9:3, 15–17, cp. 9:2, 8–11). En esta ocasión especial, su sangre no fue llevada al santuario como se requería. La porción restante, después de que las partes asignadas a Dios habían sido ofrecidas, debería haber sido consumida por los sacerdotes (ver 6:29). Sin embargo, el macho cabrío de la ofrenda fue completamente quemado, aunque su sangre no había sido llevada al santuario (10:18, ver 6:30).
16Y Moisés demandó el macho cabrío de la expiación, y hallóse que era quemado: y enojóse contra Eleazar é Ithamar, los hijos de Aarón que habían quedado, diciendo:
17¿Por qué no comisteis la expiación en el lugar santo? porque es muy santa, y dióla él á vosotros para llevar la iniquidad de la congregación, para que sean reconciliados delante de Jehová.
18Veis que su sangre no fué metida dentro del santuario: habíais de comerla en el lugar santo, como yo mandé.
19Y respondió Aarón á Moisés: He aquí hoy han ofrecido su expiación y su holocausto delante de Jehová: pero me han acontecido estas cosas: pues si comiera yo hoy de la expiación, ¿hubiera sido acepto á Jehová?
20Y cuando Moisés oyó esto, dióse por satisfecho.