En este pasaje el siervo se compromete a...
En este pasaje el siervo se compromete a proclamar las buenas nuevas de manera continua hasta que se manifieste la gloria de Sión.
1POR amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalem no he de parar, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salud se encienda como una antorcha.
2Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.
3Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.
4Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Asolamiento; sino que serás llamada Hephzibah, y tu tierra, Beulah; porque el amor de Jehová será en ti, y tu tierra será casada.
5Pues como el mancebo se casa con la virgen, se casarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.
Los guardas probablemente representan a los profetas. todo...
- Los guardas probablemente representan a los profetas.
- todo el día y toda la noche no callarán jamás: Buscarán continuamente la plena restauración y bendición de Sión, a diferencia de los atalayas destructivos de Isaías 56:10.
6Sobre tus muros, oh Jerusalem, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no ceséis,
7Ni le deis tregua, hasta que confirme, y hasta que ponga á Jerusalem en alabanza en la tierra.
8Juró Jehová por su mano derecha, y por el brazo de su fortaleza: Que jamás daré tu trigo por comida á tus enemigos, ni beberán los extraños el vino que tú trabajaste:
9Mas los que lo allegaron lo comerán, y alabarán á Jehová; y los que lo cogieron, lo beberán en los atrios de mi santuario.
Este llamado a prepararse para la llegada de...
Este llamado a prepararse para la llegada de la salvación de Dios combina elementos de todas las partes de Isaías: la proclamación (la señal, insignia o bandera, ver Is 5:26), la preparación del camino (Is 40:3, 57:14), la llegada de Dios con su recompensa (Is 40:5,9–10), y la ciudadanía santa y redimida (Is 35:8–10).
10Pasad, pasad por las puertas; barred el camino al pueblo; allanad, allanad la calzada, quitad las piedras, alzad pendón á los pueblos.
11He aquí que Jehová hizo oir hasta lo último de la tierra: Decid á la hija de Sión: He aquí viene tu Salvador; he aquí su recompensa con él, y delante de él su obra.
12Y llamarles han Pueblo Santo, Redimidos de Jehová; y á ti te llamarán Ciudad Buscada, no desamparada.