Esta profecía es una disputa, un discurso en...
Esta profecía es una disputa, un discurso en el cual el profeta presenta una serie de argumentos contra su audiencia.
El Señor aquí llama a Israel a dejar...
El Señor aquí llama a Israel a dejar su histórica rebeldía y a prestar atención a lo que él dice. La palabra hebrea traducida como OID a menudo es un sinónimo de obedecer o actuar conforme a lo que se escucha.
Israel era religioso, pero no estaba verdaderamente comprometido...
Israel era religioso, pero no estaba verdaderamente comprometido al Señor.
1OID esto, casa de Jacob, que os llamáis del nombre de Israel, los que salieron de las aguas de Judá, los que juran en el nombre de Jehová, y hacen memoria del Dios de Israel, mas no en verdad ni en justicia:
2Porque de la santa ciudad se nombran, y en el Dios de Israel confían: su nombre, Jehová de los ejércitos.
3Lo que pasó, ya antes lo dije; y de mi boca salió; publiquélo, hícelo presto, y vino á ser.
4Porque conozco que eres duro, y nervio de hierro tu cerviz, y tu frente de metal,
5Díjetelo ya días há; antes que viniese te lo enseñé, porque no dijeses: Mi ídolo lo hizo, mis estatuas de escultura y de fundición mandaron estas cosas.
Aunque Israel había fallado repetidamente en creer en...
Aunque Israel había fallado repetidamente en creer en las predicciones anteriores de Dios, aquí el Señor reveló cosas nuevas que aún no se habían escuchado. Específicamente, Dios reveló que Babilonia caería e Israel sería restaurado.
6Oístelo, vístelo todo; ¿y no lo anunciaréis vosotros? Ahora pues te he hecho oir nuevas y ocultas cosas que tú no sabías.
7Ahora han sido criadas, no en días pasados; ni antes de este día las habías oído, porque no digas: He aquí que yo lo sabía.
8Sí, nunca lo habías oído, ni nunca lo habías conocido; ciertamente no se abrió antes tu oreja; porque sabía que desleal habías de desobedecer, por tanto te llamé rebelde desde el vientre.
9Por amor de mi nombre dilataré mi furor, y para alabanza mía te daré largas, para no talarte.
10He aquí te he purificado, y no como á plata; hete escogido en horno de aflicción.
11Por mí, por amor de mí lo haré, para que no sea amancillado mi nombre, y mi honra no la daré á otro.
Este discurso final del juicio repasa los argumentos...
Este discurso final del juicio repasa los argumentos de los capítulos 40–48 y presenta la conclusión final.
12Oyeme, Jacob, y tú, Israel, llamado de mí: Yo mismo, yo el primero, yo también el postrero.
13Mi mano fundó también la tierra, y mi mano derecha midió los cielos con el palmo; en llamándolos yo, parecieron juntamente.
14Juntaos todos vosotros, y oid. ¿Quién hay entre ellos que anuncie estas cosas? Jehová lo amó, el cual ejecutará su voluntad en Babilonia, y su brazo en los Caldeos.
15Yo, yo hablé, y le llamé, y le traje; por tanto será prosperado su camino.
16Allegaos á mí, oid esto; desde el principio no hablé en escondido; desde que la cosa se hizo, estuve allí: y ahora el Señor Jehová me envió, y su espíritu.
17Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que andas.
18¡Ojalá miraras tú á mis mandamientos! fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas de la mar.
19Fuera como la arena tu simiente, y los renuevos de tus entrañas como las pedrezuelas de ella; nunca su nombre fuera cortado, ni raído de mi presencia.
20Salid de Babilonia, huid de entre los Caldeos; dad nuevas de esto con voz de alegría, publicadlo, llevadlo hasta lo postrero de la tierra: decid: Redimió Jehová á Jacob su siervo.
21Y no tuvieron sed cuando los llevó por los desiertos; hízoles correr agua de la piedra; cortó la peña, y corrieron aguas.
22No hay paz para los malos, dijo Jehová.