Jesús también fue golpeado después de su sentencia...
Jesús también fue golpeado después de su sentencia (Marcos 15.15), pero aquí Juan registra una golpiza anterior, que probablemente fue el intento de Pilato de mostrar que Jesús había sido castigado y podía ser liberado (Juan 19.4). Cuando esto falló, Pilato dictó su sentencia y entregó a Jesús a los líderes judíos para la crucifixión (19.16).
1ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le azotó.
2Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéron la sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana;
3Y decían: ¡Salve, Rey de los Judíos! y dábanle de bofetadas.
La intención de Pilato era sacar a Jesús...
- La intención de Pilato era sacar a Jesús para mostrar las marcas de su castigo y convencer a la multitud de que lo dejara ir. Después de ser azotado con un látigo con punta de plomo, Jesús sangraba profusamente.
- Pilato anunció su veredicto de no culpable por segunda vez, pero fue recibido por un fuerte clamor por la muerte de Jesús (19.6).
4Entonces Pilato salió otra vez fuera, y díjoles: He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crimen hallo en él.
5Y salió Jesús fuera, llevando la corona de espinas y la ropa de grana. Y díceles Pilato: He aquí el hombre.
6Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los servidores, dieron voces diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo en él crimen.
7Respondiéronle los Judíos: Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo Hijo de Dios.
"Pilato... estaba más asustado que nunca": era supersticioso,...
- "Pilato . . . estaba más asustado que nunca": era supersticioso, y la idea de dioses apareciendo en el mundo no era rara (Hechos 14.11). Sintió que estaba ocurriendo más que una lucha política, así que le preguntó a Jesús, "¿De dónde eres tú?" No se refería al lugar de nacimiento de Jesús, sino si Jesús era un hombre divino que había descendido del cielo.
- No está claro por qué Jesús no respondió. Tal vez fue porque Pilato no habría sido capaz de entender la respuesta— que el verdadero poder viene de Dios solamente, y Dios había empoderado a Jesús (cp. Juan 19.11).
8Y como Pilato oyó esta palabra, tuvo más miedo.
9Y entró otra vez en el pretorio, y dijo á Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dió respuesta.
" Ninguna autoridad tendrías contra mí ": aunque...
"Ninguna autoridad tendrías contra mí": aunque Pilato tenía el poder de . . . crucificar a Jesús, era únicamente porque Dios le había dado este poder temporal para que Jesús pudiera avanzar hacia la cruz (ver 10.18).
10Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte?
11Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor pecado tiene.
12Desde entonces procuraba Pilato soltarle; mas los Judíos daban voces, diciendo: Si á éste sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace rey, á César contradice.
13Entonces Pilato, oyendo este dicho, llevó fuera á Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar que se dice Lithóstrotos, y en hebreo Gabbatha.
14Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey.
15Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á César.
16Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y tomaron á Jesús, y le llevaron.
17Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en hebreo, Gólgotha;
18Donde le crucificaron, y con él otros dos, uno á cada lado, y Jesús en medio.
"Pilato puso un letrero en la cruz": era...
"Pilato puso un letrero en la cruz": era costumbre que los soldados romanos notificar públicamente por escrito el nombre del criminal y sus delitos. Quizás como un acto final de venganza contra el consejo supremo judío, Pilato ordenó que el letrero identificara a Jesús de Nazaret como el Rey de los Judíos. La realeza de Jesús fue anunciada en tres idiomas para que todo el mundo lo entendiera.
19Y escribió también Pilato un título, que puso encima de la cruz. Y el escrito era: JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDIOS.
20Y muchos de los Judíos leyeron este título: porque el lugar donde estaba crucificado Jesús era cerca de la ciudad: y estaba escrito en hebreo, en griego, y en latín.
21Y decían á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas, Rey de los Judíos: sino, que él dijo: Rey soy de los Judíos.
22Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.
Como era práctica común, los soldados romanos dividieron...
Como era práctica común, los soldados romanos dividieron su ropa. Los soldados apostaron por su valiosa túnica, que era sin costuras, en lugar de dividirla.
23Y como los soldados hubieron crucificado á Jesús, tomaron sus vestidos, é hicieron cuatro partes (para cada soldado una parte); y la túnica; mas la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba.
24Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron para sí mis vestidos, Y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados hicieron esto.
Esta es la única referencia a la hermana...
- Esta es la única referencia a la hermana de la madre de Jesús en el Nuevo Testamento. Ella podría haber sido la esposa de Zebedeo y la madre de Santiago y Juan (cf. Mat 27.56), lo que haría a Jesús y Juan primos. Si fuese así, ayudaría a explicar por qué Jesús asignó al discípulo que amaba (Juan) para cuidar de María (la tía de Juan).
- María (la esposa de Cleofás) solo se menciona aquí. Podría ser la misma persona que María, la madre de Santiago y José (cf. Mat 27.56).
- Jesús había sanado a María Magdalena, una mujer del pueblo de Magdala (Mar 16.9, Lc 8.2).
- "Mujer" era una forma formal y educada de dirigirse (ver Juan 2.4).
25Y estaban junto á la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena.
26Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
27Después dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió consigo.
28Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas eran ya cumplidas, para que la Escritura se cumpliese, dijo: Sed tengo.
29Y estaba allí un vaso lleno de vinagre: entonces ellos hinchieron una esponja de vinagre, y rodeada á un hisopo, se la llegaron á la boca.
30Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu.
Las autoridades judías, ansiosas por completar la crucifixión...
Las autoridades judías, ansiosas por completar la crucifixión antes de que comenzara el Sabbath al anochecer, pidieron a Pilato que rompiera las piernas de los hombres. Romper las piernas con un mazo era común: promovía asfixia y hemorragia, porque la víctima no podía levantarse para respirar.
31Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera de la Pascua, para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados.
32Y vinieron los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él.
33Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas:
34Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua.
35Y el que lo vió, da testimonio, y su testimonio es verdadero: y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.
36Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de él.
37Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.
38Después de estas cosas, José de Arimatea, el cual era discípulo de Jesús, mas secreto por miedo de los Judíos, rogó á Pilato que pudiera quitar el cuerpo de Jesús: y permitióselo Pilato. Entonces vino, y quitó el cuerpo de Jesús.
39Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.
40Tomaron pues el cuerpo de Jesús, y envolviéronlo en lienzos con especias, como es costumbre de los Judíos sepultar.
41Y en aquel lugar donde había sido crucificado, había un huerto; y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno.
42Allí, pues, por causa de la víspera de la Pascua de los Judíos, porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesús.