Al igual que con su padre y abuelo,...
Al igual que con su padre y abuelo, la muerte de Jacob marcó el fin de una era.
1ENTONCES se echó José sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él, y besólo.
2Y mandó José á sus médicos familiares que embalsamasen á su padre: y los médicos embalsamaron á Israel.
3Y cumpliéronle cuarenta días, porque así cumplían los días de los embalsamados, y lloráronlo los Egipcios setenta días.
José necesitaba el permiso del faraón para dejar...
José necesitaba el permiso del faraón para dejar su puesto temporalmente y enterrar a su padre en Canaán. El faraón concedió fácilmente esta libertad al exesclavo.
4Y pasados los días de su luto, habló José á los de la casa de Faraón, diciendo: Si he hallado ahora gracia en vuestros ojos, os ruego que habléis en oídos de Faraón, diciendo:
5Mi padre me conjuró diciendo: He aquí yo muero; en mi sepulcro que yo cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás; ruego pues que vaya yo ahora, y sepultaré á mi padre, y volveré.
6Y Faraón dijo: Ve, y sepulta á tu padre, como él te conjuró.
Este fue el primer regreso de José a...
Este fue el primer regreso de José a su tierra natal en treinta y nueve años. El viaje fue temporal. Siglos después, la familia de Israel dejaría Egipto de forma permanente, llevando consigo los huesos de José para enterrarlos en la tierra prometida (ver 50:25).
7Entonces José subió á sepultar á su padre; y subieron con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto.
8Y toda la casa de José, y sus hermanos, y la casa de su padre: solamente dejaron en la tierra de Gosén sus niños, y sus ovejas y sus vacas.
9Y subieron también con él carros y gente de á caballo, é hízose un escuadrón muy grande.
Este viaje a Canaán se hizo con tristeza...
Este viaje a Canaán se hizo con tristeza para enterrar a un hombre, el próximo viaje a esta tierra sería para vivir allí.
10Y llegaron hasta la era de Atad, que está á la otra parte del Jordán, y endecharon allí con grande y muy grave lamentación: y José hizo á su padre duelo por siete días.
11Y viendo los moradores de la tierra, los Cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los Egipcios: por eso fué llamado su nombre Abelmizraim, que está á la otra parte del Jordán.
12Hicieron, pues, sus hijos con él, según les había mandado:
13Pues lleváronlo sus hijos á la tierra de Canaán, y le sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Ephrón el Hetheo, delante de Mamre.
14Y tornóse José á Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él á sepultar á su padre, después que le hubo sepultado.
Los hermanos suplicaron el perdón de José, refiriéndose...
Los hermanos suplicaron el perdón de José, refiriéndose a sí mismos como esclavos de José (cf. 37:7, 44:16, 33). Los hermanos temían que la reconciliación anterior de José con ellos hubiera sido motivada solo por su deseo de ver a su padre nuevamente. Sin Jacob ni el faraón para contenerlo, temían que ahora pudiera vengarse de ellos. Pero José... lloró porque todavía temían represalias.
15Y viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.
16Y enviaron á decir á José: Tu padre mandó antes de su muerte, diciendo:
17Así diréis á José: Ruégote que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron: por tanto ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban.
18Y vinieron también sus hermanos, y postráronse delante de él, y dijeron: Henos aquí por tus siervos.
José tranquilizó a sus hermanos diciéndoles que Dios...
José tranquilizó a sus hermanos diciéndoles que Dios planeaba cumplir la bendición prometida (cf. 45:5, 7–9), y prometió bondad y provisión (cf. 45:11).
19Y respondióles José: No temáis: ¿estoy yo en lugar de Dios?
20Vosotros pensasteis mal sobre mí, mas Dios lo encaminó á bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida á mucho pueblo.
21Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré á vosotros y á vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón.
José vivió para ver a sus tataranietos de...
José vivió para ver a sus tataranietos de Efraín y a sus bisnietos de Manasés, una señal de la bendición de Dios (ver Sal 128:6, Pr 17:6, Is 53:10).
22Y estuvo José en Egipto, él y la casa de su padre: y vivió José ciento diez años.
23Y vió José los hijos de Ephraim hasta la tercera generación: también los hijos de Machîr, hijo de Manasés, fueron criados sobre las rodillas de José.
"Dios ciertamente os visitará": Estas palabras de José,...
- "Dios ciertamente os visitará": Estas palabras de José, dadas dos veces, resumen la esperanza expresada a lo largo del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. La visita de Dios en la persona del Mesías, el descendiente de Abraham, pondría fin a la maldición y establecería la tan esperada bendición de Dios en una nueva creación. La compañía de los fieles esperaría con expectativa que eso sucediera.
- Como su padre antes que él, José hizo que sus hermanos prometieran que sus huesos serían sacados de Egipto cuando Dios viniera a llevarlos (para ayudar y llevar de regreso) a Canaán (ver Ex 19:13, Jos 24:32; Hb 11:22).
24Y José dijo á sus hermanos: Yo me muero; mas Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de aquesta tierra á la tierra que juró á Abraham, á Isaac, y á Jacob.
25Y conjuró José á los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos.
26Y murió José de edad de ciento diez años; y embalsamáronlo, y fué puesto en un ataúd en Egipto.