Abimelec, hijo de una concubina (8:31, ver nota...
- Abimelec, hijo de una concubina (8:31, ver nota de estudio sobre 19:1), argumentó que podía cumplir el deseo de Israel de tener una dinastía real, algo que su padre había rechazado.
- La ausencia de un relato sobre la conquista de Siquem, a pesar de las actividades del pacto de Israel en la ciudad (Jos 24), sugiere que los habitantes de Siquem fueron asimilados en Israel. Los tíos de Abimelec y su madre podrían haber sido de herencia no israelita.
El reinado de Abimelec marcó un punto de...
El reinado de Abimelec marcó un punto de inflexión entre el relativo descanso del período temprano de los jueces (3:7–8:35) y el declive de los años posteriores (10:1–16:31).
1Y FUÉSE Abimelech hijo de Jerobaal á Sichêm, á los hermanos de su madre, y habló con ellos, y con toda la familia de la casa del padre de su madre, diciendo:
2Yo os ruego que habléis á oídos de todos los de Sichêm: ¿Qué tenéis por mejor, que os señoreen setenta hombres, todos los hijos de Jerobaal; ó que os señoree un varón? Acordaos que yo soy hueso vuestro, y carne vuestra.
Abimelec recaudó fondos del templo local de Baal-berit,...
Abimelec recaudó fondos del templo local de Baal-berit, el centro de adoración de un culto religioso mixto cananeo-israelita.
3Y hablaron por él los hermanos de su madre á oídos de todos los de Sichêm todas estas palabras: y el corazón de ellos se inclinó en favor de Abimelech, porque decían: Nuestro hermano es.
4Y diéronle setenta siclos de plata del templo de Baal-berith, con los cuales Abimelech alquiló hombres ociosos y vagabundos, que le siguieron.
5Y viniendo á la casa de su padre en Ophra, mató á sus hermanos los hijos de Jerobaal, setenta varones, sobre una piedra: mas quedó Jotham, el más pequeño hijo de Jerobaal, que se escondió.
6Y reunidos todos los de Sichêm con toda la casa de Millo, fueron y eligieron á Abimelech por rey, cerca de la llanura del pilar que estaba en Sichêm.
Jotham narró una fábula (una historia en la...
Jotham narró una fábula (una historia en la que las plantas y los animales adquieren atributos humanos para transmitir una lección moral) para ilustrar lo que estaba ocurriendo (9:7–15). Luego maldijo a Abimelec y a los principales ciudadanos de Siquem (9:16–21). Si habían actuado de mala fe, esto se haría evidente (9:56–57).
7Y como se lo dijesen á Jotham, fué y púsose en la cumbre del monte de Gerizim, y alzando su voz clamó, y díjoles: Oidme, varones de Sichêm; que Dios os oiga.
Las aceitunas, los higos y las uvas eran...
- Las aceitunas, los higos y las uvas eran fundamentales para la agricultura cananea, ya que producían productos importantes y añadían belleza al paisaje.
- Agitarse de un lado a otro sobre los árboles implicaba ser visible y activo, pero sin lograr nada.
8Fueron los árboles á elegir rey sobre sí, y dijeron á la oliva: Reina sobre nosotros.
9Mas la oliva respondió: ¿Tengo de dejar mi pingüe jugo, con el que por mi causa Dios y los hombres son honrados, por ir á ser grande sobre los árboles?
10Y dijeron los árboles á la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros.
11Y respondió la higuera: ¿Tengo de dejar mi dulzura y mi buen fruto, por ir á ser grande sobre los árboles?
12Dijeron luego los árboles á la vid: Pues ven tú, reina sobre nosotros.
13Y la vid les respondió: ¿Tengo de dejar mi mosto, que alegra á Dios y á los hombres, por ir á ser grande sobre los árboles?
Los árboles, prefiriendo un rey malvado a no...
- Los árboles, prefiriendo un rey malvado a no tener ninguno en absoluto (cf. 1 Sam 8:18–19), llamaron a la zarza, quien, aunque ni útil ni agradable a la vista, aceptó el cargo. La persona que había aceptado ser rey no tenía un trabajo más provechoso que realizar.
- La sombra del ardiente sol del Medio Oriente era precisamente lo que la zarza no podía proporcionar. Aceptar tal oferta era tanto inútil como insensato.
14Dijeron entonces todos los árboles al escaramujo: Anda tú, reina sobre nosotros.
15Y el escaramujo respondió á los árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, y aseguraos debajo de mi sombra: y si no, xuego salga del escaramujo que devore los cedros del Líbano.
La gente de Siquem había decidido seguir a...
La gente de Siquem había decidido seguir a un hombre indigno; además, habían actuado de mala fe al conspirar con Abimelec contra la familia de Gedeón.
