Juan 2RV09

En este capítulo 5 personas 13 lugares 34 términos

Personas

Lugares

Términos clave

Jesús ilustró su identidad y obra a través...

Jesús ilustró su identidad y obra a través de las instituciones y los festivales del judaísmo (ver 2.1, 5.1).

En esta sección, Jesús apareció en dos ceremonias...

En esta sección, Jesús apareció en dos ceremonias judías simbólicas. En la boda en Caná (2.1–12), reemplazó el agua de los rituales de purificación con su propio vino superior. Más tarde, alrededor de la Pascua, limpió el Templo (2.13–25).

1Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

2Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.

3Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: Vino no tienen.

4Y dícele Jesús: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? aun no ha venido mi hora.

5Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

6Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para agua, conforme á la purificación de los Judíos, que cabían en cada una dos ó tres cántaros.

7Díceles Jesús: Henchid estas tinajuelas de agua. E hinchiéronlas hasta arriba.

8Y díceles: Sacad ahora, y presentad al maestresala. Y presentáron le.

El maestro de ceremonias citó un proverbio. El...

El maestro de ceremonias citó un proverbio. El mejor vino siempre se servía primero cuando los paladares eran más sensibles; sin embargo, este vino milagroso, servido al final, era el mejor. El buen vino simbolizaba la bendición de Dios (Am 9.13–14). El Mesías, la mayor bendición de Dios, al fin había llegado.

9Y como el maestresala gustó el agua hecha vino, que no sabía de dónde era (mas lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua), el maestresala llama al esposo,

10Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y cuando están satisfechos, entonces lo que es peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.

11Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

12Después de esto descendió á Capernaun, él, y su madre, y hermanos, y discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

13Y estaba cerca la Pascua de los Judíos; y subió Jesús á Jerusalem.

Los que venían para la Pascua necesitaban tener...
  • Los que venían para la Pascua necesitaban tener sacrificios aprobados para el culto. De esta necesidad surgió una considerable industria de venta de animales e intercambio de dinero; además, este negocio se llevaba a cabo en el Templo. Jesús, como un profeta, exigió que la casa de Dios volviera a sus usos previstos: adoración, oración, instrucción y sacrificio. Esto puso a Jesús en desacuerdo con el liderazgo del Templo.
  • Los evangelios sinópticos sitúan la limpieza del Templo cerca del final del ministerio de Jesús (Mat 21.12–13, Mar 11.15–17, Lc 19.45–46). Juan podría haber colocado su relato del evento aquí para enfatizar una conexión con el milagro que transformó en vino el agua en las jarras de purificación (Juan 2.1–11). El Templo y las jarras de piedra eran ambos instrumentos de purificación en el judaísmo. Las jarras de piedra llenas de agua para el lavado ritual ahora contenían el vino de Jesús, y un Templo de piedra dedicado a la purificación sacrificial sería reemplazado por el proprio Cristo (2.19–21). Otra visión es que Jesús limpió el Templo al principio y nuevamente al final de su ministerio.

14Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.

15Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;

16Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.

17Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.

18Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto?

"Destruir este templo": Herodes el Grande comenzó a...

"Destruir este templo": Herodes el Grande comenzó a reconstruir la magnífica estructura del Templo en el año 20 a.C., y el trabajo continuó hasta el año 64 d.C. Esto explica por qué la audiencia de Jesús se asombró cuando afirmó que podía destruirlo y reconstruirlo en unos pocos días. Sin embargo, Jesús hablaba figurativamente de su propio cuerpo como el templo donde Dios estaba presente (ver 1.14, 51); su cuerpo fue destruido y restaurado en tres días a través de la resurrección, haciendo obsoleto el Templo de Jerusalén y sus servicios. Más tarde, en su juicio, la referencia simbólica de Jesús a la destrucción el Templo fue utilizada como prueba de blasfemia (Marcos 14.58).

19Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fue este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

23Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,

25Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.