1ESTÁ mi alma aburrida de mi vida: Daré yo suelta á mi queja sobre mí, Hablaré con amargura de mi alma.
2Diré á Dios: no me condenes; Hazme entender por qué pleiteas conmigo.
3¿Parécete bien que oprimas, Que deseches la obra de tus manos, Y que resplandezcas sobre el consejo de los impíos?
4¿Tienes tú ojos de carne? ¿Ves tú como ve el hombre?
5¿Son tus días como los días del hombre, O tus años como los tiempos humanos,
6Para que inquieras mi iniquidad, Y busques mi pecado,
7Sobre saber tú que no soy impío, Y que no hay quien de tu mano libre?
Una serie de imágenes ilustra el papel de...
Una serie de imágenes ilustra el papel de Dios en la creación de Job.
"Tus manos me formaron… como a lodo me diste forma": Así es como un "alfarero" crea una vasija (Isaías 45:9; Jeremías 18:1–12). Aunque el alfarero tiene control total sobre el barro, Job aún cuestionó a Dios (Isaías 45:9, Jeremías 18:5–12, Romanos 9:20–25).
"en polvo me has de tornar": Este tema común en Job destaca la naturaleza efímera de la vida (Job 4:19, 7:9–10, 21; 14:1–2, 10; ver Génesis 3:19).
"¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?": Los términos hebreos evocan una imagen vívida de un recién nacido aún cubierto de vérnix (una sustancia cremosa).
Una serie de imágenes ilustra el papel de Dios en la creación de Job.
"Tus manos me formaron… como a lodo me diste forma": Así es como un "alfarero" crea una vasija (Isaías 45:9; Jeremías 18:1–12). Aunque el alfarero tiene control total sobre el barro, Job aún cuestionó a Dios (Isaías 45:9, Jeremías 18:5–12, Romanos 9:20–25).
"en polvo me has de tornar": Este tema común en Job destaca la naturaleza efímera de la vida (Job 4:19, 7:9–10, 21; 14:1–2, 10; ver Génesis 3:19).
"¿No me fundiste como leche, y como un queso me cuajaste?": Los términos hebreos evocan una imagen vívida de un recién nacido aún cubierto de vérnix (una sustancia cremosa).
8Tus manos me formaron y me compusieron Todo en contorno: ¿y así me deshaces?
9Acuérdate ahora que como á lodo me diste forma: ¿Y en polvo me has de tornar?
10¿No me fundiste como leche, Y como un queso me cuajaste?
11Vestísteme de piel y carne, Y cubrísteme de huesos y nervios.
12Vida y misericordia me concediste, Y tu visitación guardó mi espíritu.
13Y estas cosas tienes guardadas en tu corazón; Yo sé que esto está cerca de ti.
14Si pequé, tú me has observado, Y no me limpias de mi iniquidad.
15Si fuere malo, ¡ay de mí! Y si fuere justo, no levantaré mi cabeza, Estando harto de deshonra, Y de verme afligido.
16Y subirá de punto, pues me cazas como á león, Y tornas á hacer en mí maravillas.
17Renuevas contra mí tus plagas, Y aumentas conmigo tu furor, Remudándose sobre mí ejércitos.
18¿Por qué me sacaste de la matriz? Habría yo espirado, y no me vieran ojos.
19Fuera, como si nunca hubiera sido, Llevado desde el vientre á la sepultura.
Anteriormente, Job describió el "Seol" como un lugar...
Anteriormente, Job describió el "Seol" como un lugar algo pacífico (3:13–19). Ahora lo llama "la tierra de tinieblas y de sombra de muerte" (ver también 7:9–10; 14:7–22).
20¿No son mis días poca cosa? Cesa pues, y déjame, para que me conforte un poco.
21Antes que vaya para no volver, A la tierra de tinieblas y de sombra de muerte;
22Tierra de oscuridad, lóbrega Como sombra de muerte, sin orden, Y que aparece como la oscuridad misma.