16Ahora pues, si con verdad y con integridad habéis procedido en hacer rey á Abimelech, y si lo habéis hecho bien con Jerobaal y con su casa, y si le habéis pagado conforme á la obra de sus manos;
17(Pues que mi padre peleó por vosotros, y echó lejos su vida por libraros de mano de Madián;
18Y vosotros os levantasteis hoy contra la casa de mi padre, y matasteis sus hijos, setenta varones, sobre una piedra; y habéis puesto por rey sobre los de Sichêm á Abimelech, hijo de su criada, por cuanto es vuestro hermano:)
Se invitó a los siquemitas a decidir si...
Se invitó a los siquemitas a decidir si sus acciones merecían bendición o maldición. La implicación era que habían actuado de mala fe, por lo que ellos y Abimelec se destruirían mutuamente. El Señor es un fuego devorador (Hb 12:29), y aquellos que actúan con infidelidad prueban su justicia.
19Si con verdad y con integridad habéis obrado hoy con Jerobaal y con su casa, que gocéis de Abimelech, y él goce de vosotros.
20Y si no, fuego salga de Abimelech, que consuma á los de Sichêm y á la casa de Millo; y fuego salga de los de Sichêm y de la casa de Millo, que consuma á Abimelech.
21Y huyó Jotham, y se fugó, y fuése á Beer, y allí se estuvo por causa de Abimelech su hermano.
Tomó tres años lograr lo que Dios había...
Tomó tres años lograr lo que Dios había decretado. El espíritu que causó problemas encontró corazones dispuestos. Aquellos condenados por su locura participaron plenamente en su propia ruina; ellos mismos la provocaron.
Como se profetizó en la fábula (9:8–15), Abimelec...
Como se profetizó en la fábula (9:8–15), Abimelec no pudo cumplir con las expectativas de los siquemitas, por lo que estos conspiraron contra él.
Las declaraciones teológicas en 9:23–24 y 9:56–57 enmarcan...
Las declaraciones teológicas en 9:23–24 y 9:56–57 enmarcan el relato de la contienda civil que llevó a la destrucción de Abimelec y Siquem, lo cual fue el cumplimiento divino de la maldición pronunciada por Jotham (9:19–20).
22Y después que Abimelech hubo dominado sobre Israel tres años,
23Envió Dios un espíritu malo entre Abimelech y los hombres de Sichêm: que los de Sichêm se levantaron contra Abimelech:
24Para que el agravio de los setenta hijos de Jerobaal, y la sangre de ellos, viniera á ponerse sobre Abimelech su hermano que los mató, y sobre los hombres de Sichêm que corroboraron las manos de él para matar á sus hermanos.
25Y pusiéronle los de Sichêm asechadores en las cumbres de los montes, los cuales salteaban á todos los que pasaban junto á ellos por el camino; de lo que fué dado aviso á Abimelech.
Gaal, hijo de Ebed (“vil hijo de un...
Gaal, hijo de Ebed (“vil hijo de un esclavo”), lideró una rebelión fallida contra Abimelec en la que muchos ciudadanos de Siquem fueron asesinados. Esto cumplió parcialmente la maldición de Jotam (9:20).
26Y Gaal hijo de Ebed vino con sus hermanos, y pasáronse á Sichêm: y los de Sichêm se confiaron en él.
La desilusión con Abimelec, el malestar social y...
La desilusión con Abimelec, el malestar social y el exceso de vino y charla suelta facilitaron que Gaal obtuviera aceptación inicial.
27Y saliendo al campo, vendimiaron sus viñas, y pisaron la uva, é hicieron alegrías; y entrando en el templo de sus dioses, comieron y bebieron, y maldijeron á Abimelech.
28Y Gaal hijo de Ebed dijo: ¿Quién es Abimelech y qué es Sichêm, para que nosotros á él sirvamos? ¿no es hijo de Jerobaal? ¿y no es Zebul su asistente? Servid á los varones de Hemor padre de Sichêm: mas ¿por qué habíamos de servir á él?
29Fuérame dado este pueblo bajo de mi mano, yo echaría luego á Abimelech. Y decía á Abimelech: Aumenta tus escuadrones, y sal.
El segundo complot, al igual que el primero...
El segundo complot, al igual que el primero (9:22–25), fue frustrado por un informante, en este caso probablemente un funcionario designado por el ausente Abimelec. Zebul propuso una audaz emboscada matutina, en la que presumiblemente ayudaría a atraer a Gaal y sus seguidores al campo abierto donde podrían ser enfrentados. El plan funcionó. Quizás debido a su jactancia y posiblemente en respuesta al desafío burlón de Zebul, Gaal y sus hombres se aventuraron solo para ser expulsados de la ciudad por el leal Zebul, el agente encargado de limpiar la ciudad.
30Y Zebul asistente de la ciudad, oyendo las palabras de Gaal hijo de Ebed, encendióse su ira;
31Y envió sagazmente mensajeros á Abimelech, diciendo: He aquí que Gaal hijo de Ebed y sus hermanos han venido á Sichêm, y he aquí, que han cercado la ciudad contra ti.
32Levántate pues ahora de noche, tú y el pueblo que está contigo, y pon emboscada en el campo:
33Y por la mañana al salir del sol te levantarás y acometerás la ciudad: y él y el pueblo que está con él saldrán contra ti, y tu harás con él según que se te ofrecerá.
34Levantándose pues de noche Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, pusieron emboscada contra Sichêm con cuatro compañías.
35Y Gaal hijo de Ebed salió, y púsose á la entrada de la puerta de la ciudad: y Abimelech y todo el pueblo que con él estaba, se levantaron de la emboscada.
36Y viendo Gaal el pueblo, dijo á Zebul: He allí pueblo que desciende de las cumbres de los montes. Y Zebul le respondió: La sombra de los montes te parece hombres.
37Mas Gaal tornó á hablar, y dijo: He allí pueblo que desciende por medio de la tierra, y un escuadrón viene camino de la campiña de Meonenim.
38Y Zebul le respondió: ¿Dónde está ahora aquel tu hablar, diciendo: Quién es Abimelech para que le sirvamos? ¿No es este el pueblo que tenías en poco? Sal pues ahora, y pelea con él.
39Y Gaal salió delante de los de Sichêm, y peleó contra Abimelech.
40Mas persiguiólo Abimelech, delante del cual él huyó; y cayeron heridos muchos hasta la entrada de la puerta.
41Y Abimilech se quedó en Aruma; y Zebul echó fuera á Gaal y á sus hermanos, para que no morasen en Sichêm.
42Y aconteció al siguiente día, que el pueblo salió al campo: y fué dado aviso á Abimelech.
Abimelec renunció a cualquier derecho que pudiera haber...
Abimelec renunció a cualquier derecho que pudiera haber tenido para ser un líder inspirado; dirigió a sus hombres contra el pueblo de Siquem, los masacró a todos y destruyó la ciudad.
43El cual, tomando gente, repartióla en tres compañías, y puso emboscadas en el campo: y como miró, he aquí el pueblo que salía de la ciudad; y levantóse contra ellos, é hiriólos:
44Pues Abimelech y el escuadrón que estaba con él, acometieron con ímpetu, y pararon á la entrada de la puerta de la ciudad; y las dos compañías acometieron á todos los que estaban en el campo, y los hirieron.
45Y después de combatir Abimelech la ciudad todo aquel día, tomóla, y mató el pueblo que en ella estaba, y asoló la ciudad, y sembróla de sal.
Los principales ciudadanos (literalmente "señores") de Siquem, que...
Los principales ciudadanos (literalmente "señores") de Siquem, que inicialmente conspiraron contra Abimelec, se reunieron en el templo de Baal-berit solo para que este se incendiara a su alrededor. Esta destrucción ha sido confirmada por arqueólogos en el lugar.
46Como oyeron esto todos los que estaban en la torre de Sichêm, entráronse en la fortaleza del templo del dios Berith.
47Y fué dicho á Abimelech como todos los de la torre de Sichêm estaban reunidos.
48Entonces subió Abimelech al monte de Salmón, él y toda la gente que con él estaba; y tomó Abimelech un hacha en su mano, y cortó una rama de los árboles, y levantándola púsosela sobre sus hombros, diciendo al pueblo que estaba con él: Lo que me veis á mí que hago, haced vosotros prestamente como yo.
49Y así todo el pueblo cortó también cada uno su rama, y siguieron á Abimelech, y pusiéronlas junto á la fortaleza, y prendieron fuego con ellas á la fortaleza: por manera que todos los de la torre de Sichêm murieron, como unos mil hombres y mujeres.
50Después Abimelech se fué á Thebes; y puso cerco á Thebes, y tomóla.
51En medio de aquella ciudad había una torre fuerte, á la cual se retiraron todos los hombres y mujeres, y todos los señores de la ciudad; y cerrando tras sí las puertas, subiéronse al piso alto de la torre.
52Y vino Abimelech á la torre, y combatiéndola, llegóse á la puerta de la torre para pegarle fuego.
53Mas una mujer dejó caer un pedazo de una rueda de molino sobre la cabeza de Abimelech, y quebróle los cascos.
Morir a manos de una mujer o un...
Morir a manos de una mujer o un niño era considerado vergonzoso (ver nota de estudio sobre 8:20–21). A Abimelec no se le ofreció una fórmula de paz ni un aviso de entierro, porque su reinado no era legítimo.
54Y luego llamó él á su escudero, y díjole: Saca tu espada y mátame, porque no se diga de mí: Una mujer lo mató. Y su escudero le atravesó, y murió.
55Y como los Israelitas vieron muerto á Abimelech, fuéronse cada uno á su casa.
El resumen teológico retoma el tema de la...
El resumen teológico retoma el tema de la fábula de Jotam (9:24). Abimelec carecía de carisma divino, y su muerte, como resultado de la venganza divina, significó que finalmente se hizo justicia para la familia de Gedeón. El experimento de Israel con una realeza no inspirada fue un ejemplo claro de un liderazgo que no provenía de Dios.
56Así pues pagó Dios á Abimelech el mal que hizo contra su padre matando á sus setenta hermanos.
57Y aun todo el mal de los hombres de Sichêm tornó Dios sobre sus cabezas: y la maldición de Jotham, hijo de Jerobaal, vino sobre ellos.